De Malgrat a la repoblada Benavente

Mayor Oreja, López Aguilar y Sosa Wagner participan en una mesa redonda organizada para conmemorar el 1.100 aniversario del Reino de León

ISABEL REGUILÓNBENAVENTE.
Torre del Caracol, que en la actualidad alberga el Parador de Benavente, donde se celebra la mesa redonda. ::
                             ISABEL REGUILÓN/
Torre del Caracol, que en la actualidad alberga el Parador de Benavente, donde se celebra la mesa redonda. :: ISABEL REGUILÓN

El Parador de Benavente acoge hoy una jornada sobre 'Parlamentarismo y diálogo', que contará con la presencia de los eurodiputados Jaime Mayor Oreja (PP), Juan Fernando López Aguilar (PSOE) y Francisco Sosa Wagner (UPyD). También intervendrán Iratxe García Pérez (PSOE) y Agustín Díaz de Mera (PP) y el comisario de la conmemoración, Juan Pedro Aparicio.

El escenario no podía ser más adecuado, puesto que la iniciativa se enmarca dentro de los actos conmemorativos de los 1.100 años de la Fundación del Reino de León, y es en estas dependencias del antiguo castillo donde se fragua un tramo de la historia del reino leonés, principalmente la vinculada a la figura del rey Fernando II de León, quien murió en la fortaleza el 22 de enero de 1888. Con esta jornada se inicia el calendario de celebraciones conmemorativas de la fundación del Reino León, un momento idóneo para echar la vista atrás recordar el papel que la ciudad tuvo en aquellos acontecimientos históricos, muy destacable si se tiene en cuenta su ubicación fronteriza con el antiguo Reino de Castilla, que se prolongaba hasta los vecinos Montes Torozos.

«La entonces villa de Malgrat juega un papel relevante en la tarea de la Reconquista», recuerda el historiador benaventano Juan Carlos de la Mata Guerra, quien explica que «los reyes leoneses optan por levantar una verdadera cadena de fortalezas que defiendan el reino en las proximidades de los montes torozos», de ahí Castronuevo y Belver de los Montes, y optan por la repoblación de esta zona. «Tras una primera carta foral, que no tuvo éxito, Fernando II otorga la Carta Puebla para Benavente. El privilegio de 1167 dio buenos resultados, de manera que los valles benaventanos se repoblaron con gentes venidas principalmente del norte, el Bierzo Leonés y Asturias, o bien con mozárabes del sur». Un episodio que recuerdan topónimos como Navianos de Valverde o Villanázar.

Lo que hasta entonces no era más que una aldea denominada Malgrat pasa, bajo la denominación de Benavente, a jugar un importante papel en el Reino de León, su fortaleza, sus mercados y sus privilegios, de manera que el mismo modelo foral se aplica en otras ciudades del reino, incluida La Coruña. El nombre de Fernando II quedará desde entonces ligado a la historia de la villa, a su castillo y a su iglesia de Santa María de Azoague. En ella reúne la Curia regia en 1176 y en ella muere en 1188, demostrando así su importancia dentro del reino, una cultura que queda patente también «en una lápida en la puerta de los Reyes, en la iglesia de San Juan del Mercado, con un texto en lengua leonesa», señala De la Mata.

Nuevos privilegios

No fue el único momento de esplendor leonés en la villa, puesto que su sucesor en el trono, Alfonso IX, reúne Cortes en ella en 1202 y Sancho IV fomenta su engrandecimiento mediante la concesión de nuevos privilegios, atrayendo con franquicias a nuevos pobladores.

Aunque sin duda, el acontecimiento más relevante en esta historia tiene lugar en las postrimerías del Reino de León. «En 1230, Benavente es escenario de un acontecimiento histórico de gran trascendencia para la historia de España, ya que aquí comienza a fraguarse el proceso de unión bajo una misma corona de los reinos peninsulares. En la conocida como Concordia de Benavente, y tras los acuerdos preliminares de Coyanza, se hace efectiva la unión definitiva de los reinos de León y Castilla en la persona del monarca Fernando III», recuerda el historiador. Con posterioridad, añade, «Benavente es entregada a título de condado en 1398 al caballero portugués Juan Alfonso Pimentel, quien sería tronco de una dinastía nobiliaria que se mantendría a lo largo de su historia y hasta fines del siglo XIX». Durante este amplio periodo, la historia de la población permanece vinculada a la de sus condes, quienes se consolidan como una de las principales dinastías y casas nobiliarias de España.

Benavente se convierte en centro político y económico de un amplio condado, siendo numerosos y relevantes los personajes que visitan la villa y su alcázar, relata De la Mata Guerra.

A lo largo del año, la conmemoración traerá a Benavente actos organizados por la Junta, las Diputaciones de León, Zamora y Salamanca, así como por las Universidades de León y Salamanca, integradas en una comisión que ha previsto la celebración de un filandón de cuentos dentro del Verano Activo, además de una exposición itinerante.

Fotos

Vídeos