«Cuando me coloqué una nariz de payaso en la rodilla pensé que no funcionaría»

Hugo Suárez, con su caracerística nariz, en la tripa./
Hugo Suárez, con su caracerística nariz, en la tripa.

El artista peruano Hugo Suárez es junto a su compañera Inés Pasic uno de los asiduos del Festival Titirimundi, «el mejor de todos los que he visitado»

ALFONSO ARRIBASsegovia

Hugo Suárez (Perú) forma parte de la memoria sentimental de Titirimundi, es un eslabón de su historia. Junto a su compañera Inés Pasic ha regalado en Segovia momentos memorables y ha creado afición llegando «con las manos vacías, provisto solo del propio cuerpo y unos accesorios sencillos».

Este maestro de mimos vuelve a la calle, «donde nací y donde llevo haciendo teatro desde los años ochenta. Tiene sus complicaciones pero también representa la alegría del Carnaval, de la Feria, un tipo de energía diferente a los escenarios cerrados». Hugo Suárez volverá a actuar el sábado y el domingo con Body Rhapsody, un resumen del trabajo que ha desarrollado en toda su larga trayectoria con escenas de pantomima clásica, de objetos y grotesca.

«Cuando empecé colocándome una nariz de payaso en la rodilla no había referencias con las que compararme o de las que aprender. Pensé que no funcionaría, pero con el tiempo este recurso expresivo se volvió muy poderoso», explica el artista peruano. Ahora se pone la nariz grotesca incluso en el abdómen. Y claro que funciona.

Al tiempo que habla de su trabajo, Suárez dedica elogios encendidos al Festival segoviano que le acoge: «Para mí es el mejor de todos los que he visitado por cantidad y por el nivel de quienes actúan. Además, está dirigido por titiriteros, y eso se nota», subraya.

El marco es otro factor que le interesa, pues Titirimundi, dice, «tiene lugar en una ciudad pequeña y muy bella, lo que facilita un ambiente especial entre las compañías y el público».

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