Detectan misteriosas ondas de radio procedentes del espacio

Detectan misteriosas ondas de radio procedentes del espacio
European Southern Observatory

Los científicos no puede explicar la procedencia de unas señales que podrían ayudar a comprender la evolución del universo

COLPISAMadrid

Un nuevo radiotelescopio canadiense, que aún no está en pleno funcionamiento, ya ha detectado más de una docena de explosiones misteriosamente breves procedentes el espacio profundo y conocidas como ráfagas de radio rápidas (FRB), según ha dado a conocer un equipo de investigadores en la reunión anual de la American Astronomical Society.

Las FRB son uno de los temas más candentes en astronomía. Los investigadores no solo quieren descubrir qué son, sino que también quieren usarlos para recopilar información sobre lo que ocurre para que se produzcan en los confines de las galaxias.

Según publica la revista 'Science', a medida que viajan a través del espacio profundo, los pulsos de FRB se dispersan por todos los electrones que encuentran, revelando información sobre la densidad del medio intergaláctico. Eso sería un aporte valioso para comprender los modelos de la estructura a gran escala del cosmos. «Los FRB podrían ser una buena manera de entender la evolución de nuestro universo», asegura Vishal Gajjar de la Universidad de California, en Berkeley.

Los FRB se detectaron por primera vez en 2007 por un conjunto de telescopios ubicados en Australia. Durante años, los astrónomos escépticos los descartaron al considerarlos una consecuencia de la ubicación de los equipos o por ser producto de fallos instrumentales. Debido a que los FRB son raros, solo los telescopios de campo amplio tienen la posibilidad de detectarlos.

Los astrónomos comenzaron a tomar en serio a los FRB cuando, a principios de esta década, los equipos descubrieron que los pulsos provenían de galaxias distantes. Ese descubrimiento se basó en la estructura de los pulsos en sí mismos: entre la gama de frecuencias que los componen, los fotones de longitud de onda más larga se quedan atrás de los más cortos, gracias al arrastre de la materia intergaláctica. La cantidad de retraso en un pulso que llega es demasiado grande para que el FRB provenga de una fuente dentro de la misma Vía Láctea, añade la publicación científica.

Hasta ese momento, los científicos pensaban que los FRB eran originados por explosiones producidas por supernovas o fusiones de estrellas de neutrones que tenían lugar en la Vía Láctea. En todo caso hay decenas de teorias sobre el origen de estos impulsos de radio.