Una nave en las manos

Una nave en las manos

En Ubisoft siguen apostando por las nuevas creación y lanzan 'Starlink', un videojuego que permite a los usuarios utilizar naves de juguete que pueden personalizar para conseguir efectos en el juego

El Norte
EL NORTEValladolid

Los juguetes son las auténticas estrellas de las Navidades, básicamente porque son los niños los que reinan en estas fiestas. Sobra decir que las noches mágicas en las que llegan los sabios de Oriente o Papá Noel con pequeños en casa son mucho más divertidas. Juguetes que han seguido vinculados a los videojuegos a través de creaciones como los 'toy-to-life' (traducido sería algo así como 'juguetes que cobran vida'), que permiten a los usuarios coleccionar figuras que, al situarlas en una plataforma, aparecen en el mundo virtual del juego para jugar con ellos. El éxito más longevo de este tipo fue la serie 'Skylanders', pioneros en la materia. También lo intentó LEGO o la mismísima Disney con proyectos que pasaron a mejor vida, y lo cierto es que es un género cuya época dorada parece haber pasado. No obstante, Ubisoft ha vuelto a demostrar no solo que son una de las compañías más creativas, empeñada en apostar por nuevas creaciones, sino que los juguetes y los videojuegos aún pueden convivir.

Ficha técnica

Título:
Starlink: Battle for Atlas
Plataformas:
Switch, Xbox One, PS4
Precio:
79,95
Edad:
+7

Sorprendieron a propios y extraños cuando en junio de 2017 mostraron un vídeo de acción espacial en el que los espectadores podían comprobar cómo una nave real acoplada al mando se podía modificar para que la acción se trasladase a la pantalla. A muchos le vino a la mente los mentados 'toy-to-life', pero la obra de Ubisoft Toronto iba mucho más allá. Ahora, 'Starlink: Battle for Atlas' ya está disponible para todos los jugadores y lo cierto es que es una propuesta, cuanto menos, novedosa. La premisa es sencilla: el usuario lidera a un equipo de pilotos interestelares en una misión para liberar el Sistema solar Atlas del férreo control de la Legión Olvidada. Lo primero que llama la atención es que dicho sistema solar es un vasto universo virtual, plagado de diferentes planetas (hasta un total de 7), cada uno con su propia extensión, fauna y flora incluida, a explorar libremente y por los que perderse en busca de acción y aventuras.

Tal y como señalaba el Director Creativo del estudio, Laurent Malville, «hemos diseñado 'Starlink: Battle for Atlas' sobre tres pilares: el primero es la idea de una nave espacial que puede modificarse físicamente en cualquier momento; el segundo es un mundo abierto que está vivo; por último, el tercer pilar trata del combate creativo, del sistema de «mezclar y encajar» de un sinfín de maneras que permite combinar y descubrir nuevas formas de luchar». Si bien es cierto que el mundo a explorar es uno de los aspectos más llamativos, la joya de la corona es sin duda ese primer pilar que menciona Malville, la esencia de este videojuego que busca revolucionar los 'toy-to-life'. Los propios desarrolladores reconocieron que llegaron al concepto final de sus juguetes modulares 3300 ideas y 30 prototipos después.

El resultado es una tecnología desarrollada íntegramente por Ubisoft Toronto que permite a los jugadores acoplar una nave al mando, cambiar de piloto y modificar sus alas y sus armas para adaptarse inmediatamente a su estrategia y a su estilo de juego. Por ejemplo, si detectamos que un enemigo es débil ante un efecto elemental concreto, podemos equipar esa arma a nuestra nave físicamente para que aparezca inmediatamente en pantalla. Para aumentar el componente estratégico, la combinación de armas y demás elementos pueden desatar poderes aún más devastadores. Por cierto que, en la versión para Nintendo Switch, los usuarios tienen disponible la nave del mítico Fox McCloud, personaje de la serie Starfox que hace aquí su cameo estrella particular con su propia aventura dentro del juego.

Además de los enfrentamientos espaciales y toda la acción que esto supone, la exploración es el otro gran aliciente del videojuego, que además permite hacerlo en compañía con su sistema multijugador local a pantalla dividida. Al visitar las diferentes regiones espaciales, los usuarios deben recolectar diferentes materiales como minerales, reliquias antiguas y otros ejemplos que se pueden vender para así obtener nuevos elementos para las naves y mejorar las bases y centros de investigación. Mecánicas propias de los juegos de rol que enriquecen la experiencia. En toda esa exploración se agradece el cuidado trabajo de diseño de los distintos mundos, todos ellos diferentes entre sí. Por otro lado, para dar más consistencia al sistema Atlas al completa, su historia está inspirada en el mundo real. En palabras de Joshua Mohan, director jefe narrativo, «nos basamos en el periodo de la Fiebre del Oro que se dio en la Tierra. Estudiamos 3 famosas fiebres del oro: la de Australia, la de California, y la de Yukon, en las que se pueden identificar con claridad patrones repetidos. Esto nos ayudó a estructurar nuestros mundos salvajes para que representaran sociedades antes florecientes, pero que ya han desaparecido».

El videojuego ha estrenado estas navidades una actualización que, entre otras incorporaciones, incluye el cada vez más extendido Modo Foto para hacer capturas de los diferentes momentos de este periplo intergaláctico. Los principales problemas que presenta 'Starlink: Battle for Atlas' es el hecho de que, a la larga, sus misiones y jugabilidad en general se puede hacer algo repetitiva. Por otro lado, cabe destacar que pese a que el auténtico potencial del juego se vive con las naves en físico, el juego no obliga a adquirir estos juguetes para poder disfrutarlo. De hecho, está disponible una versión enteramente digital que traslada la gestión de la nave a los menús del título, de una manera más tradicional. Una flexibilidad que agradecerán los que no tengan ganas de pasar por caja para adquirir los vehículos espaciales y las colecciones de complementos.