A más información, menos atención

Joévenes graban con sus móviles./EFE
Joévenes graban con sus móviles. / EFE

Un estudio de investigadores del Instituto Max Planck y de las universidades de Berlín y Dinamarca revela que el consumo cada vez más rápido de contenidos colapsa la capacidad de retención de los receptores

J. A. VALLADOLID

Un pantagruélico banquete de contenidos plagado de llamativos platos que se sirven sin parar. Y sin que nadie coja la comanda. Simplemente, llegan a la mesa. No hay tiempo para una digestión pausada, ni para pararse a saborear ninguna de las recetas. El resultado: un batiburrillo en el comensal, que termina por consumir, muchas veces por inercia, y olvidar con la misma facilidad.

La refriega de dos artistas en Twitter, los últimos 'post' en Instagram del cantante de trap de moda, millones de imágenes de último suceso de alcance en los Estados Unidos, las salidas de tono de presidentes de aquí y de allá, promesas electorales que saltan a los dispositivos móviles por decenas de canales y en multitud de formatos.

Todo llega rápido, sin pausa y todo se olvida a la misma velocidad. En la era digital, los éxitos de hoy son amnesias en minutos.

Un equipo de investigadores de Instituto Max Planck, en el que han participado las universidades técnicas de Berlín y Dinamarca, acaba de publicar el estudio 'Accelerating dynamics of collective attention' (Acelerando las dinámicas de atención coletiva), un completo informe, publicado por 'Natural Communications', en el que mediante fórmulas matemáticas los autores demuestran con datos lo que todos presumíamos por intuición y también por experiencia.

El diario 'El País' ha recogido este análisis, que establece como principal conclusión que el tiempo requerido para alcanzar la popularidad máxima disminuye. Ojo, porque a la misma velocidad, o incluso más rápido, ese que fue 'hit' se archiva en un cada vez más abigarrado cajón de sastre en el estante más lejano de la memoria.

La vida útil de cada contenido se acorta. Y mucho. Esta dinámica está presente en el mundo digital -Google o Twitter- pero afecta también a otros productos culturales como la literatura o el cine, según se destaca en el análisis.

Superviviencia

Ponen los autores, y lo recoge 'El País', el ejemplo de dos películas de éxito: 'Titanic', estrenada en 1997 y 'Avatar', en 2009. La primera, se constata en en el informe, tardó 50 días en alcanzar una recaudación de 500 millones de dólares, aunque estuvo en el 'top' de la taquilla tres meses y medio. La segunda logró ese mismo dinero en 32 días, pero en un mes se esfumó de las carteleras. La caída de esta última en la memoria colectiva fue mucho más veloz, mientras que el filme de James Cameron aún pervive. También el tiempo de supervivencia de los 'hashtag', esas etiquetas con la almohadilla que marcan la tendencia en red social del pajarito caducan cada vez con más celeridad. La gráficas elaboradas en el análisis así lo atestiguan.

La saturación de contenidos en la dieta diaria arroja una dismunición de la capacidad de atención colectiva. No da tiempo a metabolizar todos esos 'inputs', insisten los autores.

Acotan, sin embargo, que otros entornos, como el caso de la Wikipedia, la dinámica cambia. Aquí es uno el que busca el contenido y no el contenido el que le abruma a él. Dicho esto, es probable que la pieza que acaba de leer se vaya su cabeza para siempre en tres, dos, uno...