Usuarios zombis: el falso negocio de las redes sociales

Usuarios zombis: el falso negocio de las redes sociales
SR. García

Por menos de 12 euros se puede conseguir un paquete de 1.000 seguidores en Twitter o Instagram, a quienes cerrar estas cuentas falsas les supondría una gran caída de usuarios

JOSÉ A. GONZÁLEZMadrid

En internet se puede comprar desde el último móvil lanzado por las grandes marcas hasta un ‘jugoso’ paquete de seguidores en las redes sociales. Por lo que vale un menú diario en un restaurante, aproximadamente 12 euros, Devumi ofrece 1.000 seguidores en Twitter en dos o tres días, «activos y de alta calidad». Y es que «si no hablan de ti no eres nadie».

Pero no es un problema solo de Twitter, también de Facebook y de YouTube. Las políticas de uso de cada red social son claras y unánimes: «No permitimos la compra de seguidores». Pero la realidad es muy distinta y todas ellas ya han admitido tener serios problemas con bots o cuentas falsas.

La que más dificultades plantea en la lucha contra este ejército de caminantes falsos es Twitter. La red de microblogging cifra sus usuarios totales en 330 millones y admite que «es posible» que cerca de 48 millones sean falsos. La cifra de Facebook ronda los 60 millones de cuentas falsas de los más de 2.000 millones de usuarios que acumula la plataforma de Zuckerberg.

Pero, ¿por qué no cierran estas cuentas? «A la red social se le plantea un dilema. Si se recortan esas cuentas falsas habría una caída de usuarios y eso puede tener efectos importantes», señala Luis Díaz, CEO de Human to Human.

Twitter tiene 48 millones de cuentas falsas y Facebook alcanza los 60 millones

«En diciembre de 2017, nuestros sistemas identificaron y desafiaron un promedio de 6,4 millones de cuentas sospechosas por semana», explica Twitter. Una de las herramientas usadas por la red social del pajarito azul está centrada en la inteligencia artificial, porque «la forma más efectiva de combatir los bots sospechosos es detenerlos antes de que comiencen», señalan. Sus técnicas permiten vigilar 523.000 inicios de sesión sospechosos al día. En Facebook, según relatan este diario, se basan en las denuncias de los propios usuarios.

Negocio de 'influencers'

Un estudio de la plataforma Marvelcrowd señala que tres de cada diez ‘influencers’ no ingresa más de 200 euros de media mensuales, mientras que el 24,6% de los encuestados no recibe ningún tipo de ingreso. Al otro lado, el 21% de estas personas recibe entre 200 y 500 euros al mes; el 9,8%, entre 500 y 1.000 euros y también el 9,8%, entre 1.000 y 3.000. Por tanto, solo es el 1,6% de ‘elegidos’ los que tienen unos ingresos que superan los 3.000 euros mensuales gracias a su actividad en redes sociales.

«La definición de ‘influencer’ es muy sencilla: alguien que tiene influencia», puntualiza Ana Aldea, CEO de Datasocial. «Y las redes son importantes para los negocios porque es dónde están los clientes», añade.

Un tuit puede costar 100 euros y una foto en Instagram 2.500. Pero las cifras varían en función del número de seguidores del ‘influencer’ en cuestión. «Al principio el afán era tener miles de seguidores, cuantos más mejor. Luego la a calidad», señala Omar Rois, fundador de Xeerpa.

«Comprábamos 20 comentarios por 2 dólares y los personalizábamos nosotros» Luis Díaz, CEO de Human2Human

Según la Asociación IAB de la Publicidad, el Marketing y la Comunicación digital, el 52% de los españoles reconoce haber sido influido por las redes sociales en sus compras. Un negocio barato y con mucho éxito. Una inversión de unos 500 euros y un rédito aún por calcular.

Esa es la receta de Human2Human, una agencia de marketing española, que lanzó una campaña para «denunciar que, aunque hay muchos ‘influencers’ que han ‘currado’ durante mucho tiempo, en los últimos tiempos hay un crecimiento exponencial de ‘influencers’ que compran de seguidores», detalla Díaz.

El perfil de @almu_ripamonti recibía pequeñas inyecciones de seguidores, «pero las aumentábamos porque no se daban cuenta. Llegamos a comprar de 10.000 en 10.000 y no pasó nada», añade. En 2014, Instagram borró de un plumazo millones de usuarios falsos, provocando que las celebridades perdieran millones de seguidores de la noche a la mañana.

Se puede comprar todo

Todo comenzó como un experimento. «Solo hace falta mucho conocimiento de la red social y pocos recursos», explica Luis Díaz, CEO de Human2Human. Así nace la ‘influencer’ @Almu_Ripamonti. Primero compraron pocos seguidores, pero rápidamente pasaron a los 10.000 y consiguieron la primera colaboración de una «marca importante» a las 3 semanas. El mercado de los ‘influencers’ generará este año unos 2.000 millones y las compañías ven una oportunidad de oro de llegar a más usuarios con una simple foto en las redes sociales. «Las marcas buscan ‘engagement’», un vínculo que se pueda conseguir barato. «Comprábamos 20 comentarios por 2 dólares, los escribía yo mismo, al final se compra todo». Su objetivo es denunciar el auge de ‘microinfluencers’ que crecen a golpe de tarjeta.

No es un problema solo de Instagram. De las cuentas con más seguidores en Twitter, pocos son reales. Justin Bieber, con más de 100 millones de seguidores, solo tiene 60 reales. Más llamativo es el caso de Rihanna donde el 70% son falsos. «Las redes son importantes para los negocios por una razón muy sencilla: es dónde están los clientes. Y de esa manera las marcas tienen que entenderlo, que no se puede gestionar de manera no profesional el principal canal de contacto con tus clientes», puntualiza la CEO de Datasocial.

Cada vez más, las marcas se introducen en plataformas de ‘microinfluencers’ (creadores de contenidos que no sobrepasan los 20.000 seguidores) para llegar a determinados segmentos de población. «Las marcas ven un perfil de alta calidad, muy cuidado. Lo que miran es que tengan mucho ‘engagement’ (implicación)», señala Díaz.

La receta del éxito para los fundadores de Xeerpa pasa por segmentar y conocer bien los datos de sus seguidores en redes. «Las marcas cuentan con mucha información sobre sus clientes, pero es de carácter económico. El dato social viene a completar esa información y es más emocional», relata Rois. Su tecnología basada en el Social Login permite la creación de una base de datos con información social y cualitativa de los usuarios, ofreciendo un análisis individual.

Esta batalla, de momento, la ganan los bots y las cuentas falsas. Un problema que ha provocado más de un disgusto. Para crear un perfil social solo es necesario un correo electrónico. A veces, esta simple acción provoca la creación de una vida virtual paralela sin que se sepa.

Suplantan perfiles

El último caso en España lo sufrió el exalcalde de Valladolid, Javier León de la Riva. Una cuenta falsa con su nombre compartió una polémica publicación sobre el feminismo. No es la primera suplantación de identidad en el mundo virtual que sufren especialmente los famosos.

Según una investigación de The New York Times, la compañía Devumi usa al menos 55.000 cuentas con nombres, fotos de perfil, lugares de origen y otros detalles personales de usuarios reales de Twitter, incluidos menores de edad.

 

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