El rincón de Viana de Cega en el que se tallan santos para la Semana Santa

Miguel Ángel Tapia muestra su trabajo durante el taller en vivo que forma parte de la Feria de la Artesanía

Miguel Ángel Tapia en pleno trabajo. /
Miguel Ángel Tapia en pleno trabajo.
VÍCTOR VELA

«Aquí se hacen santos», anuncia y presume un cartelón colocado en unas de las blancas casetas de la Feria de la Artesanía que hasta el 16 de abril se puede visitar en la Acera de Recoletos de Valladolid. Y si uno se asoma puede descubrir que es cierto. Santos y vírgenes. Porque eso es lo que se adivina en el trozo de madera que Miguel Ángel Tapia trabaja durante estos días en el corazón de Valladolid. Gubia en mano, con punzones y herramientas de trabajo junto a folletos tradicionales, Tapia esculpe una Virgen del Carmen que es encargo particular y al mismo tiempo ejemplo de que la escuela imaginera castellana sigue viva...

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"Gregorio Fernández tenía colgado, a la entrada de su taller, un cartel en el que el que decía: 'Aquí se hacen santos'. Lo que yo he hecho ha sido coger el traspaso del negocio", bromea Tapia, quien ha consagrado más de veinte años de trabajos a la recuperación de técnicas tradicionales para esculpir y labrar en madera los pasos de la Semana Santa del siglo XXI.

La Pasión vallisoletana ya exhibe en sus calles, durante sus procesiones, parte del trabajo que Tapia confecciona en su taller. Está el paso de El Prendimiento, La Oración del Huerto, la Virgen de la Alegría, el Yacente para el Santo Sepulcro. Hay también ejemplos de su trabajo en la Semana Santa de Soria. Y a esto se pueden sumar otros elementos propios de la Pasión, como las andas, las guías, las carrozas.

"Mi propuesta entronca con la escuela castellana, mi inspiración es el trabajo de maestros como Juan de Juni y Gregorio Fernández, que tanta importancia daban a los pliegues, a la policromía. Volver a esa esencia (de los siglos XVI y XVII) pero con técnicas renovadas", asegura Tapia, quien emplea para sus trabajos maderas "cercanas, accesibles, fáciles de conseguir" y que, al mismo tiempo, otorguen una enorme libertad a la hora de su talla. Emplea así pino de Soria y nogal español. "Ofrecen además menos problemas a la hora de estabilizarse, ya que sufren menos los cambios de temperatura. El nogal es más duro, pero más agradecido", asegura.

Una talla de tamaño natural le supone más de mil horas de trabajo y al comprador puede salirle por cerca de 18.000 euros. Y los clientes no son solo cofradías y hermandades... sino también particulares que quieren hacerse con imágenes para su colección o para la devoción privada. "En estos casos, sobre todo solicitan vírgenes", asegura el artesano, que dispone de una página web con ese anuncio que Fernández tenía a la entrada de su taller: aquisehacensantos.com.

Tapia se formó, a finales de los años 80, en la Escuela de Arte de Valladolid cuando ya había desaparecido la especialidad de Imaginería. "No había mucha demanda y creo que tampoco hay una alta producción que requiera que se abran talleres", por eso el suyo es especialmente singular.

Su trabajo no es el único que, vinculado con la Semana Santa, se puede ver en vivo durante estos días en la Feria de la Artesanía de Valladolid. Herminia Esteban muestra también su labor en indumentaria tradicional, que le permite elaborar también hábitos y adornos para los cofrades. Cuenta que su afición por el bordado le viene de familia, de ver a su madre y a su abuela con los ojos metidos en la labor. "Después me formé y decidí dedicarme a esto profesionalmente". Su día a día se diluye en la elaboración de trajes tradicionales, esos vestidos "habituales para los grupos de danza, para las fiestas de Las Águedas y para otras fiestas castellanas". "Hay mucha gente joven que está muy interesada en recuperar este tipo de indumentaria y vestimenta", reconoce Esteban, quien tiene como principales materias para su trabajo los terciopelos, las lentejuelas, los flecos de oro, los tules e hilos de seda.

La Feria de la Artesanía ofrece hasta el 16 de abril una muestra (a la venta) del trabajo de 38 talleres artesanos (22 de Castilla y León), en una convocatoria organizada por Cearcal, el centro regional de artesanía. La oferta permite comprar desde bolsos de cuero hasta joyas de diversos materiales, desde objetos de cristal a diversos tipos de cerámica. Desde juegos de madera hasta prendas únicas, como las que ofrece la leonesa Nela Diseñote, quien llega a la feria con una colección de cazadoras vaqueras "tuneadas". "Veo la cazadora como si fuera un lienzo y sobre ella pinto diferentes motivos". Todos distintos. Siempre únicos. Así que cada prenda es una obra de arte exclusiva. Nela se encarga de quitarle los botones y coser otros pesonalizados, con la decoración después de flores, amapolas, mariposas, mariquitas. "Una cazadora ya hecha cuesta 49,90 euros... y también recojo encargos para que, quien quiera, me traiga su cazadora y yo pueda tunéarsela por 30 euros".

El horario de la Feria de la Artesanía es de 12:00 a 14:00 y de 17:30 a 20:30 horas. Desde Cearcal destacan la importancia de esta cita, ya que es una de las primeras en el calendario ferial de los artesanos. "Ahora es cuando termina el invierno. Cuando los artesanos salimos de los talleres y empezamos a ofrecer aquello en lo que hemos estado trabajando durante los últimos meses".

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