Los vecinos de Valles de Fuentidueña honran a la Virgen de los Olmos

Procesión con la imagen de la Virgen de los Olmos. /J. C. L.
Procesión con la imagen de la Virgen de los Olmos. / J. C. L.

Durante la procesión, se bailaron las tradicionales jotas a ritmo de dulzaina y tamboril

JUAN CUÉLLAR LÁZARO

Los vecinos de la localidad de Valles de Fuentidueña han podido disfrutar este fin de semana de la festividad de Nuestra Señora de los Olmos. Al finalizar la misa se llevó a cabo la procesión, desde la iglesia parroquial de Santa María Magdalena hasta la ermita. Situada a las afueras del pueblo, a casi un kilómetro, junto a unas bodegas, tiene planta rectangular y ha sufrido muchas restauraciones. La portada, de medio punto y piedra rosácea, es de 1910.

La imagen de la Virgen de los Olmos fue restaurada en 1999, quitándosela dos manos de pintura y devolviéndola a su aspecto original. Procede de la ermita del mismo nombre de Fuente el Olmo de Fuentidueña, a donde parece ser que habría llegado desde el convento de San Juan de la Penitencia, de Fuentidueña. Toda ella de una pieza, sustenta al Niño en su mano izquierda, y este, a su vez, tiene la bola del mundo en una mano y un racimo en la otra, componiendo una escena muy entrañable y familiar. Puede ser del siglo XVI. Durante la procesión se bailaron las tradicionales jotas a ritmo de dulzaina y tamboril, y ya ante la puerta de la ermita se subastaron los palos de las andas y la subida de la Virgen a su trono.

A continuación se efectuó la repelea de los productos (frutas, hortalizas, dulces…) que, como cada año, decoraban la cruz que corona la hermosa ermita de Valles de Fuentidueña.