Las terrazas de la hostelería segoviana, a examen

Estufa en una terraza del casco historico. /Antonio tanarro
Estufa en una terraza del casco historico. / Antonio tanarro

El espacio, la limpieza y el ruido centran las aportaciones ciudadanas

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

La consulta pública previa a la elaboración del proyecto de la nueva Ordenanza Reguladora de la Ocupación de la Vía Pública y Otros Espacios Abiertos al Público con Terrazas ha recogido trece sugerencias de los ciudadanos. El periodo de consultas concluyó el pasado 19 de mayo, después de treinta días recogiendo propuestas en el Portal de Transparencia del Ayuntamiento. Entre las alegaciones recogidas destacan las que plantean una limitación del número de plazas por terraza, aumentar las restricciones horarias, impedir el ruido o garantizar la limpieza de los espacios. Con las aportaciones que se han recogido, el Ayuntamiento de Segovia tiene previsto cerrar el borrador de la ordenanza antes de final de año, aunque es intención de la Concejalía de Obras y Servicios presentar las modificaciones de la norma antes a los grupos políticos en la comisión informativa correspondiente, «para ir avanzando hacia la redacción final y la aprobación inicial». Aspectos a cambiar son los horarios de recogida, para ampliarlo en verano, así como la forma de dejar apilado el mobiliario en la calle o la uniformidad de toldos y sombrillas. También se quiere dar más agilidad a la tramitación de las renovaciones y de la concesión de autorizaciones nuevas.

Volviendo a las propuestas recogidas en el Portal de Transparencia, alguna hace referencia al incremento del control y la vigilancia para que los establecimientos no expandan sus terrazas más allá de los espacios asignados, «algo que ocurre con mucha frecuencia». El ciudadano que propone vigilar los límites de las terrazas lamenta que el simple hecho de pasear, sentarse en un banco o acceder a una vivienda constituya, para muchos vecinos, una «carrera de obstáculos» entre mesas, sillas, parasoles «y demás elementos de bares, cafeterías y restaurantes». El mismo proponente sugiere consensuar la idoneidad de la ubicación y tener en cuenta la accesibilidad a la hora de vigilar que las terrazas no se salgan de los espacios asignados. «Por poner un ejemplo -dice-, la posición de las terrazas causa en ocasiones problemas a personas en silla de ruedas o con carritos de compra, que ven cómo el espacio de acera que les queda es muy estrecho».

Los hosteleros lamentan el retraso que acumula la nueva norma

El gerente de la AIHS, Javier García Crespo, admite que hay cierta inquietud en el seno de la agrupación por el retraso que acumula la tramitación de una ordenanza que, a su juicio, debería estar aprobada desde hace mucho tiempo. «Llevamos tres o cuatro años intentando ponerla en marcha, pero, es como todo, han ido dando largas y las cosas se han retrasado más de lo normal», señala. Las reivindicaciones de los hosteleros se centran en la posibilidad de instalar cortavientos y estufas, en poder disponer de terrazas cómodas, al estilo de las que se ven en cafeterías y restaurantes de Europa. «Al final, la terraza es una parte en la que cliente también tiene que sentirse a gusto. Instalar cortavientos y unos sistemas modernos de calefacción, que los hay, es fundamental. Ya que estás poniendo una terraza, que sea de calidad y dé buen servicio al cliente, que tenga condiciones», sostiene el gerente de los hosteleros.

Para García Crespo, las quejas que algunos ciudadanos han dejado en la web municipal no representar en sentir general. «Se quejan del espacio, pero está regulado por la ordenanza. En cuanto a los ruidos y molestias, de 50.000 vecinos que tiene Segovia hay seis o siete quejas... Si fuera algo que molestara a todo el mundo, habría muchas más. No es una estadística en la que te puedas apoyar. Por seis o siete personas que hayan expresado una queja no vas a penalizar a todo un sector que está dando trabajo y de comer a muchas personas», afirma. Para la elaboración del anteproyecto de la ordenanza, los hosteleros han mantenido varias reuniones con los técnicos municipales y han presentado sus propias propuestas. «En principio, todo se ha consensuado y parece que hay acuerdo, aunque todavía queda otra reunión para incorporar las sugerencias ciudadanas y que el documento pase el filtro de otros partidos políticos y salga de nuevo a información pública. Seguimos a la espera y con ganas de que salga adelante de una vez por todas. Nos hubiera gustado haber tenido la ordenanza antes del verano, pero ya va a ser imposible».

