Los turistas llenan hoteles y restaurantes en unos días «bárbaros» para la hostelería segoviana

Turistas se hacen un selfi con el diablillo de San Juan. /A. de Torre
Turistas se hacen un selfi con el diablillo de San Juan. / A. de Torre

Las visitas guiadas doblan turnos todas las jornadas y se espera que haya visitantes hasta el martes

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

Los turistas llenan la ciudad durante un fin de semana histórico para la actividad hostelera. La lluvia y el tiempo desapacible no han dañado un ápice las previsiones y restaurantes y hoteles se encuentran al cien por cien. Quizá el de ayer fue el mejor día. No llovió, lució el sol y las calles del centro de la ciudad estuvieron a rebosar. Por la mañana, la Policía Local tuvo que impedir el acceso en coche al recinto amurallado porque no había plazas de aparcamiento disponibles.

«No se puede quejar nadie. Es verdad que el Jueves Santo y el Viernes Santo han estado marcados por la lluvia, pero cafeterías y restaurantes no se han resentido. Está siendo un fin de semana bárbaro para el sector», admite el presidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos, Roberto Moreno. Ayer, los restaurantes segovianos estuvieron sirviendo comidas hasta bien entrada la tarde.

La movilidad se resintió. Siempre ocurre cuando la ciudad absorbe más vehículos de lo normal. Las dificultades se localizaron especialmente en la avenida Padre Claret y la plaza de la Artillería, donde hubo atascos a distintas horas del día. El cierre del recinto amurallado fue inevitable. Para la concejala de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, está siendo una Semana Santa excelente. «Las visitas guiadas han doblado turnos todos los días, incluidos los de lluvia, y en el Centro de Recepción de Visitantes el ritmo de consultas es muy elevado. Se están cumpliendo las previsiones. Hace muy buena temperatura y todavía quedan días buenos. El lunes es fiesta en algunas comunidades autónomas y el martes también. Hasta el mismo martes habrá mucha actividad», dijo. De Santos cree que la media de ocupación de todos los días superará con creces el 90%, teniendo en cuenta que ha sido del cien por cien durante las jornadas centrales.

Hoy, Domingo de Resurrección, también se espera mucha afluencia de visitas a los principales monumentos y largas colas en los restaurantes de la ciudad.