Esplendor en el inicio de la Semana Santa de Valladolid

Inicio de la procesión de la Exaltación de la Santa Cruz y de Nuestra Señora de los Dolores./Henar Sastre
Inicio de la procesión de la Exaltación de la Santa Cruz y de Nuestra Señora de los Dolores. / Henar Sastre

Los dos viacrucis inician los desfiles por la ciudad, que albergará 36 procesiones, una más de lo habitual

Jota De la Fuente
JOTA DE LA FUENTEValladolid

La Semana Santa comenzó con las dos primeras procesiones de este año, el viacrucis del Santo Entierro y horas más tarde el de la Exaltación de la Cruz. La climatología acompañó, con buena temperatura y mucho más público y fieles acompañando las imágenes que cofrades.

Superada la incertidumbre de las obras de la Plaza Mayor, ya terminadas y cumpliendo plazos y promesas, Valladolid está preparada para disfrutar de las 36 procesiones previstas para este año, una más de lo habitual, por la extraordinaria que celebra esta tarde la cofradía de los Artilleros con el Cristo de la Misión. Aún así, los primeros cofrades en pisar los remozados adoquines próximos al Ayuntamiento no lo harán hasta mañana en la procesión de la borriquilla.

Cinco minutos antes de las ocho y media de la tarde comenzó el toque de difuntos de las campanas del monasterio de San Joaquín y Santa Ana, y así mantuvieron su sonido hasta que terminó la procesión. El viacrucis del Santo Entierro es una procesión coqueta, íntima, que invita a la oración, al silencio y al recogimiento. Todos los asistentes prendieron las velas repartidas por los cofrades para acompañar al Cristo Yacente de Gregorio Fernández hasta San Lorenzo. Los cofrades no pudieron llevar a hombros este año el habitual Cristo Crucificado anónimo de la escuela castellana del siglo XVI. Hace meses sufrió un percance al desplomarse desde su anclaje en una de las paredes de su sede y la restauración no ha concluido a tiempo para volver a salir en procesión. La cofradía reaccionó rápidamente y varió la estructura de la procesión, portando diez cofrades, tanto a la ida como a la vuelta, el magnífico yacente de Fernández. El único sonido de la procesión llegaba de dos tambores charros sordos.

A esa hora, tres imágenes de peso en Valladolid, Jesús Nazareno, la Vera Cruz y la Virgen de las Angustias, ocupaban ya en sus respectivas sedes el puesto de honor en el altar tras culminar sus cofrades los cultos previos a la Semana Santa.

Traslado de la imagen de la Virgen de las Angustias.
Traslado de la imagen de la Virgen de las Angustias.

Llegados al interior del templo y a los pies de la patrona de la ciudad, Nuestra Señora de San Lorenzo, el Santo Entierro prosiguió la lectura y rezo de las estaciones, de forma dialogada y teatralizada. En el altar estaban dispuestas 14 de las 30 armas de Cristo en la Pasión, fieles a la iconografia del 'Arma Christi'. Al terminar la penúltima estación retornaron a su sede para rezar la decimocuarta ante la puerta, de acuerdo al lema de este año, 'Ilumina a Cristo con tu luz', simbolizando la entrada del cuerpo de Jesús en el sepulcro, sin lograr que todo se desarrollara en oscuridad. La iluminación no se encontraba apagada, tal y como se había solicitado previamente.

Media hora después de terminar su viacrucis el Santo Entierro comenzó el suyo la cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores por las calles de Las Delicias. Los cofrades portaron a hombros el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, anónimo vallisoletano del siglo XV, y la talla de Nuestra Señora de los Dolores, obra del taller vallisoletano en el año 1600. La plaza del Carmen y la Avenida de Segovia presentaban un aspecto repleto de público en las aceras. Las calles aledañas fueron el escenario del rezo de las 14 estaciones correspondientes.

Desfile de los legionarios en La Victoria

Los legionarios desfilaron ayer con el Cristo de la Buena Muerte en el barrio de La Victoria, ante la mirada curiosa de un buen número de vecinos. Esta procesión no figura en el programa oficial de la Semana Santa vallisoletana.