La villa de Cuéllar comienza la cuenta atrás

Un grupo de participantes en la abarrotada Plaza Mayor de Cuéllar durante la tronadera. /M. R.
Un grupo de participantes en la abarrotada Plaza Mayor de Cuéllar durante la tronadera. / M. R.

Los cuellaranos piensan ya en los días que quedan para sus próximas fiestas, tras finalizar las de 2018 al ritmo de la música

M. RICOCuéllar

La música ha estado presente durante las fiestas de Cuéllar de principio a fin. Ya en las vísperas, algunos de los actos oficiales de mayor trascedencia no lo era tal si no sonaba el 'A por ellos', la jota de los cuellaranos, himno de sus fiestas e imprescindible durante estos días, en los que sus sones han llenado multitud de momentos.

Desde primera hora, con las dianas y los pasacalles, hasta la madrugada, con las orquestas, charangas y d'js, la música ha sido protagonista en las fiestas, aunque de forma especial la tradicional y popular. Las dulzainas y tamboriles son los instrumentos que más suenan a lo largo de estos días, especialmente durante las mañanas, y en ocasiones acompañados de las charangas.

Al igual que la música ha sido protagonista durante todas las fiestas, también lo fue en la jornada de ayer, la de clausura, un momento en el que los cuellaranos celebran su particular 'Nochevieja', pues el año en la villa viene marcado por las fiestas. Las cosas en el municipio ocurren 'antes de toros' o 'después de toros', en el calendario particular de los vecinos de la localidad.

La jornada de clausura, como el resto, se abrió con música a las 8:30 horas de la mano de las dianas y pasacalles con el baile de la Rueda hasta la llegada del encierro. La iniciativa contó ayer con la animación del grupo de dulzainas La Encina y multitud de personas que cada día participan en esta danza en la que no faltan las jotas y los temas festivos más populares, que se bailan a lo largo del recorrido del encierro.

La música dio paso al quinto encierro y al cuarto encierro de promoción, para de nuevo ser protagonista en la tronadera y un nuevo Baile de Rueda, en esta ocasión multitudinario y animado por los grupos que acompañan a las peñas durante sus fiestas.

Ya minutos antes de las 13:00 horas, la música comenzaba a llenar la villa, pues los grupos de dulzaina y las charangas de las peñas partían en pasacalles desde sus locales de reunión hasta la plaza de Los Coches, punto de encuentro con los vecinos para comenzar la tronadera.

Poco después, cientos de personas comenzaban el camino hacia la plaza Mayor al ritmo de las jotas. Bailando en línea realizaron el trayecto por la calle Las Parras, un tramo de Carchena y calle Santa Cruz hasta llegar a la Plaza Mayor, donde cientos de personas esperaban ya para disfrutar del espectáculo, a pesar del calor que arreciaba en la villa cuellarana en esos momentos.

Tras realizar el recorrido, en la llegada a la Plaza Mayor, los participantes pudieron refrescarse y tomar un aperitivo, ya que, como es tradicional, el Ayuntamiento reparte limonada y bollos entre los asistentes, aunque también botellas de agua, muy demandadas debido a las altas temperaturas.

A pleno sol, cientos de personas se situaron en medio de la plaza, dispuestas a bailar los ritmos que marcaran las bandas de la Panda El Soto, Peña El Pañuelo, peña La Plaga y Peña El Embudo. Comenzaron las jotas y las danzas, donde no faltó el tradicional 'A por ellos', interpretado en dos ocasiones. Tampoco se olvidaron del pasodoble 'Chocolatero', un clásico de esta cita.

Los temas fueron recibidos con gran entusiasmo por los bailarines, entre los que no faltaron varios miembros de la corporación, como las concejalas Nuria Fernández y Montserrat Rodrigo, y la corregidora y sus damas

Durante casi media hora la plaza se llenó de música, baile y jolgorio por última vez durante estas fiestas. La actividad se centró después en las zonas de la Huerta Herrera, plaza de los Coches y calle San Pedro, con el chateo tradicional, que aunque no aparece en el programa oficial, cada año se celebra de forma oficiosa.

Después siguió hasta la plaza de toros, donde se celebró el festejo mixto con picadores, tras el cual tuvo lugar el desfile de Pandas y Peñas, que con sus coloridos uniformes llenaron el coso taurino. Con la entrega de obsequios y el baile del 'A por ellos' interpretado por las bandas de las peñas y bailado por miembros de la corporación, la corregidora y las damas, se puso el punto y final a los actos oficiales. Las fiestas se cerraron con un espectáculo de pirotecnia, y, ya pasada la medianoche, con el espectáculo musical de la Orquesta Pikante.

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