Cada segoviano genera 1,19 kilos de basura orgánica al día

Un operario del centro de Los Huertos ante un montón de basura depositada para su tratamiento/Antonio De Torre
Un operario del centro de Los Huertos ante un montón de basura depositada para su tratamiento / Antonio De Torre

La red de depósitos de residuos se extenderá a más de cien municipios de la provincia

CLAUDIA CARRASCALSegovia

La cantidad de basura producida es uno de los mejores termómetros de la situación económica de una sociedad. Altos niveles de residuos son sinónimo de un mayor consumo por parte de sus habitantes. Por eso, el incremento en más de 200 gramos de basura diaria producida por cada habitante en poco más de año demuestra, según el presidente del Consorcio Provincial de Medio Ambiente, Mario Pastor, que la economía segoviana se está recuperando.

Cada segoviano genera una media de en torno a 1,19 kilos de residuos sólidos urbanos (RSU) al día, es decir, de materia orgánica y resto. Esta cantidad se multiplica si se tienen en cuenta el papel y cartón, el vidrio o los envases, además, de otros residuos como el aceite, las pilas o los voluminosos, entre los que se incluyen los muebles o colchones. El Consorcio ya ha logrado el objetivo implantar en todos los municipios de la provincia los tres contenedores de reciclaje básicos: el verde para vidrio, el amarillo destinado a envases y del que ya hay más de 900, y el azul para papel y cartón, que supera los mil contenedores de este tipo. No obstante, Pastor asegura que todavía hay barrios o entidades locales menores que carecen de estos depósitos.

Pero las carencias en el medio rural están cerca de pasar a la historia. El presidente de la entidad provincial confirma que a lo largo de los próximos meses se habilitarán espacios específicos en «entre 100 y 120 pueblos» para que los vecinos puedan depositar en ellos los desechos. Mario Pastor los denomina «áreas de aportación», que se diferencian a grandes rasgos de los tradicionales puntos limpios en que no necesitan el personal de mantenimiento que sí requieren este modelo de recogida de residuos.

La instauración de este entramado en casi la mitad de los 208 municipios que conforman el mapa provincial tiene el objetivo de «evitar que se dejen los residuos en las plazas de los pueblos» o en otros puntos de los cascos urbanos. Así, el modelo contempla la instalación de un contenedor para escombros y un sitio donde depositar enseres y restos que no estén catalogados como peligrosos, como por ejemplo colchones. La intención del Consorcio de Medio Ambiente –añade Pastor– es que este proyecto sea una realidad a finales de 2019.

En cuanto a la frecuencia que tendrá la recogida de los residuos, el presidente del ente provincial explica que está en función del tamaño del pueblo. Hay municipios por los que los camiones pasan todos los meses, otros en los que se recogen cada quince días . «De todos modos, si se necesita, se acude», precisa Mario Pastor.

Dieciocho mancomunidades, dos de ellas Comunidades de Villa y Tierra, veintitrés ayuntamientos y la Diputación de Segovia componen el Consorcio, que no busca rentabilidad, sino gestionar de la manera más efectiva los residuos de toda la provincia. Todos los RSU se transportan hasta el Centro de Tratamiento de Los Huertos, lugar al que en 2017 llegaron más de 61.000 toneladas de esta basura, que se selecciona y manipula en la primera de las líneas. Además, la planta recibe unas 2.000 toneladas de envases ligeros, que se separan en cinco fracciones diferentes en función del tipo de material, entre los que se incluyen el plástico, el aluminio o los elementos férricos. La última línea de Los Huertos está destinada al tratamiento de enseres y voluminosos, que suponen 1.700 toneladas anuales.

Ni el vidrio, ni el papel llegan a este punto, sino que son gestores autorizados los que se encargan de su recogida y tratamiento. En concreto se hacen cargo de 2.700 toneladas de papel y cerca de 3.770 toneladas de vidrio.

El Consorcio estipula de forma anual los gastos y los precios que tendrán que pagar los asociados por la recogida y tratamiento de basura. Unos costes que suben cada año en función del Índice de Precios de Consumo (IPC). Por ejemplo, en 2017 la tasa que se cobraba a los ayuntamientos y mancomunidades por los sólidos urbanos rondaba los 46 euros por tonelada.

Notable en reciclaje

Los vecinos de los pueblos de la provincia ya se han acostumbrado a los diferentes tipos de contenedores y se han involucrado con el reciclaje incluso más que en la ciudad. «Cada vez hay más conciencia y cada año mejoran los datos de reciclaje», apunta Pastor. Por ejemplo, en vidrio, según los datos proporcionados por la gestora Ecovidrio, el reciclaje en la provincia se sitúa por encima de la media nacional, ya que en 2017 cada español recicló 16,9 kilogramos de vidrio, sin embargo, en Segovia esta cifra asciende a los 21,8 kilos, casi cinco kilos más al año.

La recogida selectiva de vidrio, así como la de papel y cartón superan la tasa del 90% del producto valorizable; en envases es del 70%, mientras que de la materia orgánica y el resto ronda el 45%, aunque puede resultar un dato engañoso porque depende del peso. Por eso, en el caso del RSU es un porcentaje inferior, detalla. En cualquier caso, a su juicio, los resultados son «muy positivos».

La dispersión de la población y el hecho de que los pueblos tripliquen su padrón en verano provoca grandes picos estacionales en la producción de basura. En el mes de agosto, el de mayor producción, se registra un 70% más de desechos que en febrero, mes en el que menos basura se acumula. Por este motivo, tienen enormes dificultades para gestionar el servicio en época estival, en especial por el volumen de los envases, que hace que los contenedores se llenan a gran velocidad. Son meses en los que, según Pastor, «el trabajo es una locura».

Plantas de transferencia

El Consorcio solo se encarga de la recogida selectiva de los envases en los pueblos de menos de 350 habitantes. En los más poblados se hace cargo la empresa FCC, mientras que los ayuntamientos y mancomunidades tienen que recoger los residuos sólidos urbanos. Por su parte, Ecovidrio es responsable de los tarros y botellas que se depositan en el contenedor verde. Para evitar que los camiones hagan más kilómetros de los necesarios y ahorrar costes, solo los municipios que están en un radio de 30 kilómetros con respecto al centro de Los Huertos, sito en la calle Dámaso Alonso de la capital, se trasladan hasta este punto.

Los que están a una distancia superior utilizan pequeños camiones que llevan los residuos hasta una de las cinco plantas de transferencia, que se encuentran en El Espinar, Boceguillas, Cantalejo, Cuéllar y Nava de la Asunción. Esta planta es un camión de grandes dimensiones que acumula la basura de todos los municipios de la zona y la traslada a diario hasta Los Huertos.

Los enseres y voluminosos cuentan con una recogida menos frecuente que oscila entre una vez al mes y dos veces al año. Sin embargo, este tipo de residuos son los que más están creciendo en los últimos años, según Pastor, quien atribuye este incremento a la acumulación de muebles viejos en las viviendas de los municipios y a la ingente cantidad de segundas viviendas.

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