Titirimundi reclama más implicación a la hostelería

Julio Michel, director del festival. /
Julio Michel, director del festival.

El festival maneja el presupuesto más bajo de los últimos quince años a tres meses de su celebración

NACHO SÁEZ/ICALsegovia

Titirimundi contará con el presupuesto más bajo de sus últimas quince ediciones. Así lo asegura su director, Julio Michel, que confirma la renuncia comunicada por un patrocinador «importante» a continuar en el cartel del festival. Este se celebrará en este 2016 del 12 al 16 de mayo y Michel asegura que la programación estará a la altura del prestigio de la cita, pero admite que el golpe por la marcha de este patrocinador, del que prefiere no revelar su nombre, ha sido «duro», ya que «nos permitía ahorrarnos un dineral».

Titirimundi está inmerso en la preparación de su trigésima edición, que estos días vive un aperitivo con la celebración del ciclo Vamos al Teatro. Apenas se han dado a conocer detalles de su programación, más allá de que el actor, director, adaptador teatral y narrador gallego Quico Cadaval será el encargado de oficiar el pregón que dará el pistoletazo de salida a todas las actividades que se desarrollarán entre esos 12 y 16 de mayo.

El director del festival prefiere aguardar a la presentación que se celebrará en las próximas semanas y a estar junto a las instituciones que han decidido renovar su apoyo para desgranar las compañías, escenarios y actividades que darán forma a la llegada a la treintena de Titirimundi. Pero avanza que «si nada lo remedia en el último momento contaremos con el presupuesto más bajo de los últimos quince años».

La negativa que les ha trasladado ese patrocinador que se cae del cartel, cuya aportación permitía sufragar los innumerables programas de mano que se editan y que se reparten por toda Segovia, ha cambiado el paso de la planificación prevista y ha hecho cuestionarse al propio Julio Michel su habilidad para reclutar apoyos entre las instituciones y las empresas privadas.

«Yo soy capaz de conseguir hacer un buen festival que tenga repercusión mundial y ofrezca las repercusiones que ofrece, pero es probable que yo no sea capaz de conseguir más patrocinios», resume con la resignación del que no se ha cansado de repetir en los últimos años que la colaboración que la hostelería segoviana presta al festival es claramente insuficiente. «Es una paradoja, porque generamos una riqueza siete veces superior al coste que tiene la programación que elaboramos», lamenta como una voz en el desierto. Aunque todavía no da la cifra en la que se puede situar el presupuesto para este año, al hablar de que será el más bajo de los últimos 15 años ofrece una pista del tijeretazo que han sufrido en cuanto a apoyos. El año pasado contaron con unos 240.000 euros, lo que supuso un incremento de alrededor de 35.000 euros respecto al 2014. La Junta había aumentado su aportación (comprometió 100.000 euros para 2015 y la misma cantidad para este 2016) y el festival comenzaba a recuperar la senda de la que se había desviado durante los años de la crisis.

Sin embargo, las apreturas regresan. «Nos movemos en niveles muy bajos. Son cifras ridículas para lo que son otros presupuestos, pero para nosotros perder 12.000 euros es muchísimo dinero», asevera Michel, que indica que todavía habría una pequeña opción de que el patrocinador que ha renunciado a continuar diera marcha atrás en su edición. Pero alberga pocas esperanzas de que así sea.

Aun así, a pesar de que las posibilidades económicas están muy lejos del ideal, el director de Titirimundi cree estar en disposición de poder ofrecer en esta trigésima edición una programación que no desentone respecto a una cita que solo en 2015 brindó 335 actuaciones, que sobrepasó los 60.000 espectadores y que en 2014 tuvo un impacto económico de 1,4 millones de euros. «Va a ser un festival extraordinario», asegura Michel.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos