Una sentencia pionera permite a una alumna cuellarana de Secundaria con necesidades educativas especiales optar a conseguir el título

Libros de texto. /El Norte
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El TSJ considera «no conforme a derecho» una resolución de la Dirección Provincial de Educación que denegó a la joven la posibilidad de renunciar a adaptaciones curriculares

MÓNICA RICOCuéllar

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) considera que «no es conforme a derecho» una resolución de la Dirección Provincial Educación de Segovia en la que se desestima el recurso de alzada interpuesto contra la decisión de la dirección del instituto Marqués de Lozoya de Cuéllar de denegar la renuncia a adaptaciones curriculares significativas a una alumna con síndrome de Down. La sentencia, contra la que cabe recurso de casación, considera que la negativa supone «vulneración del derecho fundamental a la educación en igualdad de condiciones» recogidos en los artículos 27 y 14 de la Constitución Española.

La asociación Down21, encargada de la asesoría jurídica, considera que la sentencia del TSJ «puede considerarse histórica en relación con la aplicación de adaptaciones curriculares significativas de modo compatible con una educación inclusiva, y ha sido dictada en un procedimiento de derechos fundamentales».

Según explica Down21, la joven terminó cuarto de la ESO en el curso 2016-2017 con una media de notable, «pero no tituló porque, según el profesorado de su instituto, no había alcanzado los objetivos y las competencias de la etapa al haber estudiado más de dos asignaturas con adaptaciones curriculares significativas». El curso siguiente repitió 4º de la ESO con el objetivo de lograr el título y renunció a las adaptaciones curriculares significativas en cuatro asignaturas. Solicitó estudiarlas con adaptaciones curriculares que no fueran significativas. Mediante la resolución que ahora ha sido anulada por la sentencia del TSJ, la Dirección Provincial de Educación le denegó la posibilidad de renunciar a dichas adaptaciones curriculares significativas en tres asignaturas. «Ello significaba que pese a tener todo aprobado, no se le permitía tener ninguna oportunidad de titular», explica la asociación, quien afirma que la sentencia «abre la puerta a que se corrija una de las grandes perversiones de nuestro sistema educativo en el que se consideraba hasta ahora aceptable convertir las medidas de accesibilidad previstas en las leyes en barreras que impedían seguir estudiando».