Bruselas asesta otro golpe a Google con una multa de 1.494 millones

Bruselas asesta otro golpe a Google con una multa de 1.494 millones

La Comisión le reprocha al coloso americano abuso de dominio en la publicidad online

SALVADOR ARROYO

La Comisión Europea asesta un nuevo golpe a Google. Este miércoles, la comisaria responsable de Competencia Margrethe Vestager ha confirmado que la compañía tendrá que hacer frente a una multa de 1.494 millones de euros por violar las normas antimonopolio de la Unión Europea. En este caso se acusa al gigante norteamericano de abusar de su dominio en el mercado para imponer una serie de cláusulas de carácter restrictivo en los contratos con webs de terceros, que impidieron a sus rivales la utilización de publicidad contextual a través de su plataforma Adsense causando perjuicio a Microsoft y Yahoo.

Se trata de la tercera sanción económica que se lanza desde Bruselas a Google en menos de dos años. En junio de 2017, la Comisión le impuso una multa de 2.420 millones de por abusar de su dominio como motor de búsqueda. En julio de 2018, el castigo se materializó en 4.334 millones de euros por prácticas ilegales relacionadas con dispositivos móviles Android; por imponer la instalación de su sistema de motor de búsqueda a los fabricantes de terminales de todo el mundo.

En menos de dos años la compañía ha sido sancionada sanciones económicas de Europa por valor de 8.250 millones

Vestager ha justificado este miércoles la última multa (la más baja de una serie que suma un total de 8.250 millones) al buscador «por el uso ilegal de su posición dominante» ya que imponía medidas de bloqueo para que se reprodujeran anuncios en sitios que podrían ser considerados como rivales. Esta conducta, según ha subrayado la comisaria de la Competencia, se ha mantenido durante al menos una década.

La Comisión ha revisado cientos de acuerdos suscritos por la compañía detectando que, a partir de 2006, Google incluyó cláusulas de exclusividad en sus contratos, los que prohibió a los responsables de sitios web ajenos colocar anuncios de búsqueda de los competidores en sus páginas. Asimismo, a partir de marzo de 2009, Google comenzó «gradualmente a reemplazar» las cláusulas de exclusividad por las denominadas cláusulas de «Ubicación Premium» que obligaba a los titulares a reservar los espacios más rentables a las búsquedas de Google «y solicitar un número mínimo de anuncios» canalizados por esta compañía. Google también incluiría otros requisitos que le permitía controlar los anuncios de la competencia.

La multa de 1.494.459.000 euros supone el 1,29% del volumen de negocios de Google durante el pasado año y se fija en base a la duración y gravedad de la infracción. Se ha calculado en base a los ingresos del coloso de Internet procedentes de la intermediación de publicidad en línea. La Comisión Europea precisa que Google cesó las prácticas ilegales «unos meses después» de que Bruselas emitiese un pliego de cargos en relación con el caso.

Contra esta decisión Google se podría enfrentar a acciones legales por daños ante los tribunales civiles de los Estados miembros «por cualquier persona o empresa afectada por su comportamiento anticompetitivo. La nueva Directiva de Daños Antimonopolio de la UE facilita que las víctimas de prácticas anticompetitivas obtengan daños», se subraya.

Desde la compañía se ha planteado tras hacerse pública la decisión desde Bruselas que «siempre hemos estado de acuerdo en que los mercados sanos y competitivos son algo que nos interesa a todos. Hemos hecho gran cantidad de cambios en nuestros productos para cumplir con las preocupaciones de la Comisión Europea. En los próximos meses, llevaremos a cabo nuevas actualizaciones para dar mayor visibilidad a nuestros competidores en Europa», asegura Kent Walker, SVP, responsable de asuntos globales y titular del departamento legal de la compañía.