La fuerza de la naturaleza

La fuerza de la naturaleza

El estudio sueco Zoink Games lanza 'Fe', un embaucador videojuego que invita al usuario a explorar un bosque y comunicarse con la propia naturaleza para salvarlo

EDUARDO M. ESPALLARGAS

Tras el éxito del videojuego 'Unravel', la gran producción del pequeño estudio Coldwood Interactive, en Electronic Arts (EA) lo tuvieron claro: hay mucho talento que, sin el apoyo de las grandes firmas, podría perderse en el limbo. Por ello crearon el sello EA Originals, una suerte de lanzadera de proyectos que sirve a su vez de consultoría, fuente de financiación y, finalmente, plataforma de publicación. ¿Su objetivo? Hacerse un hueco en la lucrativa escena indie a través del apoyo a estudios de desarrollo. Tras su anuncio en el verano de 2016, ahora llega a la venta el primer videojuego del año del programa EA Originals: 'Fe'.

Desde el propio título, los integrantes de Zoink Games, estudio afincado en Suecia, dejan claro que el juego es una aventura especial. Un videojuego que busca embaucarte desde el minuto uno a través de su diseño artístico, su banda sonora y una jugabilidad no apta para impacientes. En 'Fe' los usuarios toman el control de un animal de aspecto parecido a un zorro, y con él deberán explorar un misterioso bosque del que no saben nada. Esa es una de las primeras claves de 'Fe': el juego te va introduciendo poco a poco en su mundo, explicando más bien poco e invitando al usuario a que se deje llevar ya que, poco a poco, irá entendiendo.

De golpe llega la segunda clave del juego. En un principio la jugabilidad se muestra clásica, con nuestro simpático personaje capaz de corretear por el escenario y saltar. No obstante, la gracia reside en su capacidad para cantar. Efectivamente, a través de esta singular habilidad, el protagonista es capaz de comunicarse con los diferentes animales del bosque, las plantas y otros elementos para, así, progresar en la aventura y descubrir el enigma que se esconde en este onírico universo. El bosque, ambientado en las frondosidades escandinavas, es un protagonista en sí mismo, y cuenta con un aspecto visual vistoso, que juega con lo misterioso y lo sensorial para transportar al jugador.

En tonos cálidos y formas escarpadas y poligonales, el mapeado de 'Fe' se muestra abierto para que el jugador lo explore libremente. De hecho, la exploración es el elemento principal del videojuego, y es que a través de la comunicación con la fauna y la flora mientras salta, corre y trepa, el protagonista irá descubriendo nuevas zonas en las que progresar en la aventura. El objetivo principal, desde un punto de vista narrativo, es descubrir el origen del propio personaje principal, que da nombre al juego, mientras libera al bosque de una especie invasora de máquinas: los Silentes.

Estos son una suerte de cíclopes mecánicos que tienen aterrizados a los distintos animales, y será Fe el encargado de plantarles cara. En este sentido, el videojuego sí esconde una estructura clásica de ir desbloqueando nuevas habilidades para, así, acceder a diferentes zonas. Como reconoce Klaus Lyngeled, primer ejecutivo del estudio y director creativo, «el bosque esconde multitud de secretos que podrán ser descubiertos conectando con su flora y su fauna. Al tratarse de una aventura sin diálogos, toda historia del videojuego queda abierta a la interpretación de los jugadores mientras atraviesan el bosque a su propio ritmo».

Lo cierto es que este efecto está muy bien conseguido, y es que la sensación que provoca en el jugador es el ansia de descubrir más y más del trasfondo de 'Fe'. Por otro lado, la capacidad de conectar con los distintos personajes es muy divertida, ya que cada uno juega un rol en el progreso de la aventura que también debe ser descubierto. Por ejemplo, una especie de cervatillos «cantan» a unas flores naranjas que, al activarse, permiten a Fe saltar más alto. Otros como los pajarillos guía ayudan al jugador a ubicarse en el mapa y le ofrece pistas para avanzar.

Dado que la exploración es su principal baza, el título ofrece la posibilidad de desactivar las marcas en el mapa, lo cual es interesante para los más avezados. Ahora bien, tanto el mapa como los propios escenarios pueden ser algo liosos, lo cual provocará ciertos momentos de frustración en los jugadores más impacientes, pues en ocasiones no solo basta con los pajarillos del bosque. Una frustración que se repite en algunos momentos debido al sistema de control de Fe, algo torpe en ciertas fases. Son los principales problemas de un videojuego que podría ser sobresaliente si no se hubiesen descuidado algunos aspectos. 'Fe' se muestra como un producto único con una serie de virtudes que, quizás, podrían haberse explotado mejor.

Su cautivadora banda sonora, unido al mentado aspecto artístico y la premisa de comunicarse, literalmente, con todo un ecosistema boscoso para avanzar en la aventura son elementos suficientes para hacer de 'Fe' un videojuego especial, ideal para los que busquen experiencias diferentes. Sus logros son claros y, con suerte, en unos años recibiremos una segunda entrega que los engrandezca aún más. Desde luego, Lyngeled y su equipo tienen materia prima y talento de sobra.