Soria

Disenso entre los políticos a la hora de establecer criterios y medidas para luchar contra la despoblación

Mesa redonda en torno a las políticas de la repoblación de la España rural, celebrada en II edición de 'Presura', la feria contra la despolación./I. G. V.
Mesa redonda en torno a las políticas de la repoblación de la España rural, celebrada en II edición de 'Presura', la feria contra la despolación. / I. G. V.

El impulso del sector primario, la protección del medio ambiente frente al desarrollo y los diferentes grados de despoblación en cada territorio generan posiciones encontradas

ISABEL G. VILLARROELSoria

Los diferentes grupos políticos no se ponen de acuerdo en cómo afrontar la despoblación del medio rural. Es la principal conclusión obtenida de los argumentos que han lanzado los participantes en la mesa redonda en torno a las políticas de la repoblación de la España rural escasamente poblada celebrada en el marco de la segunda edición de la feria contra la despoblación Presura organizada por El Hueco en Soria. 

Por un lado Juantxo López de Uralde, coportavoz federal de EQUO, considera que algunas políticas que se están aplicando en teoría para luchar contra la despoblación están consiguiendo el efecto contrario, «como las políticas de transportes porque la alta velocidad es el ejemplo que margina a los pequeños municipios sin acceso a modelos básicos de transporte»; en cuanto la vivienda, «es necesario impulsar la política de vivienda y está completamente olvidada». Además, la protección medioambiental es un pilar básico para López de Uralde a la hora de tomar decisiones en torno a proyectos de desarrollo rural «y no se está teniendo en cuenta». 

Mientras Francisco Boya, de la ejecutiva Federal del PSOE, alaba la Estrategia Nacional para el reto demográfico recordando que «en Europa se han visto muchos ejemplos de cómo se han resuelto estos problemas llegando a un equilibrio de desarrollo. Hay muchas soluciones, y no sirve un proyecto para un pueblo sino para ese pueblo, por lo que la visión debe ser holística y transversal». Según el socialista, hay que definir bien el mapa de la ruralidad, porque «no es lo mismo un territorio despoblado a dos horas de una ciudad que a quince minutos, y aún es más diferente el territorio montañoso y sus gentes que están siendo doblemente castigadas por los efectos de la geografía». Es necesario tomar medidas diferentes en cada territorio, sentencia Boya. 

Luis Fuentes portavoz de Ciudadanos en las Cortes de Castilla y León, habla en términos contrarios a Francisco Boya, sin distinguir grados de despoblación.  «Todos los territorios despoblados deben tener las mismas oportunidades y las mismas soluciones. Los últimos datos de pérdida de población dejan claro el balance de años de políticas conservadoras en Castilla y León: el modelo no funciona». Fuentes ha insistido en que «de nada sirve proyectar nuevos colegios si no hay niños, de nada sirve construir hospitales si no hay pacientes o carreteras que llevan a pueblos abandonados». Entre las medidas que ha reclamado el portavoz de Ciudadanos se encuentran la «mejora de conectividad, una fiscalidad favorable para emprendedores» o «potenciar naturaleza, cultura y gastronomía para un más eficaz modelo turístico». 

Es Miguel Martínez Tomey, de la Chunta Aragonesista, el que no ve la solución a la despoblación en el sector primario, en la agricultura y la ganadería, porque «representa el dos por ciento de PIB europeo. El sector servicios y la industria son los principales empleadores de mujeres, y si en los pueblos no lo hay, el desequilibrio demográfico está servido. Tenemos que cambiar nuestro paradigma acerca del desarrollo». En este sentido aboga por mirar a las Tierras Altas de Escocia, o a Laponia, «que han podido desarrollando una economía rural poniendo el acento en la industria y los servicios, y también en la potenciación del sector primario, porque se puede revertir la situación». Martínez Tomey apunta que hay herramientas y mecanismo, «ahora más que nunca para tomar soluciones, como la red de alcaldes de la FEMP, las comunidades autónomas, y más dinero del que creemos. Pero nos falta capacidad técnica y organismo oficiales, también una urgente ordenación del territorio». 

Cuca Gamarra, vicesecretaria nacional de Política Social del Partido Popular y alcaldesa de Logroño, aplaude la creación de un alto comisionado contra la despoblación que creó su partido al frente del gobierno en el país, dice que «es un primer paso». Y el segundo paso de ser «negociar una buena PAC porque el sector primerio juega un papel muy importante en el desarrollo rural, como lo juega la mujer como motor dinamizador de la repoblación».  Poner el acento en las políticas públicas para la vivienda en el medio rural como una forma de discriminación positiva o apoyo justo, es tan necesario como poner el acento en la digitalización y extensión de la banda ancha a cada rincón del país. El Partido Popular, según ha destacado la vicesecretaria Nacional de Política Social, tiene un compromiso ineludible y contrastable con los municipios menores de cinco mil habitantes  e incluso de menos de 100, con medidas como promover la vivienda, la digitalización que abre nuevas posibilidades de empleo en las zonas rurales. «Vivimos donde queremos vivir, donde encontramos oportunidades de empleo, y la digitalización abre un nuevo marco a nuevas generaciones que ven la vida de otra manera y que quieren vivir y disfrutar de la rica cultura y patrimonio que hay en los pueblos de España», según Cuca Gamarra: «para el Partido Popular los pueblos de menos de 5.000 habitantes no son un problema, son una grandísima oportunidad porque creemos en su riqueza y en sus gentes». 

Luis Marcos, secretario de organización del Partido Castellano, apunta a la ordenación del territorio como causante de la despoblación «de lo que ya se hablaba en los años 50 en España en muchos libros, se hablaba del desarraigo y de la ruptura interior». Mientras Marcos aboga por «ponerle más atención a unos territorio que otros, más a Soria que a otras provincias despobladas», también se posiciona en contra de las empresas «que aprovechan las coyuntura de estos territorios para establecer una macrogranja de vacas, una mina de magnesitas, o cualquier otro tipo de mina, incluso hasta una pista de esquí en Urbión como pretende hacer la misma Diputación de Soria».  

Especialmente duros han sido algunos miembros del público con el PP y con el PSOE a la hora de preguntar al finalizar la mesa redonda, echándoles en cara que no hayan sido capaces ni un partido ni otro de haber detenido la sangría poblacional durante décadas.

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