La tecnología empeora la adicción al trabajo

Una mujer contesta un correo electrónico durante sus vacaciones./
Una mujer contesta un correo electrónico durante sus vacaciones.

Un estudio publicado en la revista 'Journal of Managerial Psychology' revela que estos avances hacen que el profesional esté las 24 horas conectado en cualquier momento y desde cualquier lugar

EDURNE MARTÍNEZMadrid

"La tecnología es la gasolina de los adictos al trabajo". Juan Antonio Moriano, experto en Psicología del Trabajo y profesor de Psicología Social de la UNED, es contundente al asegurar que las nuevas tecnologías, que permiten estar conectados en cualquier momento y lugar, hacen que las personas con adicción al trabajo aumenten su dependencia. Su estudio, publicado por la revista 'Journal of Managerial Psychology' revela que estos profesionales llegan a las 50 horas de trabajo semanal y a llenar su tiempo libre de actividades relacionadas con él.

La adicción al trabajo comenzó a estudiarse en los años 70, momento en el que se acuñó el término 'workaholic' -o 'trabajólico', en su traducción al español- y muchos expertos lo consideran un factor de riesgo para la salud y el bienestar psicosocial tan importante como el estrés. Estas personas suelen tener una actitud obsesiva hacia la actividad laboral, lo que les genera dependencia y afecta negativamente a las relaciones con su familia y amigos.

"El desarrollo de las nuevas tecnologías es un impulso hacia una mayor adicción al trabajo", señala Moriano, ya que disponer de correo electrónico , teléfono móvil y tableta en casa hace que las personas estén alerta 24 horas, por lo que "no dejan de pensar en el trabajo ni los fines de semana ni en vacaciones", apunta el psicólogo. Las consecuencias son negativas tanto para el trabajador como para la empresa ya que esta persona descansa menos por lo que su rendimiento y capacidad innovadora será menor. "Estos adictos al trabajo terminan perdiendo la creatividad y su capacidad de innovar", advierte Moriano.

Grupos de whatsapp con el jefe

Debido a que la tecnología avanza más rápido que nuestra capacidad de control, la persona no es capaz de establecer unos límites claros para que la tecnología tenga su lugar en el trabajo y un lugar diferente en casa. El experto afirma que incluso hay empresas en las que se crean grupos de 'Whatsapp en los que cuando el jefe escribe "todos tienen que estar conectados y dispuestos a arreglar el problema". Esto puede dar lugar a una "poliadicción", es decir, que las personas terminen siendo adictas al trabajo por un lado y a las nuevas tecnologías por otro.

Algunas de las soluciones que propone el experto son que las empresas aboguen por la flexibilidad horaria del trabajador y que "tomen conciencia de que tener a la persona conectada 24 horas al trabajo es contraproducente para ellas". Otra medida que debe tomar uno mismo es buscar espacios para desconectar, o lo que es lo mismo, no llevarse el portátil cuando vas de vacaciones o bajar a la playa sin móvil.