El respeto de los horarios, la limpieza y la retirada de mesas y sillas en los periodos invernales completan el cuadro de propuestas recogido en la web municipal. «Hay aspectos de sentido común que tendrían que cumplirse: que haya un número razonable de mesas acorde con el espacio que tiene estipulado, que no se salgan de ese espacio, que se respete el horario y que este sea respetuoso con los vecinos. Y que haya limpieza, pues muchas veces la zona queda sucia», escribe otro ciudadano. Otro opina que zonas tan sensibles en una Ciudad Patrimonio de la Humanidad como la Plaza Mayor no deben servir de guardamuebles: «No es correcto que un reducido número de hosteleros deje de forma permanente, encadenadas a las columnas de los soportales, sillas, mesas, sombrillas... Lo lógico es que cuando se desmonten las terrazas, desaparezca todo el mobiliario y queden despejados todos los soportales de la Plaza Mayor». A juicio de este vecino, las columnas «forradas» por el mobiliario arrojan una imagen del entorno «fea y de dejadez». En cuanto a la limpieza, otro ciudadano en la necesidad de procurar que el espacio que ocupan las terrazas quede lo más decoroso que se pueda después de ser retiradas: «Cuando recogen las mesas y las sillas, se puede apreciar, en la mayoría de los casos, que el suelo queda negro, lleno de manchas de grasa que permanecen en el tiempo. De cuando en cuando, algunos propietarios usan una ingente cantidad de agua aplicando la 'manga riega', pero no resulta efectivo. Alguna terraza instala una moqueta que, en parte, evita la suciedad. Podría ser algo a estudiar».

Otro vecino resume en tres propuestas su hoja de sugerencias. Primero, propone que un índice corrector limite el número de plazas de la terraza teniendo en cuenta el tipo de vía en el que se planifica, restrinja el número de plazas en calles y travesías estrechas y deje más flexibilidad en plazas, plazuelas o patios. En segundo lugar, propone que la ordenanza limite y sancione la permisividad existente en el consumo de productos adquiridos en el local en bancos, escaleras, ventanas y otros lugares no marcados y autorizados, como terrazas cercanas al establecimiento, y establezca la responsabilidad del dueño sobre el control de la vajilla, vasos y otros elementos propiedad del establecimiento. Por último, el ciudadano sugiere mantener o incluso aumentar las restricciones horarias asociadas al uso de otros espacios, a fin de asegurar el correcto descanso de los vecinos.

Contaminación acústica

El ruido aparece en algunas de las quejas que los vecinos expresan en la propia hoja de sugerencias. «Las terrazas son estupendas para los que están de ocio, pero una molestia para los ciudadanos y una pesadilla para los vecinos que las tienen cerca o debajo de sus casas». Para este vecino, el problema de la contaminación acústica y olfativa no es baladí: «A la hora de legislar, piensen en los vecinos de Segovia, que a fin de cuentas somos los que pagamos los impuestos y damos vida y color a una ciudad Patrimonio de la Humanidad», apunta.

Antes de que el Ayuntamiento abriera el periodo de consulta pública previa, el gerente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS), Javier García Crespo, envió a los socios una circular para que prepararan aportaciones y sugerencias y las enviaran a la web municipal. El objetivo de la patronal de hostelería es mejorar en los posible la norma vigente y conseguir que «sea una ordenanza consensuada por todas las partes». Sin embargo, de las trece cartas recibidas en el Portal de Transparencia, solo una parece haber salido de la mano de un hostelero, la que hace referencia a la agilización de los trámites a la hora de poder instalar una terraza: «Mi sugerencia es que el Ayuntamiento intente aprovechar las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para facilitar la gestión de este tipo de trámites, ya que estas licencias se piden de forma anual y muchas veces las condiciones no cambian. Con consultas a sus propias fuentes de datos y a la Plataforma de Intermediación de Datos de la Administración General del Estado puede ser suficiente para verificar que todo es correcto y proceder así a la concesión de la licencia de forma rápida y sencilla. Si no me equivoco, la Diputación de Málaga y el Ayuntamiento de Torremolinos están realizando un proyecto sobre este tema y hay otros ejemplos que indican por dónde irá el futuro de la Administración».

Modelo estético

Hay otras propuestas de los hosteleros que hacen referencia al mobiliario, y el Ayuntamiento de Segovia ya ha aceptado la instalación de elementos como mamparas móviles en los límites de las terrazas para cortar el aire que corra por la calle en cuestión, aunque la Concejalía insiste en que es necesario buscar un modelo estético, con criterios unificados. Esta medida está aparejada a la propuesta de nuevos modelos de estufas, para adaptarse a los cambios y novedades del mercado, así como a la que plantea una cierta uniformidad en los colores de sombrillas y toldos y de las mesas y sillas, además de los acopios del mobiliario en la vía pública, «porque a veces hay más sillas apiladas que las permitidas en la terraza», subraya la concejala de Obras y Servicios, Paloma Maroto. Según la edil, también se intentará «incorporar criterios objetivos para la instalación preferente de las terrazas en frente de los locales». El objetivo es evitar los roces que a veces surgen entre establecimientos colindantes, pues estos criterios «ayudarían a facilitar la proporcionalidad a la hora de repartir los espacios». Existe además un deseo de concretar el mobiliario y el espacio en el entorno del Acueducto, donde deben coexistir dos ordenanzas, la de ocupación de vía pública con terrazas y la de protección del entorno del monumento que el Ayuntamiento se encuentra ultimando.

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