«Nos sentimos humillados por Iberia, nos está tomando el pelo»

Foto de familia de los componentes del grupo de teatro de Fuentepelayo, en Bruselas. /El Norte
Foto de familia de los componentes del grupo de teatro de Fuentepelayo, en Bruselas. / El Norte

Otra cancelación deja «tirado» en Bruselas al grupo de teatro de Fuentepelayo, que trata de regresar vía Amsterdam

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El cansancio y la indignación hacen subir el nivel de hartazgo y de desesperación de los veintisiete componentes del grupo de teatro de Fuentepelayo. El último revés en su particular odisea de regreso desde Bélgica a España se lo ha vuelto a propinar Iberia. Doce horas antes de que esta noche la expedición tomara el avión desde Bruselas a Londres, que enlazaría con otro para retornar a Madrid, la compañía ha anunciado que también cancela ese vuelo.

La segunda suspensión en menos de 48 horas que sufren los segovianos. «Nos sentimos humillados por Iberia, no está tratando como auténticos trapos», se queja amargamente el director del grupo de teatro, Juan Cruz Serrano. «Es una falta de respeto y una tomadura de pelo», insiste en su recriminación a la compañía aérea, que «no nos da ninguna alternativa».

Desde que supieron que el vuelo desde Bruselas a Londres se había cancelado han tratado de comunicar con la empresa sin éxito a la hora de que les facilitara una solución para su regreso. «Te ponen en espera y después de no se cuántos minutos te contesta una persona que te dice que te va a pasar con otra porque no puede ayudarte. Es desesperante», hace hincapié Serrano en su queja.

También arremete contra la Embajada de España, que tras escuchar cuál era la situación de los veintisiete segovianos, «nos dice que no puede hacer nada porque excede de sus competencias», lamenta el responsable del grupo de Fuentepelayo.

El trastorno va en aumento. Ya el hecho de tener que quedarse dos días más (domingo y lunes) en Bruselas por culpa de la huelga en el aeropuerto de la capital fue un serio contratiempo para la delegación: buscar hotel, comer, comprar medicinas porque algunos de los miembros iban con las dosis justas para los tres días que tenía que haber durado el viaje. Además, los días de trabajo o de clases perdidos, exámenes que no se han podido hacer... «Lo que queremos es huir de aquí, irnos como las ratas», declara el director del grupo de teatro de Fuentepelayo.

Saldos recargados

Con todo el hartazgo encima, el cansancio y la desesperación, a mayores del peso de las maletas, la expedición ha intentado a lo largo las últimas horas ver la mejor conexión para salir de Bélgica rumbo de regreso a Madrid y la sus hogares en Segovia. A las 14 horas tenían previsto coger un tren de alta velocidad con destino a Amsterdam, trayecto que dura en torno a dos horas y media. Luego, ya en el aeropuerto de la capital holandesa, cruzar los dedos para que no haya nuevas cancelaciones y subirse a un vuelo que les lleve este martes mismo por la noche de retorno a España.

Entre tantas complicaciones y vicisitudes, Serrano agradece la comprensión que han mostrado algunas entidades bancarias, que han permitido a algunos de los viajeros la operación de recargar el saldo de las tarjetas y poder disponer de un dinero que, como la paciencia, también se había agotado.