Jaramillo clama el fin del terrorismo ante el Cristo de las Injurias

Jaramillo clama el fin del terrorismo ante el Cristo de las Injurias

El periodista zamorano pronunció la tradicional Ofrenda del Silencio en lugar del alcalde, por primera vez en 69 años

ALICIA PÉREZ

El periodista zamorano y director de Cope Castilla y León, Luis Jaramillo, pidió anoche el final del terrorismo, una sociedad de oportunidades para los jóvenes y esperanza y asilo para los refugiados. Lo hizo ante el Santísimo Cristo de las Injurias, al que dirigió una plegaria en la que rogó por el final de "esa barbarie irracional" que el martes "volvió a atemorizar a nuestra sociedad y a sembrar de dolor la vida de muchas familias". Pidió también el periodista un futuro en el que los jóvenes, "nuestros hijos", sean parte activa de una sociedad de oportunidades, "una sociedad que les necesita para ser mejor", y que transitar por la vida no sean "las vergonzantes hileras de refugiados sin asilo, sin rumbo y sin esperanza".

galería de fotos

Fueron los principales ruegos de Luis Jaramillo al imponente Cristo de las tres miradas ante una Plaza de la Catedral teñida de rojo en la tradicional Ofrenda del Silencio que precede al Juramento y a la procesión de la noche del Miércoles Santo en Zamora, la de la Real Hermandad del Santísimo Cristo de las Injurias. Reivindicaciones sociales porque "No son tiempos fáciles, Señor". Aludió en este sentido el cofrade y hermano emérito de la Cofradía del Silencio al pesimismo, individualismo y la indiferencia que cree que se extienden en la sociedad como una epidemia.

Mucha expectación en el acto que abre los días grandes de la Pasión zamorana y que por primera vez no protagonizó el alcalde de la ciudad después de 69 años, tras la renuncia formal del regidor actual, Francisco Guarido. "Los hermanos de tu cofradía volvemos a este escenario único cada Miércoles Santo desde hace más de 90 años y te ofrecemos nuestro silencio. Un silencio testimonial, heredado de nuestros mayores, que nos educaron y nos enseñaron a conocer, amar y vivir el sentido de la Semana Santa", afirmó en la ofrenda simbólica del silencio de la ciudad y de los zamoranos. "Zamora vive su Semana Santa en silencio", destacó en su plegaria sobre un silencio que aseguró que no es cobarde, ni de agachar la cabeza, ni de actitud esquiva ante los problemas. Por eso, levantó la voz para clamar por la reconciliación, para que el diálogo derribe los muros del odio y de la ira y se abran caminos de paz y de entendimiento. Pidió también Jaramillo Guerreira el fin de la pobreza, más solidaridad, un justo reparto de la riqueza y el fin de la esclavitud y de la violencia en cualquiera de sus formas.

Se unieron así en la noche zamorana palabras y silencio. Unas palabras con las que Luis Jaramillo aseguró que "podemos tener una sociedad mejor" y con las que el obispo de Zamora, Gregorio Martínez, preguntó a los 2.300 hermanos arrodillados si juraban silencio. La respuesta fue afirmativa y al unísono, en uno de los momentos más emocionantes que se viven estos días en la ciudad. Después se hizo el silencio. Comenzaba la procesión.

 

Fotos

Vídeos