Asesinato del sueño

FERNANDO HERRERO

Cuando Macbeth asesina a Duncan mata al sueño. Al propio. No podrá dormir en paz y cometerá crímenes sin cuento: su pueblo, su patria. Verdi recogió el testigo shakespiriano en esta obra oscura, llena de 'sonido y furia'. Concertantes, dúos, arias&hellip. voces graves, barítono, bajo, fundamentales, soprano a la que no quería perfecta el compositor. Escenografía con predominio del negro y toques de rojo sangre. Eficaz para mantener continuado el discurso dramático musical, magnifica la parte mágica de las brujas, suficiente el resto. Una visión acertada sin necesidad de un gran despliegue de medios.

La Orquesta de la Opera Nacional de Letonia, un poco desequilibrada en la cuerda, cumplió a las órdenes de un eficaz director. Los coros bien, tanto en las voces como en su colocación espacial.

Susan Neves, tal vez no tuvo su tarde plena, sobre todo en la primera parte que sonó estridente en los agudos. Mejoró musicalmente en su aria de la locura dicha magníficamente en el tono medio y en los pianos. Muy bien el bajo Enrico Iori que dijo su aria con emoción e igualmente Francisco Corujo, tenor en opera en la que no es protagonista, pero que tiene la trampa de un aria en el III acto, que cantó a media voz con sumo gusto y emoción contenida. Acertadísima también Belén Elvira y el resto de los comprimarios. A Vittorio Vitelli me atrevo a asegurarle un puesto primerísimo en un inmediato futuro. Tiene apostura, se mueve bien en escena y su voz es bellísima en todos los registros. Hizo un Macbeth sensacional.

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