El Ayuntamiento de Lastrilla prohíbe dar comida a los gatos callejeros bajo advertencia de sanción

Gatos callejeros sobre el techo de un coche./E. N.
Gatos callejeros sobre el techo de un coche. / E. N.

El alcalde, Vicente Calle, dice que el bando trata de limitar los problemas que causan los animales y las quejas de algunas familias

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

No esperaba el alcalde de La Lastrilla, Vicente Calle, que el bando publicado el 4 de febrero fuera a ser tan polémico. Aceptado y aplaudido por varios vecinos, sobre todo por los que le trasladaron las quejas que lo motivan, el aviso del Ayuntamiento que prohíbe dar comida a los gatos callejeros advierte de que «se sancionará, si fuera preciso, a aquellas personas que diariamente les suministran la comida» . Pero ha tenido contestación dentro y fuera del municipio y en las redes sociales. Las criticas han llegado por correo electrónico, algunos «ofensivos», desde el pueblo y de Segovia, Torrecaballeros e incluso de una protectora de animales de Elda.

El bando ha provocado una reacción en las redes sociales, donde hay una campaña iniciada con la recomendación de que «todo el que pueda que llame y escriba su queja al Ayuntamiento para presionar y exigir que cumplan con las recomendaciones de la Ley de Protección Animal», como la aplicación del método CES para controlar las colonias de gastos, que supone capturar, esterilizar y retornar a los animales a la calle. Pero en esta misma página se indica que el Consistorio que preside Vicente Calle «aboga por practicas de crueldad animal, coaccionando y prohibiendo mediante sanciones alimentar gatos callejeros en lugar de invertir en esterilizarlos».

El alcalde recuerda, sin embargo, que el bando tiene en cuenta que «en La Lastrilla hay muchísimos gatos callejeros, que se meten en las casas, sobre todo en cuatro puntos del pueblo donde hay señoras que les sacan comida, uno detrás del Ayuntamiento, y hemos recibido quejas de vecinos que viven cerca con niños pequeños y tienen miedo del riesgo de infecciones, además de que hay malos olores».

El método CES se aplica en Segovia capital desde 2018

En el municipio de Segovia, contiguo a La Lastrilla, hay unos 2.000 gatos callejeros en 14 colonias. El Ayuntamiento de la capital ha emprendido acciones para el control de las colonias a través del método CES (captura, esterilización y suelta), y ha decidido instalará placas identificativas e informativas en las colonias controladas por la figura del cuidador. Pretende identificar la ubicación de la colonia y que el vecindario conozca que existen gatos en la zona, que están controlados y esterilizados, intentando así generar un clima de respeto para los animales y para los cuidadores que se encargan de ellos. Además, ha elaborado carteles para que los vecinos de las zonas donde se está aplicando el protocolo tengan información sobre las líneas generales del método CES. El objetivo es lograr la mayor participación y coordinación posible entre vecinos, voluntarios, protectoras (La Gatera y Protectora de Animales de Segovia) y Ayuntamiento, y que haya una mejora de la calidad de vida de los vecinos y del bienestar animal. Desde que se puso en marcha el protocolo, en 2018, se han registrado 55 cuidadores y realizado más de 70 esterilizaciones de gatos en las dos clínicas veterinarias que colaboran en la aplicación del protocolo.

El texto del bando se refiere a «la gran invasión de gatos callejeros que se está viendo por las calles del municipio» y, con la advertencia de imponer multas, pide «la colaboración de esas personas, que siendo conscientes de que lo hacen con las mejores intenciones, se den cuenta de los perjuicios que están causando a terceras personas».

Corregir

Explica Vicente Calle que el Ayuntamiento ha iniciado «diligencias para ver la posibilidad de controlar las colonias de gatos mediante la esterilización», y dice también que «el bando no tiene la intención de herir la sensibilidad ni de hacer daño a nadie, sino que de lo que se trata es de corregir, y no de sancionar porque tiene un carácter preventivo y en los años que llevo de alcalde no he puesto una sola multa».

En otra de las entradas a través de Facebook una mujer se ofrece para asesorar sobre el método de control de colonias, pero recuerda al Ayuntamiento de La Lastrilla que «que como representantes públicos su aptitud (sic) debe ser un referente social» y su prohibición de alimentar a los gatos de la calle «es deleznable, inmoral e impropia del país y los tiempos que vivimos».

Además, añade que «las personas que los alimentan realizan una labor social y comunitaria y asumen una responsabilidad y unos gastos que les corresponden a ustedes, porque los animales de la calle son responsabilidad del Ayuntamiento».

El alcalde insiste en que el Consistorio ha recibido «quejas y fotos» de otros vecinos, preocupados por los problemas sanitarios que pueda ocasionar una colonia de gatos sin control, «y por eso se pide que no se les alimente, porque potencia que acudan más. Quienes somos de pueblo sabemos además que los gatos cazan y no mueren de hambre, y en cambio con comida de supermercado como les dan engordan y no se alejan del lugar».

Argumenta Calle que ya publicó hace tiempo otro bando en el que trató de atajar los comportamientos incívicos de los dueños de perros que no recogían los excrementos de sus mascotas, «porque no se puede tener un barrendero detrás de cada uno». «Yo también tengo perros y gatos, y los cuido. Pero mi deber es controlar las colonias y atender a todos los vecinos», concluye.