El tirón de la literatura local duplica la edición de libros en cuatro años

José Domingo Pardillos, de la editorial Derviche, con varias publicaciones de temática segoviana. /Antonio Tanarro
José Domingo Pardillos, de la editorial Derviche, con varias publicaciones de temática segoviana. / Antonio Tanarro

Editores, autores y libreros constatan una nueva «eclosión» de publicaciones de tema segoviano tras la extinción de la Caja

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

Los escritores locales y la temática apegada al territorio viven un renacimiento generalizado que año tras año constatan editores, libreros y los propios autores, reconfortados por la buena acogida de sus trabajos en la comunidad lectora de Segovia. Desde el año 2015 se advierte un notable incremento de la publicación de libros en la provincia, según el registro del depósito legal. De los 55 editados aquel año se ha pasado a los 91 de 2018 y, en lo que va de 2019, ya se han publicado 9. No obstante, el dato enmascara cifras aún mayores, según el presidente de la Asociación de Libreros de Segovia, Guillermo Herrero: «El depósito legal arroja un crecimiento que, en realidad, es superior porque hay muchas obras que están editadas fuera de la provincia. Son de autores segovianos o vinculados a Segovia que prefieren trabajar con editoriales de Madrid o de otras ciudades. Esos libros no pasan por el depósito legal de Segovia, pero son igualmente segovianos».

Herrero certifica la «eclosión» que la literatura local vive en estos momentos: «El goteo es incesante. Durante los últimos veinte días han llegado a las librerías varios títulos. Cada semana hay un nuevo libro de autor segoviano o sobre temática de Segovia», observa. Son ediciones cortas, como mucho de doscientos o trescientos ejemplares, pero ahí están, en la calle, títulos como 'Emiliano Barral y sus hermanos' (Veoveo ediciones), de José Antonio Linage Conde; 'Las manos llenas' (autoedición), de Juan Carlos Monroy; 'Últimos días de Adonay en la ciudad menguante' (Derviche), de Mariano Fuente; 'Semana Santa en Segovia' (Cervantes), de Mercedes Sanz, o 'Machado y Segovia' (Derviche), cómic sobre la estancia del poeta en Segovia, del dibujante José Orcajo, por citar los más recientes.

La literatura de proximidad tiene en la provincia un importante nicho de seguidores. Sustentada en temas locales o enmarcada en ambientes cercanos, reconocibles, encuentra especial acomodo entre los lectores segovianos, aunque a veces trasciende las fronteras provinciales y también suscita el interés de lectores nacionales o de otras latitudes. «Para nosotros, como libreros, es una satisfacción que alguien compre un libro de Segovia a través de la página web, porque también hay un goteo de pedidos de fuera. Se trata de personas interesadas en libros que no pueden encontrar en Amazon o en la Casa del Libro y se dirigen a las librerías de la ciudad. Da satisfacción porque, en cierto modo, estás contribuyendo a difundir lo que somos».

El hundimiento de Caja Segovia, en 2012, dejó huérfanos de editorial a muchos autores locales. La Obra Social y Cultural canalizaba esa literatura que tanto tirón ha tenido siempre entre los lectores segovianos, y no son pocos los escritores que han encontrado acomodo en editoriales locales y de autoedición, sector que actualmente experimenta un formidable 'boom'. Parte de esa labor editora que desempeñaba la extinta Caja de Ahorros ha recaído en sellos como Derviche, dirigido por José Domingo Pardillos, propietario de la librería Entrelibros. Derviche es ahora el referente en temática segoviana. «Empezamos hace ocho años gracias a Jesús Pastor, profesor de Lengua y Literatura. Me propuso editar un libro sobre un paseo literario que había guiado, se nos encendió la lucecita y pensamos en el vacío que había dejado Caja Segovia. Cada vez hay más gente interesada no solo en la historia, aficiones o costumbres locales, sino en la lectura de autores segovianos. Se nota mucho porque la gente pide sus libros», señala José Domingo. Derviche publica a autores locales y reedita, con indudable éxito, textos que forman parte de la historia de la literatura local, como el 'Cancionero' de Agapito Marazuela. Mención aparte merece Elvira Sastre, la autora segoviana que más tirón goza en el panorama nacional, reciente ganadora del premio Biblioteca Breve con su primera novela, 'Días sin ti'. «No hace mucho tiempo entró en mi librería un mexicano que había venido a Segovia exclusivamente a conocer la ciudad de Elvira Sastre. Los autores también contribuyen a difundir la ciudad, aunque Elvira Sastre, que es poeta, no cultive la temática local», apunta Guillermo Herrero.

Nivel editorial

Al margen de Derviche y la literatura de proximidad hay en Segovia editoriales con otros objetivos. La más veterana es La Uña Rota, muy dirigida al lector independiente, pero también están Yacaré Libros, especializada en libros ilustrados, o Materia Oscura, sobre filosofía viva y pensamiento contemporáneo, e Isla del Náufrago, donde han publicado escritores segovianos de la talla de José Antonio Abella, Ignacio Sanz o Maribel Gilsanz . «En Segovia, tras la crisis, se ha dado un fenómeno curioso: se habla mucho de libros y hay más editoriales por habitante que en Barcelona. O eso se dice. Es cierto que ha habido un 'boom' editorial, pero en toda España. Con la crisis, los grandes sellos editoriales prescindieron de gente que decidió aprovechar su experiencia y creó su propia editorial. El resultado es que, ahora, hay editoriales muy buenas. El nivel editorial en España es excelente. ¿Qué falla? El índice de lectura. España es uno de los países que más y mejor edita, que mejor cuida sus traducciones, pero que menos lee. Es una gran contradicción», reflexiona Carlos Rod, de La Uña Rota.

Los últimos datos sobre hábitos de lectura y compra de libros, correspondientes al año 2018, señalan un crecimiento del número de lectores frecuentes, es decir, aquellos que leen al menos una o dos veces por semana, que ya representan casi la mitad de la población, el 49,3%. También experimenta un incremento el número de lectores en tiempo libre (alcanza el 61,8%), pero hay algo que sigue preocupando: un 38,2% de españoles declara no leer nunca o casi nunca. «Parece que todo el mundo tiene necesidad de escribir, pero, luego, España sigue siendo un país en el que se lee poco», se lamenta Guillermo Herrero.