La ONU alerta de que la destrucción de la naturaleza amenaza la humanidad «al menos tanto» como el cambio climático

Un buzo nadando sobre un abanico de mar Gorgonian en un arrecife de coral en la reserva marina egipcia del Mar Rojo de Ras Mohamed./AFP
Un buzo nadando sobre un abanico de mar Gorgonian en un arrecife de coral en la reserva marina egipcia del Mar Rojo de Ras Mohamed. / AFP

Científicos y diplomáticos de 130 países se reúnen en París para adoptar la primera evaluación mundial de los ecosistemas en los últimos 15 años

COLPISA / AFP

La destrucción de la naturaleza amenaza el bienestar del hombre «al menos tanto» como el cambio climático, ha declarado el lunes el presidente del grupo de expertos de la ONU sobre la biodiversidad, Robert Watson.

«Las pruebas son innegables: nuestra destrucción de la biodiversidad y de los servicios del ecosistema ha alcanzado niveles que amenazan nuestro bienestar al menos tanto como los cambios climáticos inducidos por el hombre», ha declarado Watson.

Científicos y diplomáticos de 130 países se reúnen a partir de este lunes en París para adoptar la primera evaluación mundial de los ecosistemas en los últimos 15 años, un sombrío inventario de la naturaleza vital para la humanidad.

La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa Sobre Diversidad Biológica (IPBES), creada en 2012, ya había publicado el año pasado informes regionales altamente alarmantes, pero el informe de 1.800 páginas sobre el que trabajaron 150 expertos durante tres años se convertirá en la verdadera referencia científica en materia de biodiversidad.

«La naturaleza es crucial para la producción alimentaria, para el agua pura, para los medicamentos y hasta la cohesión social» Robert Watson

Aún si la palabra «biodiversidad» parece a veces abstracta, en este estudio se refiere a todas las especies animales o vegetales que viven en el planeta, incluyendo a la que amenaza con destruir la naturaleza, la especie humana. «Hasta ahora, habíamos hablado de la importancia de la biodiversidad principalmente desde un punto de vista ambiental», ha dicho Robert Watson, máximo responsable del IPBES.

Sin embargo, ha añadido, «ahora insistimos en el hecho de que la naturaleza es crucial para la producción alimentaria, para el agua pura, para los medicamentos y hasta la cohesión social».

La naturaleza, ya sea con insectos polinizadores o florestas y océanos que absorben CO2, ofrece servicios inestimables, pero «el patrimonio ambiental mundial (...) está siendo alterado a un nivel que no tiene precedentes», alerta la síntesis del informe que se refiere a un proyecto que será discutido, corregido y adoptado línea por línea por los delegados, antes de la publicación completa el 6 de mayo.

Un cuarto de las 100.000 especies evaluadas hasta ahora -una porción ínfima de las estimadas ocho millones que existen en el planeta- están amenazadas de extinción, por presión de la agricultura, la pesca o el cambio climático. Por eso, los científicos creen que se va a producir «una aceleración rápida inminente de tasas de extinción de especies», de acuerdo con el proyecto de documento. Así, entre 500.000 y un millón de especies resultarían amenazadas, «muchas de ellas ya en las próximas décadas».

La sexta «extinción masiva»

Estas proyecciones coinciden con una predicción formulada por científicos hace ya algunos años: el inicio de la sexta «extinción masiva», la primera desde la aparición de los humanos en el planeta.

«La ciencia nos dice aquello que los saberes tradicionales nos señalan ya desde hace años: la Tierra está muriendo«, ha dicho José Gregorio Mirabal, presidente de COICA, entidad que reúne organizaciones indígenas de la cuenca amazónica. »Llamamos de forma urgente a un acuerdo internacional por la naturaleza, para restaurar la mitad del mundo natural tan rápido como sea posible«, ha apuntado.

En este sentido, el informe mundial elaborado por primera vez tiene en consideración los conocimientos, los problemas y las prioridades de las poblaciones autóctonas.

Antes de una reunión agendada para 2020 en China, los estados miembros de la Convención de la ONU sobre Diversidad Biológica, numerosos expertos esperan que este informe del IPBES sea el preludio de un acuerdo tan importante como lo fue el alcanzado en París sobre el clima.

El documento establece un lazo entre estas dos amenazas, e identifica causas similares, en particular las prácticas agrícolas y la desforestación, responsables de un cuarto de las emisiones de CO2, así como graves perjuicios directos a los ecosistemas.

«El informe reciente del grupo sobre cambio climático mostró hasta qué punto al desajuste del clima amenaza la biodiversidad, y el futuro informe del IPBES deberá mostrar que los dos problemas tienen soluciones comunes, comenzando por la agroecología», resumió Laurence Tubiana, economista y una de las arquitectas del Acuerdo de París.