«El sector sanitario debe trabajar coordinado para afrontar la cronicidad»

Vanesa Ferrandis, Rosario Vidal Merino, Doradía García Rabanal, Ángel Luis Guerrero, Siro Lleras Muñoz, Benito de la Hoz García y María Jesús Hernández, en la mesa redonda del II Foro de Cronicidad celebrado ayer en la capital vallisoletana./Ramón Gómez
Vanesa Ferrandis, Rosario Vidal Merino, Doradía García Rabanal, Ángel Luis Guerrero, Siro Lleras Muñoz, Benito de la Hoz García y María Jesús Hernández, en la mesa redonda del II Foro de Cronicidad celebrado ayer en la capital vallisoletana. / Ramón Gómez

Expertos en Sanidad recalcan la incidencia cada vez mayor de esta dolencia entre la población y su relación con el aumento de la esperanza de vida

ANDREA DÍEZValladolid

Las enfermedades crónicas son de larga duración y, por lo general, de progresión lenta. Según los cálculos de la Organización Mundial de la Salud, en 2020 serán las responsables de casi las tres cuartas partes de las muertes en el mundo. Así que los planes de prevención, atención y efectividad de los medicamentos y tratamientos se han convertido en una de las principales prioridades del sector sanitario como quedó de manifiesto ayer durante la celebración del II Foro de cronicidad organizado por El Norte de Castilla, con el patrocinio de Novartis y la colaboración de la Junta de Castilla y León a través de Sacyl.

El director de El Norte de Castilla, Ángel Órtiz, fue el encargado de dar la bienvenida a los asistentes y dirigió unas breves palabras para hablar del concepto 'Largo superviviente' y la cronicidad como «uno de los desafíos existenciales y económicos más relevantes a los que nos enfrentamos como sociedad».

La primera intervención le correspondió al consejero de Sanidad en funciones, Antonio Sáez Aguado, que agradeció el desarrollo de foros centrados en la cronicidad porque «es un fenómeno que está modificando la conformación de la sociedad y la manera que afecta a los sistemas de salud». Tras el consejero, Susana García, responsable de Relaciones Institucionales Market Access Novartis Farmacéutica, tomó el relevo para explicar las líneas de trabajo de la empresa farmacéutica. En la radiografía del entorno actual, Susana García, destacó tres cuestiones referentes a los retos del sistema sanitario: el alto porcentaje de gasto sanitario, «entre un 70% y 80% dirigido a atender a una población envejecida con enfermedades crónicas»; la presión financiera y la aparición de innovación con alto impacto presupuestario.

A continuación, Julio G. Calzada, delegado de El Norte de Castilla en Palencia, presentó a los siete ponentes que participaron en una mesa redonda en la que abordaron las cuestiones relacionadas con el presente y el futuro de la cronicidad.

Rosario Vidal Tocino, de la Unidad Largos Supervivientes de Salamanca, se centró en el 'Plan de Atención al Paciente largo superviviente de Cáncer', cuya unidad es conocida por las siglas ULSO, que se basa en una gestión compartida entre Atención Primaria y el Servicio Oncológico. Este plan pionero «establece la figura de oncólogo de enlace para solucionar dudas y facilitar la comunicación entre Atención Primaria y especializada», explicó. La cada vez mayor incidencia de los casos de éxito en la lucha contra el cáncer conlleva también la necesidad de abordar la cronicidad en los pacientes. Por este motivo «es importante impulsar y apoyar la investigación en temas relacionados con los largos supervivientes de cáncer», reivindicó.

