Recorrido de las procesiones del Lunes Santo en Valladolid

Procesion del Santísimo Rosario del Dolor en Valladolid. /Henar Sastre
Procesion del Santísimo Rosario del Dolor en Valladolid. / Henar Sastre

JAVIER BURRIEZAValladolid

De las tres procesiones vallisoletanas de este día, la más antigua es la del Santo ROSARIO del Dolor. Se trata de una oración mariana, vinculada a la Orden de Predicadores de Santo Domingo, en la cual, en distintos días de la semana, se meditan misterios sobre la vida de Jesús relacionados con María, mientras se rezan decenas de avemarías, concluyendo con las letanías a Nuestra Señora. Los martes y los viernes corresponden a los misterios dolorosos de la Pasión de Cristo, representados en esta procesión por pasos.

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No siempre los textos bíblicos han sido accesibles, especialmente porque se leían en latín. Nacieron ejercicios de meditación y de devoción para poder recalar en los principales acontecimientos de la vida de Jesús, y en este caso, de su Pasión. El ROSARIO es uno de ellos, convertido en procesión en este Lunes Santo de Valladolid, desde 1951. Aquella oración, con una decena de avemarías por misterio, se vinculó y expandió desde los dominicos, transformada también en un instrumento devoto. En el rosario clásico había misterios gozosos, dolorosos y gloriosos. Juan Pablo II sumó los de luz para ilustrar los propios de la vida pública de Jesús. Los dolorosos se meditan los martes y viernes de cada semana aunque aquí cambian de día y se refieren a la Oración del Huerto, la Flagelación, la Coronación de Espinas, la Cruz a cuestas y la Crucifixión, pasos todos ellos de Gregorio Fernández y de sus discípulos, cerrando el cortejo la Dolorosa de la Vera Cruz.

Casi a la misma hora, y como si fuese un rosario de cofrades, desde la parroquia de San Martín se pone en marcha la procesión de Regla de la cofradía del Discípulo Amado y Jesús de Medinaceli, portando esta última talla devocional, a molía jerezana. El destino, casi por las mismas calles y con un momento culminante en la entrada de la Rua Oscura en la calle Platerías, es la Catedral vallisoletana, donde se celebra un acto penitencial. Por último, la Real y Venerable Cofradía de la Preciosísima Sangre, porta a hombros, en las horas nocturnas, al 'Santo Cristo de la Buena Muerte', camino del Colegio de Ingleses para encontrarse con la Virgen Vulnerata.