Si acudiste al homenaje en El Espinar a las damas de las fiestas del último medio siglo, búscate en la foto

Participantes en el homenaje organizado por el Ayuntamiento./ Pedro L. Merino
Participantes en el homenaje organizado por el Ayuntamiento. / Pedro L. Merino

El encuentro organizado por el Ayuntamiento reúne a 340 mujeres

MARÍA MARTÍNEZ/P. L.MERINOSegovia

«Cuando nos han entregado el pin y el diploma nos daban la enhorabuena y las gracias por venir», contaba Fuencisla Gómez, que fue dama de las fiestas de El Espinar en los años setenta del siglo pasado. Es una de las 340 mujeres que acudieron a la convocatoria del Ayuntamiento de El Espinar con motivo del 50 aniversario de la primera elección de damas de las fiestas en el municipio. El encuentro, organizado por la concejala de Servicios Sociales, Montserrat Sanz, reunió a varias generaciones de reinas y damas. «Tenemos que ensalzar el 50 aniversario y, por supuesto, es algo importante para las damas y para las chicas del municipio que cumplen con el protocolo año tras año. Les gusta mucho. Es una forma de pasar un día agradable y de volverse a juntar todas», explicó Sanz.

Concha Díez, una de las ocho damas de 1969, primer año en el que se hizo el nombramiento, destacaba que el acto había servido para que todas ellas pudieran volverse a ver. «Me ha hecho mucha gracia el reencontrarme con gente que hace tiempo no veía. Es muy de agradecer al Ayuntamiento que haya organizado un evento así después de tanto tiempo, que se hayan acordado de nosotras. Ha sido una iniciativa positiva, se ha hecho un reconocimiento». Ella fue dama con 14 años y explica que en aquella época eran escogidas a través de conocidos. Todas sus amigas se presentaban, por lo que ella decidió hacerlo también. Además, el alcalde, Javier Figueredo, ha anunciado que las pregoneras de las fiestas en honor al Cristo del Caloco, en septiembre, serán las damas de hace medio siglo.

Antiguamente un representante del Ayuntamiento, por orden del alcalde de turno, acudía a las casas de las escogidas como damas. En la actualidad, son los quintos, los «mozos de 20 años», quienes las seleccionan, lo que permite quecualquier chica del municipio que tenga en torno a 17 años pueda ser reina o dama. «Nosotras éramos cuatro hermanas y fue un municipal, Pedro Manso, en nombre del alcalde, el que le dijo a mi madre que alguien de la casa tenía que ser dama. Yo estaba por allí y me tocó a mí. Pero muy bien, la verdad, es un recuerdo muy agradable», sostiene Ángeles Nicolás, damas en 1970.

Fuencisla Gómez apostilla que el acto le ha emocionado mucho a pesar de que algunas compañeras no hayan podido acudir por viajes, trabajo o fallecimiento. En su caso, la tradición ha pasado de una generación a otra. «Mis dos hijas han sido seleccionadas como damas. Yo me emocioné al verlas, porque hemos sido las tres».

Hace años que se eliminaron las barreras que impedían que una persona con discapacidad pudiera presentarse para ser dama.«Me gusta que ahora cualquier persona, tenga una discapacidad o no, pueda ser escogida, me parece 'chapeau'. Todo el mundo tiene derecho a disfrutar de esta experiencia», señaló Ángeles con orgullo.

Al terminar el acto, todas las participantes en la cita acudieron al parque Cipriano Geromini para degustar una paella solidaria a favor de la Asociación Contra el Cáncer, en colaboración con los Fuertes, la asociación de El Espinar. Medio millar de personas comprado el ticket.

Masivo, al igual que el encuentro de ayer, fue el concierto de pasodobles de la jornada anterior. Ni una sola silla de las dispuestas quedó libre y algunos espectadores se las llevaron de casa para poder escuchar el concierto desde cualquier rincón que quedara libre, asegurándose así un asiento para los 90 minutos aproximados de duración del concierto. Incluso hubo quien aprovechó la hora de comienzo, nueve y media de la noche, para ir cenando mientras al fondo se escuchan los pasodobles en una noche cálida con temperaturas por encima de los 22 grados que invitaban a disfrutar del parque tumbados sobre la hierba escuchando música.

Por elección popular

El repertorio lo compusieron diez pasodobles y, como si fuera en una tarde de toros, el primero fue el que abre una corrida con el paseíllo, 'Pepita Greus', elegido por el público tras la invitación lanzada a través de las redes sociales por la Banda de Música de El Espinar. Además de disfrutar de la interpretación musical, este concierto tiene desde sus primeras ediciones un gran componente didáctico, ya que el experto Julián Agulla se encarga de contar al público el origen y las anécdotas que surgieron a la hora de componer o estrenar cada pasodoble.

Y como decía el propio Agulla en su intervención de presentación, el coso del parque municipal estaba lleno, por lo que quizás llegue un momento en el que los músicos de la banda tengan que lidiar en plazas con más asientos.