La carta de un profesor universitario tras su renuncia: «Me cansé, me rindo»

Extracto de la carta de renuncia de un profesor en Montevideo. /Twitter @celiamaza
Extracto de la carta de renuncia de un profesor en Montevideo. / Twitter @celiamaza

«No quiero ser parte de ese círculo perverso nunca fui así ni lo seré», asegura el periodista y académico uruguayo Leonardo Haberkorn

El Norte
EL NORTEValladolid

El periodista y académico uruguayo Leonardo Haberkorn (Montevideo, 1963) ha renunciado a su puesto de trabajo como profesor de periodismo en la Universidad ORT de Montevideo. Y lo ha hecho a través de una conmovedora carta dirigida a sus alumnos y titulada 'Me cansé... me rindo', como presagio de lo que puede leerse en las líneas posteriores.

«Después de muchos años», dice Haberkorn, se ha cansado de la falta de interés de sus alumnos provocada por las nuevas tecnologías. «Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla. Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies», lamenta el profesor.

Aunque reconoce que «no son todos», alerta que cada vez son más. Y lo más alarmante, según éste, es que estas tecnologías les evocan a estar aislados de situaciones de actualidad tan importantes como es el conflicto que ocurre en la actualidad en Venezuela. «Esta semana en clase salió el tema de Venezuela. Solo una estudiante entre veinte pudo decir lo básico del conflicto, lo muy básico. El resto no tenía ni la más mínima idea», asegura.

Ante la indiferencia de los jóvenes, Haberkorn, quien reconoce que puede que, en parte, sea su culpa porque se haya «desgastado demasiado en el combate», decidió preguntarles sobre temas de gran trascendencia en la historia reciente tanto de su país como del mundo. «Les pregunté quién era Almagro. Silencio. ¿Qué es lo que pasa en Siria? Silencio. ¿Qué partido es más liberal o está más a la 'izquierda' en Estados Unidos, los demócratas o los republicanos? Silencio», explica en el escrito.

Tras resaltar el aspecto «maleducado» de lo que esta situación supone, lamenta la dificultad que supone para un docente «conectar a gente tan desinformada». «Ves que a estos muchachos que siguen teniendo la inteligencia, la simpatía y la calidez de siempre les estafaron, que la culpa no es solo de ellos. Que la incultura, el desinterés y la ajenidad no les nacieron solos. Les fueron matando la curiosidad y con cada maestra que dejó de corregirles las faltas de ortografía, les enseñaron que todo da más o menos lo mismo».

Para finalizar el escrito, el periodista confesó que «no quiero ser parte de ese círculo perverso», ya que «nunca fui así ni lo seré». «Lo que hago, siempre me gustó hacerlo bien, lo mejor posible. Y no soporto el desinterés ante cada pregunta que hago y se contesta con el silencio. Silencio. Ellos querían que terminara la clase. Yo también», concluye.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos