Un western para la historia

Rockstar, creadores de 'GTA', vuelve a superarse con el lanzamiento de 'Red Dead Redemption 2', un videojuego que pasará a la historia por su excelencia técnica y narrativa

Un western para la historia
EDUARDO M. ESPALLARGAS

Por un motivo u otro, en el terreno de los westerns siempre me había movido entre películas. Clásicos como 'El fuera de la ley' (1976), protagonizada y dirigida por Clint Eastwood; 'El tren de las 3:10' (1957), de Delmer Daves o 'El árbol del ahorcado', del mismo director. Por supuesto, cualquier clásico del maestro John Ford, y es que es difícil disociar cine y salvaje oeste. Sin embargo, mi fascinación por este género dentro del séptimo arte no me permitió darme cuenta de que, como ocurre también hoy, las mejores historias bebían de la literatura. Así, por ejemplo, la de Eastwood es una adaptación de la novela 'Huido a Texas', de Forrest Carter, y las adaptaciones mencionadas de Daves se basan en 'El tren de las 3:10 a Yuma', relato de Elmore Leonard; y 'El árbol del ahorcado', de la magnífica Dorothy M. Johnson. Los tiempos han cambiado, y no solo para mí, que he descubierto el western más literario gracias entre otras cosas a la colección Frontera de la editorial Valdemar, sino también por las nuevas vías y herramientas que nos permiten viajar al Far West.

Ficha técnica

Título:
'Red Dead Redemption 2'
Plataforma:
Xbox One, PS4
Precio:
69,95
Edad:
+18

Los videojuegos son en la actualidad no solo la industria del ocio más importante, sino una nueva herramienta de expresión artística que convierte al jugador en protagonista de todo cuanto acontece. Tanto es así que, recientemente, hemos visto como el clásico género de indios y vaqueros alcanzaba una nueva dimensión con 'Red Dead Redemption II', la última obra de arte del estudio Rockstar. Se trata de la nueva entrega del título original que lanzaron en 2010, con el que los creadores de 'Grand Theft Auto' sorprendieron a propios y extraños. Mucho se rumoreó durante años con la posible continuación de la historia del cowboy John Marston que tan buenas críticas recibió, y lo cierto es que desde Rockstar siempre tuvieron claro que entre sus planes de futuro habría una segunda parte.

La espera llegó a su fin este año con la llegada de un 'Red Dead Redemption II' que ha copado todos los titulares no solo por la excelente factura de la obra, sino también por las ganas de los jugadores por tenerlo. De hecho, en apenas tres días a la venta generó 725 millones de dólares, lo que supuso el mayor fin de semana de estreno de la historia del entretenimiento. También obtuvo otros récords, como ser el juego completo más reservado y vendido de todos los tiempos en PlayStation Network, la tienda digital de Playstation. En un artículo de opinión en el dominical del 'New York Times' el periodista Peter Suderman lo dejaba bien claro: «'Red Dead Redemption 2' es auténtico arte».

Lo cierto es que cuesta no dejarse embaucar ante semejantes cifras y titulares, pero los más escépticos se pueden estar preguntando qué es lo que tiene este videojuego para no ser un lanzamiento más. Por lo pronto, cabría resumir 'Red Dead Redemption 2' como una historia épica de honor y lealtad, ambientada en los últimos días de la era de los forajidos, que sigue los pasos de Arthur Morgan y los miembros de la banda de Van der Linde (Dutch) a medida que atracan, roban y luchan para sobrevivir en su camino por el escabroso territorio del corazón de América. El juego se ha trabajado durante siete años de desarrollo y cuenta con más de 2.000 páginas de guion. Sus personajes son asombrosamente reales; los entornos, con sus largas praderas, poblados y demás ubicaciones míticas del western, quitan el aliento con cada estampa y; en definitiva, el mundo que nos muestra, fauna y flora incluida, está sencillamente vivo.

El nivel de detalle de 'Red Dead Redemption 2' roza lo enfermizo, y supone posiblemente la experiencia más inmersiva de la industria. Los jugadores encarnar a Morgan en un momento crítico para la banda de Dutch. Tras un robo fallido en la ciudad de Blackwater, los miembros de la banda se ven obligados a huir, mientras los agentes federales y los mejores cazarrecompensas de la nación les pisan los talones. A medida que las divisiones internas aumentan y amenazan con separarlos a todos, Arthur deberá elegir entre sus propios ideales y la lealtad a la banda que lo vio crecer. El rol del jugador será gestionar todo esto mientras sobrevive en un entorno realista que le exigirá tener en cuenta multitud de factores, desde la comida que ingiere el protagonista, a su ropa en función del clima o incluso la limpieza del caballo.

El núcleo duro de la aventura lo encontramos en sus protagonistas. Lejos de tratarse de un juego centrado en un único personaje, la retahíla de secundarios que pueblan la tierra de Red Dead Redemption 2 son, precisamente, los principales responsables de que ese mundo se sienta vivo. El ejemplo más claro es la banda a la que pertenece Arthur, que vive como un grupo nómada, afincándose en campamentos en diferentes zonas y funcionando como una gran familia. Cada miembro tiene su trasfondo, su historia, y todos ellos están muy bien escritos, consiguiendo además una sensación de pertenencia en el propio jugador pocas veces visto en un videojuego. La gestión del grupo a través de diferentes misiones, conversaciones y acciones de todo tipo van configurando la historia, y es que el usuario, lejos de ser un mero recadero, es motor del argumento. Todo un saber hacer en los juegos de mundo abierto que Rockstar ya demostró con el aclamado GTA V a través del tridente protagonista.

