La videovigilancia del Acueducto está a la espera del cableado

Dos turistas observan el Acueducto. /Antonio de Torre
Dos turistas observan el Acueducto. / Antonio de Torre

La nueva ordenanza que sancionará ataques al monumento sigue sin fecha de aprobación

MARÍA SOPENASegovia

La entrada en servicio de las cámaras que permitirán que el Acueducto de Segovia tenga videovigilancia está a la espera de que la compañía eléctrica «realice el cableado correspondiente», explicó la concejala de Urbanismo y Patrimonio, Clara Martín, quien precisó que «no tenemos un plazo fijo porque no depende de nosotros». En realidad, son para el control del tráfico y el acceso al recinto amurallado, con la misma finalidad que otras ya instaladas en otras zonas de la ciudad (como las de Cronista Lecea y Barrionuevo, que controla la Policía Local y leen las matrículas de los vehículos que entran en la Plaza Mayor), pero su función complementaria también contribuirá a la protección del Acueducto, al cumplimiento de la ordenanza para preservar el monumento, que dos años después de que comenzara su redacción y tras un proceso de consulta previa ciudadana, sigue sin fecha de aprobación.

Acciones como trepar por el monumento serán penadas con multas de hasta 3.000 euros, y también se contemplan otras infracciones por realizar pintadas, arrojar objetos o introducirlos entre los pilares o por dejar los excrementos de mascotas a los pies de este monumento bimilenario.La decisión de elaborar esta ordenanza se adoptó al comprobar que los casos de personas escalando el monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco eran cada vez son más numerosos a pesar de haber carteles disuasorios en varios idiomas.

Las restricciones al tráfico en las proximidades o la imposición de limitaciones para el desarrollo de espectáculos en el entorno también están contempladas en este documento.

Bajo los arcos

Pese a la prohibición del tráfico rodado desde los años 90 del siglo pasado, el Ayuntamiento de Segovia tiene constancia de que hay coches que atraviesan los arcos del Acueducto y aparcan o motos apoyadas en los pilares. Las cámaras y los tres radioenlaces cubrirán el área nuclear que va desde la plaza de Día Sanz hasta la subida del Postigo y, aunque no es su fin principal, también sancionarán conductas inapropiadas como pintadas o intentos de escalar el monumento. Las cámaras estarán bajo el control de Policía Local mediante un sistema mixto de radioenlaces y ADSL.

Más información

Uno de los proyectos estelares para este mandato es peatonalizar la plaza de la Artillería, a los pies del Acueducto, aunque de momento está por definir a nivel técnico. Se trata de rediseñar el espacio más icónico de la ciudad. La idea que promoverá el gobierno municipal es la de crear «una plaza en el sentido puramente estancial, es decir, con sus banquitos, la renovación del pavimento y su mobiliario urbano» para disfrute de los transeúntes, como anunció recientemente la alcaldesa, Clara Luquero.

Es un paso a mayores al dado ya de retranquear los bolardos de granito y las cadenas para alejar unos metros el tráfico nocivo por las inmediaciones del emblemático monumento.