Nuria Calduch, la primera predicadora de las Siete Palabras anima a despertar frente a las injusticias

Nuria Calduch, la primera predicadora de las Siete Palabras anima a despertar frente a las injusticias

En un didáctico sermón, la religiosa catalana afincada en Roma desde hace 30 años, ha echado mano de su especialidad, la Biblia, para reflexionar sobre las últimas siete palabras que dijo Jesús en la Cruz

EL NORTE valladolid

La primera predicadora del tradicional Sermón de las Siete Palabras de Valladolid, la religiosa Nuria Calduch Benages, ha animado hoy a despertar "consciencias" y avivar la solidaridad con las personas y pueblos que sufren las injusticias o la corrupción y ha valorado la apuesta de Jesús por las mujeres.

En un didáctico sermón, la religiosa catalana afincada en Roma desde hace 30 años, ha echado mano de su especialidad, la Biblia, para reflexionar sobre las últimas siete palabras que dijo Jesús en la Cruz, en una tradición que se repite en la Plaza Mayor de Valladolid desde el 23 de abril de 1943.

Calduch, considerada una autoridad mundial en el estudio de los libros del Antiguo Testamento y que ha confiado en no ser la última predicadora del Sermón, ha arrancado con una reflexión sobre significado del siete, que en la Biblia se utiliza para indicar la idea de totalidad, globalidad, integridad y plenitud; y del término palabra, que en su expresión hebrea también se traduce por mensaje, recado pero también como hecho, suceso, gesto o prodigio.

De cada una de las siete palabras -"Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen"," En verdad, en verdad te digo: hoy estarás conmigo en el Paraíso", "Mujer, he ahí tu hijo; hijo, he ahí tu madre", "¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?", "Tengo sed", "Todo está cumplido", y "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu"- ha extraído la religiosa una enseñanza actual, según informa EFE.

Perteneciente a la congregación de las Misioneras Hijas de las Sagrada Familia de Nazaret, Calduch ha encontrado que de la primera palabra se deduce la enseñanza de "perdonar las ofensas, restablecer alianzas, o eliminar" del vocabulario la "categoría enemigo".

De la segunda se extrae que "nunca es demasiado tarde para arrepentirse, para reconocer el error, para admitir infidelidades, para empezar de cero pero olvidando lo malo del pasado" y en la tercera entran en escena "las mujeres valientes", de todo tipo y condición que siguieron y escucharon a Jesús y se sintieron valoradas por él.

"Nada podían hacer, nada podían decir, nada podían cambiar pero estaban allí, contemplando, amando, sufriendo, callando. Como tantas mujeres que en nuestros días de tanto sufrir se han acostumbrado a los golpes, al dolor, al silencio", ha reflexionado la también doctora en Sagrada Escritura por el Instituto Bíblico de Roma.

Calduch ha valorado en su sermón que Jesús creyera en las mujeres, en su fe y fortaleza, en su fidelidad, testimonio y misión", y que además "apostará por ellas".

Aceptar los límites, las pruebas, las crisis, los miedos y los fracasos, y esperar contra toda esperanza son otras de las enseñanzas aparejadas a esas últimas palabras de Cristo, en las que también tienen cabida todos los hombres y mujeres que "anhelan una tierra, un hogar donde echar raíces", donde tener un futuro, una ilusión para vivir; los niños "sedientos de amor", o los "ancianos sedientos de compañía."

La religiosa ha concluido su meditación con una llamada a que esas palabras sirvan para despertar "consciencias" y "avivar la solidaridad en favor de tantos seres humanos, pueblos y naciones que padecen las consecuencias del odio, la violencia, la guerra, la injusticia, la corrupción, los intereses de los poderosos y los desastres naturales".

El Sermón de las Siete Palabras se celebra de forma ininterrumpida desde 1943, evoca una tradición que se remonta a los siglos XVI y XVII y está concebido como una reflexión pública del predicador invitado acerca de la realidad religiosa y social del momento, inspirada en esas siete palabras de Cristo en la cruz.

Esas palabras se corresponden con el lema de otros tantos pasos procesionales crucificados, que están situados en la Plaza y van desfilando a medida que el pregonero avanza en la reflexión sobre cada palabra, en un acto presidido por el cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez.

Como antesala del sermón, desde las 8.30 de la mañana una decena de cofrades-jinetes de la Cofradía de las Siete Palabras ha convocado a todos los ciudadanos a la cita de la Plaza Mayor.

Este acto ha sido seguido por ocho embajadores de otros tantos países, representantes de instituciones locales, provinciales y autonómicas, como la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, y los exministros socialistas Josep Borrell, Cristina Narbona y Luis Carlos Croissier.

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