Sustos y contusiones en los encierros de Nava de la Asunción

Carrera rápida de la manada en el cierro del domingo por la mañana por las calles de Nava de la Asunción./Fernando de la Calle
Carrera rápida de la manada en el cierro del domingo por la mañana por las calles de Nava de la Asunción. / Fernando de la Calle

Luis Miguel Encabo y José Garrido triunfan en la feria taurina navera

FERNANDO DE LA CALLENava de la Asunción

Los dos primeros encierros de las fiestas de Nava de la Asunción se desarrollaron este fin de semana con pocos incidentes, pero con varias personas contusionadas, sin que revistieran gravedad y con la atención médica de la enfermería de la plaza de toros. En el primer encierro diurno de ayer, a las doce del mediodía, el ganado salió de la plaza de toros y, al regresar, lo hizo a gran velocidad y separándose la manada; tuvo peligro y varios corredores y un espectador resultaron contusionados. A la altura del parque municipal, uno de los astados arremetió a uno de los corredores hasta las vallas, llegando a introducir las astas por los barrotes hasta golpear a un espectador anciano, que también sufrió una fuerte contusión y una leve herida en la barbilla; fue trasladado en ambulancia a la enfermería de la plaza de toros pero las heridas eran leves.

El encierro nocturno del sábado empezó más de un cuarto de hora después del horario previsto ya que los operarios muncipales se encontraron la cerradura del candado de la puerta del toril con varios palillos en su interior, por lo que fue imposible abrirlo a tiempo. Finalmente, tuvieron que partirlo y fue el propio alcalde, Juan José Maroto, quien abrió la puerta a los astados. La manada hizo el trayecto unida y de forma rápida, con muy poca iluminación en las calles y escasos corredores. En la capea posterior, uno de los recortadores más veteranos sufrió una aparatosa cogida y tuvo que ser atendido en la enfermería de una fuerte contusión.

Decepción

La decepción para muchos espectadores llegó ayer por la tarde al comprobar que tanto El Cid como Joao Moura Caetano causaron baja en el festival taurino mixto con picadores. El primero por cubrir una sustitución en Guadalajara y el segundo por baja médica. Les sustituyeron el portugués Paulo Jorge Santos y el matador José Garrido.

La tarde amenazaba lluvia, pero dejó que el festival se desarrollara sin agua casi en su totalidad, dejando un buen sabor de boca a los afionados que llenaron la mitad del coso navero. Abrió plaza el rejoneador Paulo Jorge Santos en una faena que fue de menos a más, sin convencer al público y matando con una estocada trasera que le privó de trofeos, y el público le premió con una leve ovación.

A Finito de Córdoba se le esperaba con expectación en Nava, pero tampoco logró sacar una buena faena a un buen segundo toro de la ganadería de Fernando Peña. Mató con una media estocada y el uso del descabello. Aplausos.

Luis Miguel Encabo hizo subir la temperatura del festejo, siendo muy aplaudidas sus verónicas con el capote y los tres pares de banderillas que colocó a un noble tercer astado. Varias series con la capa, antes de matar, levantaron al público de sus asientos, que le premió con dos orejas.

Al igual que Encabo, Juan Mora repetía en la plaza de Nava. Hizo una faena desigual al cuarto de la tarde. Pinchó en su primera estocada y mató de forma fulminante con su segunda, lo que le proporcionó un apéndice de su antagonista.

El sustituto de El Cid, José Garrido, se entregó desde el primer momento al novillo que le tocó en suerte, siendo ovacionado desde los primeros pases por un público entregado. Tras matar de forma sobresaliente, se le premió con dos orejas.

Cerró plaza, el joven novillero Alejandro Peñaranda. Varios capotazos recibiendo de rodillas al novillo pusieron de su parte al público, pero la mayoría no vieron terminar la una elogiada faena, al ponerse a llover en la parte final del festejo. Mató mal y recibió un aviso que le privó de trofeos, aunque se llevó la ovación de los espectadores.