Talleres y casetas en pro de la lectura

Varios niños participan en uno de los talleres de la caseta instalada en los Jardinillos. /Óscar Costa
Varios niños participan en uno de los talleres de la caseta instalada en los Jardinillos. / Óscar Costa

Los libros se pueden llevar a casa durante una semana en el caso de los niños, y para los adultos, el plazo es de dos semanas

MARÍA MARTÍNEZSegovia

En verano comienza la temporada en la que los niños están de vacaciones y muchos de los padres no saben qué hacer con ellos para no tenerles todo el día en casa aburridos o viendo la televisión. Por ello, el Ayuntamiento instala casetas para fomentar el tiempo dedicado a los libros y a las interrelaciones entre los más pequeños. Están coordinadas por el Taller Municipal de Animación a la Lectura y se encuentran en parques y en la piscina municipal.

El préstamo de libros que se ofrece es para todo el público con independencia de la edad, pero, si los lectores son los más pequeños, reciben una gratificación. «Damos una cartilla tipo pasaporte en la que se van rellenando una serie de libros y al finalizarla, se les da un premio. Suele ser una libreta», dice Sara Becerril, la encargada de la caseta de los Jardinillos de San Roque. También añade que los que van se encuentran entre los 3 y los 12 años.

Los libros se pueden llevar a casa en cantidades de tres durante el plazo de una semana en el caso de los más pequeños y de dos semanas en el de los adultos. Hasta que no los dejan, no se pueden volver a por los siguientes. Los más demandados son los mismos que los de los nacidos en la época de los 2.000; los personajes infantiles Gerónimo Stilton, Junie B.Jones y Teo.

Algunos padres acuden a estas actividades para liberarse del estrés y que sus hijos por un rato estén más tranquilos, pero, la responsable de la caseta de los Jardinillos señala que «no es una guardería. Se supone que tienen que estar controlados». En el caso de los préstamos, siempre tienen que ser realizados bajo la supervisión de mayores.

También se van a practicar talleres de animación a la lectura de temática variada en los que según el libro tratado, se van a hacer manualidades con diferentes materiales o reciclados; cartones, periódicos pinturas, rotuladores, pajitas... «Normalmente están programados, lo que pasa que cada caseta, en función de la monitora, se realizan las actividades de forma diferente», sostiene Sara. Pero, sin duda, lo que más les gusta son los juegos que realizan junto a sus compañeros como los bolos, los camiones, el parchís, las construcciones y los puzzles. Con estas iniciativas muchos de ellos se hacen amigos o incluso se reencuentran al haber acudido el anterior año. Además, la mayoría de las veces, son los mismos a lo largo del verano.