45 millones de españoles respiran aire contaminado

Dos policías dirigen el tráfico en Madrid ataviados con mascarillas./REUTERS
Dos policías dirigen el tráfico en Madrid ataviados con mascarillas. / REUTERS

La calidad del aire en 2018 mejora por el aumento de la inestabilidad meteorológica, pero el cambio climático y la quema de combustibles fósiles se mantienen como la gran amenaza

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

 Existe un 3% de privilegiados españoles que pueden respirar aire limpio. En cambio, el otro 97%, más de 45 millones de personas, castiga sus pulmones con partículas en suspensión, dióxido de carbono o dióxido de azufre, los principales contaminantes del aire, según un informe presentado este martes por Ecologistas en Acción. Y eso que el estudio destaca que en 2018 se redujeron los niveles de partículas y de dióxido de carbono respecto al año anterior, aunque se trata de un descenso coyuntural debido a que el año pasado hubo más lluvia y viento que en los anteriores. Pero fue sólo un alivio: el cambio climático y el repunte de la quema de combustibles fósiles siguen constituyendo un problema para la salud de los ciudadanos, pero también para los cultivos, los bosques o los espacios naturales.

Ecologistas en Acción ha analizado los datos de 800 estaciones oficiales de medición instaladas por toda España y constata que se ha producido una reducción general de los niveles de contaminación atmósferica por partículas en suspensión, dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre, pero no de ozono troposférico y que la principal fuente de contaminación en las áreas urbanas es el tráfico rodado. Además, recuerdan que la contaminación provoca unas 30.000 muertes al año en España y causa un perjuicio económico al país de unos 40.000 millones de euros (más del 3,5% del PIB) entre atención sanitaria y bajas laborales.

La asociación ecologista insiste en que el descenso de la contaminación del aire es consecuencia de la coyuntura meteorológica, que además de limpiar la atmósfera, ha contribuido a la reducción de la producción eléctrica en centrales térmicas de carbón, petróleo y gas. Pero Ecologistas en Acción advierte de que «el cambio de ciclo económico sigue conllevando el aumento de la quema de combustibles fósiles en el transporte y la industria, recuperando los niveles de 2012».

El coordinador de Ecologistas en Acción, Paco Segura, afirma que las administraciones tienen la obligación de salvaguardar la salud de los ciudadanos. Por eso, lamenta que iniciativas como Madrid Central, «que estaban funcionando», puedan ser revertidas por el nuevo Ayuntamiento de Madrid. «Si lo hicieran, sería una actitud irresponsable, «porque es un éxito», inmoral «porque salva vidas» y una prevaricación «porque alienta la contaminación», asevera.

La entidad ecologista apunta que los planes de mejora la calidad del aire son obligatorios según la legislación vigente, pero una decena de comunidades autónomas «siguen incumpliendo su obligación de elaborar planes de lucha contra, por ejemplo, el ozono». «La única forma de mejorar la contaminación del aire en las ciudades es disminuir el tráfico motorizado, potenciando el transporte público, la bicicleta y el tránsito peatonal. También es necesario promover el ahorro energético, adoptar las mejores técnicas industriales disponibles, cerrar las centarles térmicas de carbón, penalizar el diésel y declarar un área de control de las emisiones del transporte marítimo en el Mediterráneo como las del Báltico y el Mar del Norte», concluye.