Algoritmos para conquistar el mundo

Algoritmos para conquistar el mundo
José Ramón Ladra

La Fundación Everis premia una aplicación que dota de «visión artificial» a personas ciegas en la 17º edición de los premios para la promoción del emprendimiento y la innovación tecnológica

DOMENICO CHIAPPE

En un gran recinto ferial, 500 personas ciegas se orientaban por los pasillos móvil en mano, con una aplicación que les proveía 'visión artificial', y que les dirigía, gracias a los códigos escondidos en coloridas pegatinas, por un camino sin peligro ni tropiezos. Probaban un sistema de nuevos algoritmos creados especialmente para darles información por calles desconocidas y desprovistas de conexión digital. «La idea nació en 2012 para eliminar las barreras a las millones de personas ciegas o parcialmente ciegas, en aquellos lugares que no han memorizado y sin que necesiten señal GPS», aseguró Javier Pita, director de Navilens, una 'startup' murciana que ha ganado el premio del 17º concurso internacional de la Fundación Everis, dotado con 60.000 euros. Un proyecto que tiene otros pilotos en distintas ciudades españolas. «La 'señalética' está en el metro de Barcelona, en el tranvía de Murcia, en los edificios de la Cruz Roja», afirmó Pita, durante los dos minutos que todos participantes tenían que exponer sus invenciones en el acto celebrado ayer en Madrid.

Después de un año de evaluación y preparación de proyectos, el jurado seleccionó a seis finalistas, todos españoles, entre los 67 que habían pasado a la segunda ronda, de unos mil proyectos recibidos en total. «Queremos que el talento y la innovación se conviertan en emprendimiento», afirmó Noemí Sanín, presidente de la Fundación Everis, en la presentación de unos premios que persiguen la promoción del emprendimiento y la innovación tecnológica en los ámbitos de la biotecnología y la salud, la industria y los negocios digitales. «Los emprendedores de hoy son personas que no dejaron huérfanas sus ideas, capaces de hacerlas sostenibles y de formar un equipo. Gente que crea sin miedo al riesgo y con conocimiento del mercado, pero a sus proyectos les exigimos que tengan impacto social. Acompañamos a los finalistas porque queremos que estos emprendedores sean empresarios el día de mañana».

En primera fila de los cines Callao, al tanto de las presentaciones, estuvo el ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, que elogió este tipo de «emprendimiento surgido de las ideas científicas». «España es un país de ciencia puntera pero nos falta dar ese paso que lleva la investigación a la producción, y que hace que la innovación pase al tejido social», dijo el ministro. «En el índice de Innovación, tenemos mucho por hacer para estar a nivel de cualquier país de Europa».

También enfocado en mejorar la calidad de vida de pacientes o gente con algún tipo de discapacidad (como el ganador), el proyecto que se alzó con el accésit advierte a las personas con epilepsia la inminencia de un próximo ataque, con tiempo suficiente para tomar precauciones. «Con inteligencia artificial y lectura de datos cerebrales, a través de un dispositivo colocado en el oído, se puede avisar a las personas con epilepsia», sostuvo David Blánquez, director de MJN Neuroserveis, que buscó una solución que mejorara la situación de su hija, que padece la enfermedad desde sus primeros años. «Ya hemos realizado un ensayo clínico y en dos meses puede salir al mercado». El desarrollo, cuya apariencia es muy parecida a un audífono, podría aplicarse también a otras enfermedades neurológicas.

Salvar el planeta

El impulso que reciben los proyectos ganadores, más allá del dinero, está en la visibilidad y la asesoría por parte de Everis valorada en 10.000 euros, para trazar una estrategia que la ayude a mantenerse en el difícil entorno de las empresas digitales. Las 'startups' sobreviven tres años en promedio, mientras que el 70% de las galardonadas en este concurso se mantienen activas, según datos de la organización. «Perseverancia, perseverancia, perseverancia», son los tres consejos de Alberto Alarcón, directivo de Holedeck, la empresa ganadora en 2014 y que hoy se afianza con su patente de hormigón sostenible con varios encargos en el extranjero. Este año, el jurado se reunió durante seis días en Barcelona. «Para tomar una decisión nos preguntamos si existe un mercado, si soluciona un problema, cuál es su potencial de crecimiento y su grado de innovación», enumera Carla Alarcón, directora general de la Fundación Everis.

En busca de la sostenibilidad, entre los seis finalistas de este año había una iniciativa enfocada a eliminar los desechos plásticos. «Entre los diferentes tipos de bacterias, existen unas que almacenan bioplástico en su interior, de propiedades similares al convencional, pero biodegradable y no tóxico», explicó Noelia Márquez, de Venvirotech, con la esperanza de que la basura que será vertida en los próximos años en los océanos sea sustituida por materiales que se desintegren de forma natural. «Nuestras bacterias comen, además, residuos orgánicos».

Otros proyectos reconocidos han sido un sistema que verifica la autenticidad de la documentación, como el DNI, para evitar usos fraudulentos, desarrollado por Foxid; un aparato de ultrasonido de bolsillo para situaciones de emergencia, aunque también podría convertirse, a pesar de su intención inicial de Ecophone, en un escáner de andar por casa de futuros padres primerizos que quieren «mirar» los movimientos del feto; o la explotación de mini satélites al alcance de cualquiera, conocido como «industria espacial 4.0» de Alén Space, que ahora utiliza su ecosistema de 'nanosat' para vigilar incendios, cerrando el círculo público-privado. Así las ideas se convierten en algoritmos y productos que muchas veces encuentran una sólida plataforma en el móvil. De esta manera estos jóvenes visionarios, convertidos en emprendedores, podrían salvar el planeta o mejorar la calidad de vida de millones de personas, y además hacer buenos negocios.

 

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