El independentismo celebra el aval del Constitucional a la inmersión lingüística

La fachada del Tribunal Constitucional. /R.C.
La fachada del Tribunal Constitucional. / R.C.

La sentencia, que resuelve un recurso presentado en 2009 por el PP, declara inconstitucionales diez artículos de la ley educativa catalana

CRISTIAN REINOBarcelona

Hace diez años, el Parlamento catalán aprobó con una amplia mayoría la ley de educación de Cataluña. Se trataba de la primera ley de educación impulsada por el Gobierno catalán a partir de la reforma del Estatuto de autonomía de 2006. La norma blindaba la inmersión lingüística, daba más autonomía a los centros educativos y ampliaba los conciertos con el sector privado.

Por primera vez definía el catalán como lengua vehicular y dejaba sin efecto una norma estatal que preveía una tercera hora de castellano en la escuela catalana. Ahora, dos lustros después, el Constitucional ha avalado el régimen lingüístico de Cataluña, aunque al mismo tiempo ha tumbado diez artículos de la ley de educación -en lo que hace referencia a la regulación del currículum y las enseñanzas de Primaria y ESO- al entender que invaden competencias del Estado. El Alto Tribunal considera que la inmersión lingüística en catalán en las escuelas de Cataluña es constitucional siempre que se garantice también «el pleno dominio del castellano al final de la enseñanza obligatoria». Desde el Gobierno catalán siempre han defendido que este extremo ya se cumple y suelen utilizar el argumento de que el nivel de castellano de los alumnos catalanes suelen estar por encima de la media nacional en las pruebas de evaluación que suele hacer el Ministerio de Educación.

La ley fue aprobada en la época del tripartito de José Montilla y contó con el aval del PSC, CiU y Esquerra, que en 2009 concentraban el 82% de los escaños de la Cámara catalana. Iniciativa se abstuvo y el PP y Cs (que por entonces tenía 3 diputados) votaron en contra. Los populares recurrieron la norma al Constitucional.

Criticas por la demora

El consejero de Educación de la Generalitat, Josep Bargalló, celebró el falló del Constitucional aunque criticó que haya tardado tanto tiempo. «La sentencia no altera nada en todo aquello que seguramente había generado más preocupación en la ciudadanía en general como es el modelo lingüístico», se felicitó.

Así, Cataluña tiene la competencia de crear un sistema educativo propio, en el que la lengua catalana juega un papel central en todo el modelo. De tal manera, que es la lengua vehicular en toda la enseñanza y por tanto todas las materias se imparten en el idioma catalán, mientras que el castellano tiene una posición residual, con dos horas lectivas a la semana. Cualquier sentencia que hubiera puesto en cuestión el sistema de inmersión lingüística habría caído como una bomba en medio de la campaña electoral, pues la cuestión de la lengua es una de las más sensibles del autogobierno catalán y una de las «lineas rojas» para los partidos catalanistas.

Desde el soberanismo, a pesar del aval del Constitucional, llamaron este jueves a «blindar» el modelo de inmersión. En la célebre sentencia contra el Estatuto, en 2010, el Constitucional estableció que, pese a que se consideraba el catalán como lengua vehicular de enseñanza, eso no podía significar la exclusión del castellano de las aulas. La sentencia dio pie a recursos de padres de alumnos que reclamaban poder escolarizar a sus hijos en castellano. Y en fallos judiciales posteriores, el Tribunal Supremo ordenó a la Generalitat que adoptara cuantas medidas sean precisas para adaptar su sistema de enseñanza para que el castellano se utilice también como lengua vehicular en el sistema educativo junto con el catalán.