El culto al Jesús de la Promesa regresa a Salamanca

El Cristo de la Promesa en el altar de la iglesia de San Esteban. /
El Cristo de la Promesa en el altar de la iglesia de San Esteban.

La Hermandad Dominicana saca del olvido a su cofradía filial con el ejercicio de las Cinco Llagas

CECILIA HERNÁNDEZ

«Es el gran estreno de la Hermandad Dominicana». Manuel Toral, hermano mayor de esta cofradía, no ocultaba ayer su satisfacción por la recuperación del culto de Nuestro Padre Jesús de la Promesa, hermandad «no extinta sino sin actividad», como figura ya en los nuevos estatutos de la Junta de Cofradías. «Ha sido una lucha, porque se consideraba que estaba perdida y no es así, todavía quedan hermanos vivos de los que salieron en procesión hasta 1974 y la extinción no se daría hasta que pasaran 100 años de la muerte del último hermano», señala Toral. Así, se puede decir, en parte, que estamos ante la cofradía décimo séptima de la Semana Santa de Salamanca, ya que, aunque filial de la Dominicana, desfiló con entidad propia cada Lunes Santo entre 1948 y ese 1974, cuando el Promesa sucumbió a la crisis de la Semana Santa de Salamanca.

«Para nosotros recuperar el culto es lo más importante. Hay que ir poco a poco, más allá de la procesión», apostilla el hermano mayor dominicano, que se muestra partidario de volver a las raíces y recuperar las «tradiciones perdidas» más que de «traer siempre cosas nuevas». Así lo han pedido algunos de los últimos pregoneros de la Semana Santa salmantina y en el seno de la Dominicana se ha acogido esa llamada con ganas e ilusión. Y así, ayer, en un lunes tan santo como en los que desfiló durante 26 años, en el convento de San Esteban tuvo lugar el ejercicio de las Cinco Llagas, ante la imagen del Jesús de la Promesa, que se guarda en la sacristía de la iglesia conventual.

Participaron en las lecturas la comunidad de frailes dominicos del convento de San Esteban, en reconocimiento a los 800 años desde su creación, la comunidad fraternal de laicos dominicos, Proyecto Hombre, la hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Caridad, de Calatayud y la propia Hermandad Dominicana. Se contó con la asistencia del alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, del concejal de Cultura y Turismo, Julio López Revuelta, y del presidente de la Junta de Cofradías, José Adrián Cornejo.

Según explica la historiadora Montserrat González en un reciente artículo de la revista Cofrade Pasión, las tradiciones de los años 40 en Salamanca marcaban que los Cristos que desfilaban se identificaban con las siete palabras de Jesús en la cruz. La Hermandad Dominicana encontró en este Cristo la simbología de la segunda palabra: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso», de ahí el nombre de la imagen, Promesa. La talla, restaurada por Damián Villar y Arístides Mateo, es una imagen del siglo XVII de autor anónimo que desfilaba en procesión cruzando el Puente Romano, como recuerdan las crónicas de la época.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos