El yacimiento Peña del Moro desvela rituales de condena a través del fuego

Participantes en la investigación. /El Norte
Participantes en la investigación. / El Norte

La vivienda donde se ha producido el hallazgo data de la Edad del Bronce

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EL NORTESegovia

Las labores de investigación en el yacimiento prehistórico de Peña del Moro, situado en la localidad de Navas de Oro, han permitido determinar un ritual de condena mediante el uso de fuego en una de las viviendas datadas en la Edad del Bronce. Según participantes en el proyecto, se trata de una vivienda que se ha podido datar mediante carbono 14 en torno al 1140 antes de Cristo, y que corresponde con el final de la Edad del Bronce de la meseta Norte. En el interior de la choza, de planta de tendencia circular, se ha encontrado una representación de la vida doméstica muy concreta: varios recipientes cerámicos colocados sobre el suelo de la choza, dos de ellos junto al hogar y restos de la fauna consumida.

«Pero sin duda el aspecto más relevante ha sido constatar un voraz incendio ocurrido dentro de los límites de la morada, cuyas características nos ha permitido determinar que fue provocado por los habitantes del 'Moro'», señalan fuentes de la dirección del proyecto. Se trataría de un ritual de condena de una vivienda que puede relacionarse con el significado que el fuego tiene como herramienta transicional. «Quizá quienes viven en la morada, o el significado que esta tenga para la comunidad allí asentada llega a su fin, y como consecuencia determinan arrasar con la cabaña mediante el uso del fuego», añaden. De hecho, «no es un caso aislado» en la meseta norte, «ni mucho menos exclusivo del periodo». Durante el neolítico, se conocen varios ejemplos de sepulcros dolménicos arrasados por el fuego una vez que su función como morada de difuntos ha terminado, informa Europa Press.

«Incluso en periodos más cercanos a la cronología del yacimiento, también constatamos esta realidad vinculada a las viviendas», subrayan los investigadores, que indican que hoy en día se continúa celebrando la llegada del solsticio de verano, la noche de San Juan, en torno a una gran hoguera, las Fallas de los Pirineos o el caminar sobre las ascuas en tierras sorianas.

La campaña de excavaciones se prolongará a lo largo del mes de septiembre con la colaboración de voluntarios tanto del municipio de Navas de Oro como del entorno, en una suerte de mezcolanza no solo intervecinal, también intergeneracional. «Somos conscientes de nuestras limitaciones presupuestarias a la hora de llevar a cabo esta empresa, por eso tenemos la gran suerte de contar con la inestimable ayuda de gentes venidas de nuestros pueblos hermanos, no solo de Navas de Oro, también de Nava de la Asunción, Migueláñez, Coca, Cuéllar, Mudrián o Bernardos», explican los promotores del proyecto, que también cuentan con el apoyo de estudiantes de arqueología que vienen a completar su formación en el yacimiento, hasta el punto que algunos de sus trabajos de fin de máster versarán sobre los resultados que se están obteniendo en Peña del Moro. Junto con el soporte económico del Ayuntamiento de Navas de Oro, la Dirección General de Patrimonio de la Junta o el colectivo vecinal Crea_NdO, los investigadores destacan la ayuda de iniciativas privadas.

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