Redes sociales para ricos: pagar por publicar

Bono junto a su mujer en la Alhambra una imagen de Instagram. /
Bono junto a su mujer en la Alhambra una imagen de Instagram.

Internet se abre a un mundo selecto donde la exclusividad se paga cara

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ

Gastar dinero en las redes sociales es una tarea habitual, tanto empresas como influencers. Este ejercicio, la inversión publicitaria en las redes ha crecido un 67% en comparación con 2018. Facebook e Instagram son las plataformas reinas, siendo esta última la que más ha crecido en comparación con los doce meses precedentes, según el Estudio Anual de Redes Sociales de IAB Spain.

Esta inversión llega a los bolsillos de los influencers que reciben una cantidad de dinero por publicar en sus perfiles sociales. Pero, ¿y si tuvieran que pagar por publicar una foto en Instagram? Existen plataformas en las que su algoritmo funciona a base de dólares.

Con 364.000 seguidores, Rich Kids of The Internet solo publica fotos de jóvenes sin problemas de dinero y ambientes reservados a unos pocos elegidos: aviones privados, lujosos hoteles, piscinas infinitas en lugares paradisíacos.

A su imagen y semejanza ha aterrizado Golden Price Tag, una cuenta con apenas 3.883 seguidores y cinco publicaciones que busca hacer caja con su muro. Los participantes pueden gastar entre 1.000 y 999.999 dólares para aparecer en la cuenta de Instagram de Golden Price Tag y en la página web de la compañía. Pero pagar, no da opción a disfrutar de su estancia en Golden Price Tag. «Antes de subirlo, revisaremos cada imagen», explica la compañía. «Si no cumple con nuestro de estándar de oro, le devolveremos el dinero», añaden.

Hasta el momento han recaudado 8.500 dólares. La mayor inversión ha sido la de un joven montado en su descapotable que ha extendido un cheque por 3.000 dólares. El pago permite al usuario de elegir el pie de foto y ser etiquetado.

Un mundo solo para ricos

Golden Price Tag o Rich Kids of The Internet son dos nuevos negocios que comienzan a abrirse hueco en un pequeño apartado de la red de redes destinado a los más poderosos económicamente. Un mundo para unos pocos que tienen su lugar en las tiendas virtuales más famosas y no están en las lujosas calles de París, Milán o Londres.

Con el lema 'La vida se ve mejor desde la ventana de un avión privado', el coche de alquiler tiene un nuevo competidor el avión privado compartido. BlackJet permite alquilar un asiento en un avión privado. Tan solo el inscribirse cuesta 200 dólares, luego la tarifa aumenta si el vuelo es nacional o internacional.

Airbnb también tiene un competidor de lujo con Onefinestay. Su negocio solo está disponible en Londres y Nueva York. Este lugar de encuentro permite a los usuarios buscar cómodas casas cuando viajen a estas dos ciudades y, además, reciben un iPhone de bienvenida.

Mucho antes, en 2008, Armin Heinrich publicó en la tienda virtual de Apple la aplicación I Am Rich (Soy rico) para iPhone y el iPod touch. Una «app exclusiva para no hacer nada» y solo destinada a un selecto público que destinara 1.000 dólares.

Duró en funcionamiento unos pocos días, ya que el gigante de Cupertino la retiró del mercando, aunque antes consiguió ocho compradores: seis norteamericanos, un alemán y un francés.