«Nuestra misión es descubrir nuevas maneras de mejorar la vida de las personas»
Susana García

Innovación lleva implícito la idea de introducir cambios o modificar elementos para renovarlos y mejorarlos. Un término que la multinacional Novartis, dedicada a la industria farmacéutica y biotecnológica, aplica a cada uno de sus proyectos, como explicó Susana García, responsable de Relaciones Institucionales Market Access Novartis Farmacéutica en Castilla y León. «Nuestra misión es descubrir nuevas maneras de mejorar y prolongar la vida de las personas mediante la innovación basada en la ciencia». El plan de actividades de la compañía incluye el desarrollo de dos divisiones operativas. En primer lugar, Innovative Medicine, especializada en medicamentos innovadores de prescripción, protegidos por patentes, y, en segundo, Sandoz, que está enfocada a especialidades farmaceúticas genéricas y biosimilares. A través de la medicina regenerativa, personalizada, terapias celulares y biosimilares. Asimismo, incidió en que «necesitamos reimaginar la medicina respondiendo a cuestiones sobre cómo combatir enfermedades, proporcionar tratamientos y trabajar internamente».

Durante su intervención, subrayó la obtención de 'Excelente' en la calificación otorgada por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad del programa Profarma I+D+i: «o hemos conseguido durante dieciséis años seguidos y no ha sido un reto fácil».

A nivel nacional, Novartis exporta a más de 120 países y está asentada sobre las líneas de I+D, producción y desarrollo del talento, con ocho plantas de producción, «somos de los pocos grupos del sector que desarrolla el ciclo completo de producción del medicamento, desde la materia prima hasta el producto acabado», aseguró.

Desde el departamento de Market Acces Novartis Pharma, el objetivo es apoyar al sistema sanitario para que sea más eficiente con el fin de generar recursos disponibles que permitan tener acceso a la innovación de forma sostenible «y de este modo devolver más a la sociedad».

En cuanto a la mejora de la eficiencia del sistema sanitario, Novartis plantea su funcionamiento sobre cuatro pilares: eficiencia operativa introducción de tecnologías y procesamiento de datos; formación y capacitación de profesionales sanitarios, gestores y pagadores y co-creación de acuerdos comerciales innovadores. Para finalizar concluyó «nuestra ambición es ser compañeros de viaje para construir juntos un sistema más eficiente que permita dar cabida a la innovación».

Iniciativa

Le siguió Doradía García Rabanal, médico de familia del centro de salud La Alamedilla de Salamanca, que explicó la situación de los 'Largos supervivientes' desde el punto de vista de la Atención Primaria. En referencia al mismo programa, afirmó que «se trata de una iniciativa con muy buena aceptación por los profesionales y los pacientes porque permite una comunicación más fluida entre los dos servicios con la existencia de un informe individualizado y personalizado». Una conclusión avalada por los resultados de una encuesta de valoración que Doradía García expuso y en la que se destaca también la figura del oncólogo de enlace.

Con el título 'Migraña: Crónica, incapacitante y desconocida', Ángel Luis Guerrero Peral, jefe Unidad de Cefaleas del HCUVA fue el siguiente en la ronda de intervenciones. Comenzó pidiendo la colaboración del público asistente para explicar «el desconocimiento de una enfermedad crónica desconocida, poco reconocida y con estigma social». De hecho, explicó que genera miedo entre quienes la sufren y temen. Por ejemplo, «organizar planes o viajes por temor a un ataque de migraña que no pueden controlar». Esta enfermedad con carácter periódico supone un coste sanitario de 5.000 euros al año y si es crónica, alcanza los 13.000. Guerrero reiteró que es una enfermedad que tiene tratamiento, pero con la que se tiene vivir.

Para abordar la cronicidad es necesario contar con herramientas de trabajo, con un sistema de clasificación de pacientes que permita ajustar las intervenciones al nivel de gravedad del paciente. De esta herramienta, la 'Estratificación', habló, Siro Lleras Muñoz, Jefe Servicio Coordinación Asistencial Sociosanitaria. «Nos tiene que servir para identificar a pacientes complejos, contener los costes, mejorar los cuidados que prestamos a los pacientes y mejorar los resultados de salud». La clasifiación de los datos y su correcta interpretación, apuntó, «nos servirá para que en esta orquesta sinfónica de los datos, sepamos qué elementos tenemos que trabajar».

