Los eléctricos se pasan al ruido

Un Tesla Model S carga sus baterías./R. C.
Un Tesla Model S carga sus baterías. / R. C.

Entra en vigor la normativa de la UE que obliga a los vehículos que funcionan con baterías a delatar su paso con distintos sonidos

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Hay algo casi mágico en el silencio que uno experimenta cuando conduce un vehículo eléctrico. Quien se haya puesto a los mandos de uno se habrá dado cuenta de que distinguir si el coche está encendido o apagado es harto difícil, si no es por las luces que así lo indican. La sensación se magnifíca al circular por carretera: desaparece cualquier rugido de motor y únicamente queda el del rodamiento por la calzada.

Eso está a punto de cambiar. El pasado lunes entró en vigor una nueva normativa en la Unión Europea que obliga a todos los coches eléctricos e híbridos que se homologuen en estas fronteras a incluir un sistema de aviso acústico (SAAV) para que suenen en las calles como lo haría un motor de combustión. ¿La razón? Las personas con discapacidad visual, parcial o completa, así como otros usuarios de la carretera más vulnerables, habían elevado varias quejas argumentando que ya no podían confíar en su oído para cruzar sin ser atropellados.

El nuevo reglamento establece que estos sistemas acústicos tendrán que activarse automáticamente cuando el coche circule a menos de 20 kilómetros por hora -a mayor velocidad se supone que el ruido generado por el rodamiento en la carretera ya es suficiente- o dé marcha atrás. Oscilando entre los 56 y 75 decibelios, los sonidos deberán servir también para identificar cómo se está comportando el vehículo y variaran en función de la aceleración. Los usuarios que ya dispongan de un vehículo de estas características tienen un plazo de un par de años para adaptarse a la normativa.

Cabe preguntarse qué tipo de sonidos instalarán las casas de coches en sus eléctricos e híbridos. Lo más lógico sería que imitaran el rugido de un motor de gasolina pero no parece que las apuestas de los fabricantes vayan por esa senda. Al fin y al cabo si puedes crear un sonido reconocible y personal también le estarás diciendo a la calle: «Abran paso, se acerca un BMW». Así lo ha debido entender la compañía que no ha dudado en contratar a Hans Zimmer -sí, el ganador de un Oscar y artífice de bandas sonoras tan impresionantes como las de 'Interstellar', 'El rey león' u 'Origen'- para que cree, junto a Renzo Vitale, diseñador de sonido de la casa, el tono que definirá la aceleración de los nuevos vehículos eléctricos de la multinacional. El primer vehículo con la firma del compositor será el Vision M Next, un deportivo híbrido de 600 caballos. Lo cierto es que el sonido que se puede apreciar ya en el vídeo de presentación del prototipo bien puede acercarse al de los vehículos futuristas de 'Minority Report'.

Más melódica, aunque igual de cercana a las producciones del cine de ciencia ficción, es la tecnología que presentó la japonesa Nissan en 2017. Bajo el nombre de 'Canto', el fabricante diseñó un sistema para que sus coches eléctricos emitan un sonido que se vuelve más agudo a medida que el conductor acelera y que tiene cierto parecido con la secuencia de introducción de los sistemas de sonidos certificados por THX.

En cambio, el sonido tubular con el que los autobuses eléctricos de Londres anunciarán su presencia en las calles sí que ha contrariado a más de uno, al menos en las primeras presentaciones. «Sonaba como si alguien soplara a través de una tubería. Y se escuchaba un pitido intermitente, como de una alerta de correo electrónico que aumentaba o disminuía según la velocidad. Era muy irritante», señaló, John Wlesman, un portavoz de la organización de invidentes Guide Dogs a 'The Guardian'. En su opinión, la mejor opción sería que los nuevos vehículos estuvieran equipados con una grabación enlatada del sonido del antiguo autobús.