Por ahí vienen Los Verdes

Miembros de la peña Los Verdes posan con sus llamativos trajes. /El Norte
Miembros de la peña Los Verdes posan con sus llamativos trajes. / El Norte

La peña más multitudinaria del pueblo, con 105 miembros, se fundó a principio de los años noventa

ÁLVARO GÓMEZSegovia

Los primeros en ponerse un peto o traje de peña en las fiestas de Valverde del Majano fueron ellos. En principio sin nombre, pero los comentarios del resto de vecinos los bautizó. «Por ahí vienen los verdes», decían cuando aparecía esta panda de amigos allá por los años noventa con su traje de peña tan llamativo al ser cercano al fosforito. Y así se quedaron, como Los Verdes, la que es ahora la peña más multitudinaria del pueblo, pues son 105 personas las que se reúnen varias veces al año desde su fundación en 1990. Se conocían de antes, muchos desde niños, y ya habían formado algún grupo, pero la decisión de uniformarse les marcó un pequeño hueco en la historia de las fiestas de Valverde.

Los pioneros fueron menos y, con el paso del tiempo, el grupo fue creciendo al añadir a sus parejas y más tarde a los hijos de cada uno de los matrimonios. Los más pequeños están en edad de tomar la comunión pero ya hay hijos que nacieron siendo 'verdes' y tienen ahora 25 años. Y es que aunque la más joven de los adultos tiene 39 años, gran parte de este grupo de amigos tiene entre 45 y 55 años. La mayoría de estos 105 peñistas son parejas, aunque también hay algún soltero. «Según nos hemos ido casando, los que éramos de la misma panda hemos seguido y quienes tienen pareja de fuera los han ido añadiendo», explica Jesús Pedro Martín, uno de los miembros de la peña, que formó parte de la primera comisión en el año 2002.

Así es como se organizan desde aquel año. Cuatro parejas, o algún soltero si es que el sorteo cae en él, son quienes se encargan cada año de gestionar todo lo relativo a la peña. Comprar la comida y la bebida, ocuparse de los arreglos que necesiten en el local o adquirir cualquier nuevo utensilio. Esta comisión anual va rotando por sorteo. Por ejemplo, Jesús Pedro fue uno de los voluntarios para formar la primera comisión y hasta 14 años después no volvió a tocarle. Los responsables de la comisión se encargan incluso de cocinar. Al ser tantos comensales les es imposible hacer comidas demasiado elaboradas por lo que triunfan las parrilladas, paella, hamburguesas, el clásico menú de huevos con chorizo y patatas y otros platos que requieren poco trabajo. «Otras peñas tienen un día cochinillo, otro cordero, otro lubina, pero nosotros siempre tenemos cosas sencillas por el tema económico y por la organización con tantísima gente», explicó Martín. Además, varios de los verdes son celiacos, por lo que hay que comprar y cocinar su comida por otra parte.

Otro de los problemas para esta peña es dónde meter a tanta gente. En un principio, cuando eran menos, estuvieron en la casa de los maestros, pero tuvieron que dejarla cuando el Ayuntamiento empezó a usarlo como consultorio médico. A partir de ahí, y tras dar varios tumbos, compraron una caseta de obra como hacen otras peñas y ahí guardan todo lo que necesitan en las fiestas. Como hay años con mal tiempo o incluso lluvia, la necesidad de cobijo les llevó a instalar una carpa en un terreno del padre de una de las peñistas.

Ahí celebraran los banquetes durante estos seis días de fiesta. No es el único momento del año que lo hacen, pues organizan una comida en noviembre en la que se reúnen los hombres, por un lado, y las mujeres, por otro, y una cena de Navidad que, curiosamente, se celebra en marzo. «Como hay tantas citas en esas fechas se ha ido retrasando y al final la hacemos en marzo aunque la llamamos la cena de Navidad», apuntó Jesús Pedro. Y es que es difícil reunir a tanta gente, ya que la mayoría vive en Segovia, en Madrid o incluso algunos en Barcelona. «Hay muy buen ambiente. Ahora que los hijos son mayores, después de cenar nos vamos todos a la orquesta y pasamos muy buenos ratos».

Los Verdes son los más multitudinarios pero por el retrovisor ven de cerca a Los Naranjas, otra peña de Valverde del Majano con una gran masa social. «Si no nos han pillado ya les falta poco. Nuestros hijos más mayores tienen ya sus propias peñas y no vienen tanto con nosotros», aclaró Jesús Pedro Martín.

 

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