Este polímero podría salvarle la vida

Ilustración del polímero. /
Ilustración del polímero.

Investigadores de la Universidad de Wisconsin desarrollan un polímero inyectable que detecta heridas internas, refuerza las plaquetas y detiene el sangrado

ANTONIO VILLARREALmadrid

De los militares que caen en el campo de batalla, una gran parte muere antes de llegar a un hospital. Y de esos soldados, que potencialmente podrían sobrevivir, la mayoría muere de una hemorragia incontrolada.

Lo peor es que, en algunos casos, no hay mucho que los médicos pueden hacer, ya que un torniquete no detendrá una herida en el pecho, y los tratamientos de coagulación existentes requieren productos sanguíneos refrigerados o congelados, algo que dificulta su disponibilidad.

Ahora, investigadores de la Universidad de Washington han desarrollado un nuevo polímero inyectable, llamado PolySTAT, que favorece la formación de coágulos sanguíneos. Administrado a la víctima de un simple disparo, este polímero es capaz de encontrar cualquier lesión interna y comenzar a funcionar inmediatamente.

Este nuevo polímero, que se describe en un artículo aparecido en portada del último número de Science Translational Medicine, podría convertirse en algo básico, y no sólo para la guerra, sino para accidentes automovilísticos o misiones de búsqueda y rescate en alta montaña.

Todas las ratas sobrevivieron

De momento, ha sido probado en ratas y los investigadores creen que podría llegar a los ensayos en humanos dentro de cinco años. A las ratas les fue muy bien. En el estudio inicial, el 100% de las ratas inyectadas con PolySTAT sobrevivieron a una lesión en la arteria femoral, frente a las ratas tratatas con una proteína natural que favorece la coagulación, que sólo ayudó a 2 de cada 10 ratas en el grupo de control.

"La mayoría de los pacientes que mueren por hemorragias lo hacen rápidamente", dijo el doctor Nathan White, profesor asistente de medicina de emergencia en la UW, que se asoció con bioingenieros e ingenieros químicos para desarrollar esta macromolécula. "Es algo que, potencialmente, podría ponerse en una jeringa dentro de una mochila y administrar de inmediato para reducir la pérdida de sangre y mantener a la gente con vida el tiempo suficiente hasta que lleguen los médicos", dijo White.

El polímero imita a una proteína natural llamada factor XIII, una transglutaminasa presente en el plasma sanguíneo para ayudar a la formación de coágulos. Tanto PolySTAT como el factor XIII fortalecen coágulos uniéndose a hebras de fibrina y añadiendo enlaces que refuerzan el entramado natural que es un coágulo. Sin embargo, el PolySTAT sintético ofrece más resistencia a las enzimas naturales que disuelven los coágulos sanguíneos.

Técnicamente seguro

Además, el equipo de investigadores utilizaron un péptido altamente específico que sólo se une a la fibrina en el sitio de la herida. Es decir, no se une a cualquier precursor de fibrina que vaya circulando por el cuerpo, algo peligroso ya que podría formar coágulos que a su vez, conducirían a una embolia o similar.

Aunque el polímero parece prometedor en cuanto a seguridad y aplicación, los investigadores aún tienen que probarlo con animales más grandes, así como comprobar que no se une a sustancias no deseadas. Además, planean investigar su potencial para el tratamiento de la hemofilia o directamente, para su integración en los vendajes.

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