«El sexo era uno de los grandes tabúes en la Segovia de los 60»

Cristina Guerra. /A. de Torre
Cristina Guerra. / A. de Torre

La escritora Cristina Guerra publica 'En acatamiento tuyo', una historia de amor ambientada en el tardofranquismo

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

Cuando Laura abandona su Segovia natal y llega a Valladolid para estudiar en la Universidad, un mundo nuevo se abre ante sus ojos. Ella, una chica de provincias educada en una familia muy conservadora, irá descubriendo durante los cinco cursos de carrera las ideologías políticas que en ese momento se mueven en la clandestinidad, pero también la cara amable de la Iglesia posconciliar, el cine extranjero, el teatro, el amor y el sexo. Ambientada en el tardofranquismo, 'En acatamiento tuyo' (Círculo Rojo), segunda novela de Cristina Guerra (Madrid, 1950), relata la historia de una mujer que busca la libertad y su propia identidad.

«Como Laura, la protagonista, yo también estudié en aquellos años en Valladolid y viví todos esos acontecimientos que marcaron una época de cambios y contrastes. De las impresiones más fuertes que recibí fue la conferencia del profesor Aranguren. Le pude escuchar, que no ver, porque hubo tantísimas personas, que tuvieron que habilitar la sala de máquinas de El Norte de Castilla para poder dar cabida a las docenas y docenas de personas que fuimos a escuchar a este hombre que había sido represaliado, apartado de su cátedra y era, no sé, una especie de símbolo, como Tierno Galván o García Calvo», apunta Guerra, que subraya la ficción de la trama. «Laura no soy yo, aunque, evidentemente, vive muchas de las cosas que yo viví en aquella época», aclara.

Al llegar a Valladolid, Laura conoce a un chico, Goyo, y se enamora de él. «El protagonista masculino –continúa la autora– le abre los ojos a un mundo para ella desconocido. Laura ha sido una niña buena, que ha ido de casa al colegio y del colegio a casa, que en Segovia tiene su pandilla, pero nada más. Con Goyo, un chico de izquierdas, de familia humilde, conoce un mundo muy distinto al que ella ha dejado atrás en su ciudad».

La Segovia de los años sesenta está muy presente a lo largo del texto; una Segovia gris marengo, anodina, paralizada, sumida en la larga siesta del franquismo. «Aquí no se movía nada y cualquier cosa, como la apertura de una discoteca, la primera discoteca de Segovia, era un escándalo. Las Cuevas de Altamira, esa discoteca, era un antro al que las chicas buenas no podían ir. El sexo constituía uno de los grandes tabúes, y en ese tabú del 'cuidado, cuidado, cuidado' nos educaban más a las chicas que a los chicos. Pero en aquella Segovia gris había personajes luminosos que yo rescato en la novela, como Maruja Pardo, una mujer plenamente actual, que trabajó en un banco, que se sacó el carné de conducir... O Víctor Sanz, el médico, un santo que debajo de la almohada de los enfermos pobres que visitaba dejaba dinero para que pudieran pagar la receta...», explica la escritora.

La tragedia de Los Ángeles de San Rafael, la llegada del hombre a la Luna, la sucesión de Franco, los curas obreros, el feminismo... «Las mujeres luchábamos entonces por ser libres, y Laura, en la novela, lo hace. ¿Era un feminismo igual que el actual? Creo que no. Todos los extremos son malos. No lo digo por eso de que los gallos violan a las gallinas, que es una cosa de chiste, sino porque lo que parecen pretender algunas feministas es conseguir la supremacía sobre los hombres. Y en mi época no se luchaba por eso. Las mujeres de mi generación luchábamos por la igualdad entre hombres y mujeres».

'En acatamiento tuyo' se presentará el próximo martes, 15 de octubre, a las 20:00 horas, en el salón de actos del Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente. Un euro por ejemplar irá destinado a la Fundación Proclade, vinculada al colegio Claret, donde Cristina Guerra, ahora jubilada, impartió Lengua y Literatura durante años.