El hábito franciscano arropará hoy al Cristo de la Humildad

Talla del Cristo de la Humildad./ANTORAZ
Talla del Cristo de la Humildad. / ANTORAZ

La Semana Santa salmantina estrena una nueva procesión este Sábado de Pasión

EVA CAÑAS / WORD

El 24 de marzo de 2018 pasará a la historia para la Hermandad Franciscana por ser su primera Semana Santa, salgan o no en procesión, ya que todo dependerá de si la lluvia suspende o no su salida. Este Sábado de Pasión también Fernando Mayoral estrena obra en la Pasión salmantina, la del Cristo de la Humildad, que será cargada por ocho hermanos sobre sus hombros, en una posición inclinada y poco habitual hasta ahora.

El hábito franciscano que lucirá cada hermano, inspirado en los cuadros de Zurbarán, les acerca a Tierra Santa, como abanderados en la Semana Santa de Salamanca de los perseguidos por sus creencias. A los pies del Cristo, dentro de su Cruz, están colocadas unas piedras del Santo Sepulcro y del Calvario, que en un viaje de la hermandad les hizo entrega el custodio de Tierra Santa, y que están autentificadas con lacres. La hora de salida de la iglesia de San Martín está fijada para las diez de la noche, justo, en el mismo instante que comenzarán a rezar una oración por la paz en cerca de cien conventos franciscanos de toda España. Y como recuerda el hermano mayor de la Hermandad Franciscana, José Manuel Ferreira Cunquero, ellos en la procesión se suman y rezarán, «por la gente que es perseguida en el mundo por sus creencias, no solo los cristianos, también otras personas que son perseguidas por creer en otras cosas, para cualquier persona al que le roben el derecho de libertad a pensar, a ser, a opinar».

La primera procesión del Cristo de la Humildad recorrerá las calles del barrio Antiguo y en el Patio Chico se realizará un acto de oración donde intervendrá el coro de cámara del Casino de Salamanca.

Junto a la talla de Fernando Mayoral, también se verán en la calle otras obras destacadas, como la cruz guía del Cristo de las Batallas, del escultor zamorano Ricardo Flecha, o el Cristo de San Damián, de Paloma Pájara, que completarán el cortejo. El único acompañamiento musical serán dos tambores destemplados que marcarán los pasos de los hermanos que cargarán el Crucificado.

Desde la Hermandad califican su procesión de austera y de pobreza absoluta, «porque no hay ningún signo ni ornamento perecedero innecesario», subraya Ferreira. Cabe destacar que en algún tramo de la procesión, caminarán a oscuras, como en la zona de la calle Traviesa, tan solo alumbrados por las antorchas que llevarán los hermanos.

 

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