Asistentes al II Foro de Cronicidad, durante una de las exposiciones de los expertos.
Asistentes al II Foro de Cronicidad, durante una de las exposiciones de los expertos. / Ramón Gómez

Siguiendo con la temática de la estratificiación, Benito de la Hoz García, Médico de Familia en el C. S. Segovia comentó los cuatro grupos de clasificación de pacientes en el marco de esta herramienta y las recomendaciones para cada uno de ellos: pacientes con diagnostico médico, pero sanos; con varias patologías, pero estables, y muy frágiles y con muchas patologías. Para Benito de la Hoz, el papel de la atención primaria es fundamental, «el médico de familia es el guía del paciente pero si trabajamos todos juntos está claro que somos más fuertes», concluyó.

«Un medicamento cuando no es necesario puede hacer daño», así de claro lo dijo María Jesús Hernández Arroyo, farmacéutica de la Gerencia de Atención Primaria de Zamora que incidió en la mejora de la eficacia y seguridad de los medicamentos cuando se revisan y se adaptan a la situación del paciente. En este sentido, explicó que trabajan en una estrategia centrada en la revisión de la medicación para evitar duplicidades o contraindicaciones. Un proyecto que en el caso del área de salud de Zamora, en 2018 resolvió el 30,2% de las incidencias sobre la revisión de las tomas de 143 pacientes.

Para finalizar, Vanesa Ferrandis Tébar, farmacéutica de la Gerencia de Atención Primaria de Ávila, defendió la importancia de la adherencia, las recomendaciones dadas por el médico, porque «cuando el paciente conoce su tratamiento, participa y se responsabiliza de sus medicamentos mejora sus resultados».

«La esperanza de vida está ligada a la convivencia con enfermedades crónicas»
Antonio Sáez.

El perfil de los pacientes ha cambiado mucho en las últimas dos décadas gracias a un mejor acceso a la información y un mayor conocimiento. Así que en este contexto, la adaptación de los sistemas sanitarios a las necesidades actuales «requieren mantener al paciente en el eje central de los planes de salud». Así lo apuntó el consejero de Sanidad en funciones, Antonio Saéz Aguado, durante su intervención en el II Foro de Cronicidad.

En Castilla y León, el 5,9% de los ciudadanos están clasificados como crónicos pluripatológicos. Por este motivo, «la cronicidad requiere de cambios organizativos y la transformación de un sistema tan complejo y diverso como el sanitario», indicó. El consejero aportó datos para explicar la importancia de una dolencia, la crónica, que se ha convertido en uno de los principales retos de la sanidad. Los pacientes así clasificados utilizan cinco veces más la Atención Primaria que las personas consideradas como sanas y suponen un coste en recetas de 171 euros frente a los 10 euros de media en la región. Así pues, el consejero incidió en la idea de situar al paciente en el centro de la estrategia de Atención al Paciente Crónico y añadió «la continuidad y la integración asistencial es otro de los elementos que debe abordar nuestro sistema de salud para afrontar adecuadamente este fenómeno».

En Salamanca, dónde se ha desarrollado la primera unidad de largos supervivientes oncológicos, en un proyecto pionero a nivel nacional, se ha puesto de manifiesto la relación de la cronicidad y la atención sanitaria. «El cáncer es una enfermedad en la que la mayor parte de los casos diagnosticados y tratados se cura pero también es cierto que en la mayor parte de los casos se cronifica». Y es ahí donde juega un importante papel la coordinación de esfuerzos entre la Atención Primaria y la Atención Especializada de Sacyl y el Servicio de Oncología para que el seguimiento de estos enfermos pueda realizarse desde las consultas a la Atención Primaria. Una solución a la que se puede derivar a enfermos con antecedentes oncológicos que han superado, al menos, cinco años desde la finalización del tratamiento y en la que también interviene la figura de un óncologo de enlace.

Por otro lado, el consejero recordó que el incremento de la esperanza de vida está ligado a la convivencia con enfermedades de componente crónico y que hoy en día, la multiplicidad de enfermedades de un paciente requiere de la intervención de varias especialidades médicas, lo que ha llevado a la creación de unidades funcionales y de una organización más horizontal.