La gestión del campamento no se limita, además, a la fantástica gestión de las relaciones entre sus miembros, sino que el usuario deberá colaborar con caza, pesca, dinero o controlando las cuentas. No obstante, la relación de Arthur con otros personajes no se limita a los de la banda. El Lejano Oeste del juego está plagado de personas con las que podemos entablar conversación, que puede ir desde un mero saludo a otras acciones más complejas. El hecho de poder relacionarte con todas las personas, que estas te puedan recordar en función de tus acciones o que en esta o aquella población tu honorabilidad marque el trato que el resto de las personas puedan tener contigo supone todo un logro técnico e intensifica sobremanera la ambientación.

Poblados y entornos hay muchos y muy variados gracias al generoso tamaño del mapa y eso lleva al jugador a explorar enormes praderas, bosques, lagos, montañas nevadas… Lugares que no solo lucen espectaculares gracias al portentoso apartado gráfico, sino que pueden ser explorados al milímetro y que esconden todo tipo de secretos, tesoros o situaciones que surgen aleatoriamente y que intensifican esa sensación de estar en un entorno vivo. De hecho, uno de los placeres de 'Red Dead Redemption 2' es agarrar el caballo y dejarse llevar por los diferentes rincones, con la posibilidad de que Arthur monte un campamento para reponer fuerzas y, por ejemplo, cocinar la caza del día. Sin duda, no hay juego que te convierta en un auténtico cowboy como este.

Por supuesto, y dado que nos encontramos ante un juego ambientado en el peligroso y polvoriento Lejano Oeste, no faltan las altas dosis de acción que toda aventura de Rockstar asegura. Existe un esfuerzo por parte de los desarrolladores para que las misiones principales, que hacen avanzar la historia, ofrezcan una trabajada variedad de situaciones, desde asaltos a trenes en marcha a huidas de lo más espectaculares, momentos dramáticos al enfrentarnos a otras bandas y un largo etcétera. El guion se sigue con intensidad, y la opción de cámara cinematográfica que puede activar el usuario le hará creer que está protagonizando una película del mismísimo Ford. Tal es el nivel del juego. Además, el despliegue de detalles es apabullantes, desde nimiedades como la caída del sombrero en momentos de acción hasta el movimiento de los caballos, las huellas que se quedan marcadas en función de la superficie, el hecho de mancharse y tener que limpiar la ropa o el pelo del protagonista, que crece si nos descuidamos. Una larga lista que es mejor que el jugador descubra a medida que juega, porque 'Red Dead Redemption 2' nunca deja de sorprender, literalmente.

Como viene siendo habitual en Rockstar, 'Red Dead Redemption 2' cuenta también con un modo Online para disfrutar en compañía de otros jugadores. Por el momento, está en periodo de pruebas pero ya disponible para todos los jugadores, y la oferta es suculenta. Dicha modalidad permite, por ejemplo, disfrutar del gigantesco mapa montando una cuadrilla con amigos y realizar diferentes misiones cooperativas, completar desafíos o enfrentamientos con otros grupos a lo largo y ancho del mapa. También ofrece modalidades que incluye sus propias misiones basadas en el honor del jugador, como es 'La tierra de las oportunidades'; o modos competitivos centrados en los combates a tiro limpio entre jugadores. Lo cierto es que sobre el papel, Rockstar se ha mostrado bastante conservadora en cuanto a la vertiente online, pero solo el hecho de disfrutar del mundo de 'Red Dead Redemption 2' en compañía es un hito difícil de superar.

Es un juego que marcará una época por el nivel de excelencia que alcanza en prácticamente todos los apartados que toca: tanto en el lado más técnico, con un apartado gráfico que quita el hipo; como en cuanto al diseño, que sumerge al jugador en un mundo que se siente vivo, o en lo que respecta al guion. Es difícil no celebrar la llegada de un videojuego que sitúa a la industria en el más alto nivel de expresión artística y técnica. Además, es una oda al género western en todas sus vertientes. Ahora bien, es también obligatorio mencionar que no estuvo exento de polémica en su lanzamiento, y es que el propio director del estudio, Dan Houser, reconoció en una entrevista que sus trabajadores habían pasado jornadas de 100 horas a la semana de trabajo para alcanzar dichas cotas de calidad. Una situación que provocó la lógica reacción, preguntándose muchos si era esto un estándar en la industria. Houser no tardó en aclararlo, explicando que se trataba de un grupo reducido de personas del equipo de guionistas principal: «Mike Unsworth, Rupert Humphries, Lazlow y yo mismo», y recalcando que no se obligó a nadie a cumplir con semejantes jornadas de trabajo.

La aclaración, en cualquier caso, no frenó la denuncia de exempleados de la empresa, que denunciaron presiones y cierta cultura del miedo. En un reportaje del medio estadounidense Kotaku, algunos se mostraron especialmente molestos al escuchar a Houser relacionar las horas extras con la «pasión» por el trabajo. Y por ello, también es obligatorio denunciar el hecho de que se asocie el listón más alto de calidad con la obligatoriedad de apretar al máximo a los trabajadores. La mejor noticia de la situación es que el foco ya parece estar puesto sobre un problema que no debería existir ni en esta ni en ninguna industria, aunque la realidad sea más bien la contraria.