Bernardos ya está en danza

FERNANDO ARANGURENBERNARDOS.
El cortejo de vecinos durante la recogida de las santeras pasa por uno de los arcos de flores bajo los que pasará la Virgen del Castillo en sus traslados. ::                             JAVIER SEGOVIA / GALERÍA DE FOTOS EN NORTECASTILLA.ES/
El cortejo de vecinos durante la recogida de las santeras pasa por uno de los arcos de flores bajo los que pasará la Virgen del Castillo en sus traslados. :: JAVIER SEGOVIA / GALERÍA DE FOTOS EN NORTECASTILLA.ES

La localidad de Bernardos ya está engalanada. Sus espectaculares arcos de flores, bajo los que pasará la Virgen del Castillo de camino (hoy) y regreso (martes y miércoles) de su ermita, fueron ayer por la tarde testigos del primer cortejo popular, el que condujo a los santeros a recoger a las santeras. Siete parejas jóvenes de la localidad que como «servidores de la virgen» la portarán hoy en andas hasta la ermita.

La comitiva partió a las 18.30 horas de la plaza para enfilar la calle de Abajo hasta la viviende Diana del Barrio, la primera santera en ser recogida. Minutos antes, ataviada con el traje típico de segoviana, fumaba nerviosa a la puerta de su casa, engalanada como muchas de la localidad con enramadas y el estandarte de la Virgen del Castillo.

Las santeros -Carlos Meléndez, Julio Mateo, Fernando Casas, Fernando de Santos, Alejandro Segovia, Álvaro del Barrio y Alberto Hernández-, ataviados con capa negra, iban detrás de la Orquesta La Charanzaina y tras ellos los miembros del grupo de paloteo de Bernardos, formado por 35 jóvenes que se van turnando para formar cuerpos de baile de dieciséis integrantes, ocho chicos y ocho chicas.

Detrás, los vecinos y los miembros de las numerosas peñas que animarán las fiestas: Alegres pillastres, Sin comentarios, Échate pa'ya, Los Waltrapas, Impresentables, Bigardos, Chichipurri, Desmadre, Walkirias, Los que faltaban y El Castillo, entre otras.

Tras Diana del Barrio fueron recogidas Tania Hernández, Azahara González, Elena Casas, Ester García, Isabel Sanz y Teresa Meléndez, y en todas las ocasiones se repitió el mismo protocolo. Los danzantes interpretaban un paloteo a la puerta de la casa y al acabar uno de los santeros, familiar o amigo de la joven, se acercaba a darla un beso y recoger el ramo que portaba entre sus manos. Luego se retrataban juntos, los santeros entraban en el domicilio a tomar un aperitivo y los vecinos eran obsequiados con pasteles, pastas, bollos, rosquillas, pestiños y florones y limonada, cerveza, refrescos o agua con los que digerir mejor los dulces.

Después de tres horas de recorrido por el pueblo, los bernardinos se prepararon para vivir la ofrenda de flores a la imagen de la Virgen del Castillo que preside el altar mayor de la iglesia parroquial, que se llenó de pétalos de todos los colores, como preludio de la emocionada devoción con que se vivirán las fiestas entre hoy y el miércoles.

Un concierto de Nuevo Mester de Juglaría puso el colofón, en la plaza, a la primera jornada.

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