Cuéllar revive su espléndido pasado medieval ligado a las tres culturas

Desfile de la comitiva por las calles de la villa hacia el recinto de la feria. /M.R.
Desfile de la comitiva por las calles de la villa hacia el recinto de la feria. / M.R.

El cardiólogo Gregorio Laguna inaugura la fiesta Cuéllar Mudéjar con su pregón lleno de tintes médicos

MÓNICA RICOCuéllar

Un pasado medieval en el que las culturas cristiana, musulmana y judía convivieron en perfecta armonía es el que revive la villa durante este fin de semana, de la mano de la fiesta Cuéllar Mudéjar, que se desarrolla en el parque de la Huerta del Duque hasta el domingo. La cita toma el nombre de una de las características más significativas de la localidad, el arte mudéjar, con el que se pretende trasladar al visitante a los tiempos de convivencia en armonía de siglos atrás.

La cita, que se prolongará todo el fin de semana, arrancó ayer con el cortejo real iniciado su recorrido desde el castillo hasta la Huerta del Duque, escenario principal de la celebración, donde artesanos y comerciantes muestran en sus paradas elaboraciones únicas. En la puerta del castillo, el pregonero del Centro de Día dedicó unas palabras de cariño al pregonero oficial, para a continuación iniciarse el camino, con el alcalde y varios concejales ataviados con trajes medievales y mudéjares, seguidos de una larga comitiva que cerraban una carroza de caballos con la corregidora y las damas, y varios equinos con sus caballeros.

Tras el recorrido, ya en el escenario principal del parque, tuvo lugar el nombramiento de alférez mayor de Cuéllar al cuellarano Gregorio Laguna Núñez, cirujano cardiaco con grandes méritos en su haber, a pesar de su juventud, como recordó el alcalde, Carlos Fraile, encargado de darle la bienvenida y firmar el otorgamiento del cargo.

Laguna fue el responsable de pronunciar el pregón inaugural de la Feria, «un honor» para él. Lo comenzó con los agradecimientos, para continuar relatando como numerosos mitos medievales han marcado y siguen concurriendo en las costumbres sociales, familiares, religiosas, médicas y morales hoy en día.

Tradiciones

Como doctor, relató que, al comienzo de esos tiempos, casi todo eran tradiciones, «cargando el saber médico de múltiples supersticiones», que se daban la mano con el heredado conocimiento griego y romano. «Mientras los más científicos se ayudaban de las plantas, la sociedad más escéptica y esclavina acudía desesperada a curarse con ayuda divina».

También mencionó la herencia de Hipócrates y Galeno, «que con la teoría de los cuatro humores corporales hicieron arte de sanar durante tiempos inmemoriales», aunque al final «todo curaban con sanguijuelas y sangrías». También recordó la contribución de Hipócrates a la ética médica y la conciencia a través de su juramento, que ha trascendido desde la Edad Media hasta nuestro tiempo.

Las operaciones de la época, la evolución de la anestesia o la llegada de la peste y cómo el arte de curar entrelazaba culturas y razas, y cómo las creencias de musulmanes y cristianos se unieron en la Edad Media «para sanar el cuerpo humano», sin olvidarse de los judíos y su sabiduría.

Como curiosidad, recordó que en el Medievo «ni todo fue malo ni todo fue tan médico», y apuntó que para combatir el déficit de vitamina C, Cristóbal Colón ofrecía a su tripulación zumo de limón, lo que muchos llegaron a rechazar, por lo que les animó a mezclarlo con ron, y así llegó «el antepasado del cubalibre», con lo que consiguió arrancar grandes carcajadas entre los presentes.

Tuvo palabras para la importancia y la relación con la medicina de la figura del artesano, de la naturaleza y la astronomía, para finalizar su pregón instando a paisanos y forasteros de impregnarse del mundo del Medievo, disfrutando de los monumentos, el ambiente, la artesanía, el jolgorio y el amor «de esta villa que siempre llevará mi corazón», lo que fue respondido por grandes aplausos por todos los presentes.

73 artesanos

El pregón dio paso a la inauguración de la vigésimo cuarta edición de la Feria Medieval Mudéjar, en la que se dan cita un total de 73 artesanos y comerciantes que muestran en sus paradas elaboraciones únicas realizadas con multitud de materiales, y también artesanos de alimentación que con plantas medicinales, panes, quesos, embutidos, dulces, encurtidos y distintas tabernas y paradas, se disponen a refrescar y llenar la panza de los miles de visitantes que pasarán durante todo el fin de semana por el recinto.

Por la tarde, los pequeños ya pudieron disfrutar de juegos medievales en la Aldea Infantil. El público hizo lo propio con las danzas medievales de los danzantes de Cuéllar, además de con una exhibición del arte de la cetrería y un espectáculo de música con la batucada Iscarioca/Timbala. Las actividades se sucederán durante el fin de semana en la Huerta del Duque, donde el Medievo más mudéjar toma vida.