Segovia registra un tercio de los ciclistas heridos en rutas protegidas de la región

Un grupo de ciclistas circula por una vía de la provincia. /El Norte
Un grupo de ciclistas circula por una vía de la provincia. / El Norte

El mundo de la bici pide ampliar estos itinerarios tras comprobar la mejora en seguridad desde su puesta en marcha, hace dos años

QUIQUE YUSTE/ICALSegovia

Dos años después de su puesta en marcha por la Dirección General de Tráfico (DGT), las Rutas Ciclistas Protegidas se han convertido en una de las alternativas más seguras para los aficionados al ciclismo en Castilla y León. Desde entonces, en los casi mil kilómetros repartidos en 30 tramos de las nueve provincias de la Comunidad, no se han registrado víctimas mortales y solo se han producido poco más de una veintena de accidentes con veintidós heridos leves, siete de ellos en la provincia de Segovia.

Estas rutas, en las que la velocidad máxima de los vehículo está limitada a 70 kilómetros en días y horas concretos, sobre todo los fines de semana, ha recibido el aplauso unánime del mundo de la bici en la Comunidad. Desde el presidente de la Federación de Ciclismo de Castilla y León, Mariano Palacios hasta exciclistas profesionales de la talla del abulense Carlos Sastre o del vallisoletano Juan Carlos Domínguez, consideran que se trata de una medida positiva que debe ser ampliada y mejorada.

En Segovia, son 77 los kilómetros protegidos en tres carreteras diferentes. Son la CL-601 (la carretera de La Granja) hasta el puerto de Navacerrada, la CL-605 desde el cruce de Tejadilla hasta Santa María la Real de Nieva y la N-110 hasta el cruce de la carretera con Navafría. En estos tres tramos se han producido 23 accidentes con víctimas desde el 1 de julio de 2017 al 31 de mayo de 2019, con nueve heridos de los que dos necesitaron atención hospitalaria, datos que convierten a Segovia en la provincia de la región con más accidentes y más heridos. Así, de los 22 heridos leves registrados en las rutas ciclistas protegidas, Segovia se situó en cabeza con siete, por delante de León (5), Ávila (4), Burgos (3), Valladolid (2) y Palencia (1). En Zamora, Salamanca y Soria no hubo que lamentar ningún herido.

Concienciación

«En Segovia creo que, en proporción a su población, hay más afición al ciclismo que en el resto de Castilla y León», afirma Antonio Barrio, delegado provincial de ciclismo en la provincia. Apunta que la implantación de las tres rutas protegidas en la provincia «apenas ha tenido incidencia» en la seguridad de los ciclistas», aunque aplaude que se tomen medidas que persigan mejorar su protección. «Hay que partir de la base de la concienciación. Los ciclistas los primeros, porque somos los más vulnerables», añade Barrio, quien considera que sería complicado aumentar el número de rutas protegidas en Segovia. «Hay que ser conscientes que en la mayoría de las carreteras de Segovia sería imposible». Barrio indica que hay provincias como Palencia o León que cuentan con carreteras de montaña atractivas para los ciclistas que también existen en Segovia, aunque con dos grandes inconvenientes. Por un lado, que las situadas en la zona de Riaza y Ayllón, «con un tráfico de vehículos casi inexistente», están a una distancia importante de la capital que hace desistir a muchos aficionados. Por otro, en la zona de Villacastín y El Espinar también hay carreteras anchas de montaña, pero en este caso con una intensidad circulatoria que hace más complicada la presencia de ciclistas.

El burgalés Mariano Palacios, que tomó las riendas de la Federación de Ciclismo a principios del año, resalta que se trata de una medida que, en la medida de lo posible, se debería ampliar igual que la vigilancia de la Guardia Civil en unos tramos que están contribuyendo a que las carreteras de Castilla y León sean de las más seguras para los ciclistas de toda España.

El vallisoletano Juan Carlos Domínguez, director de la Escuela de Ciclismo Collosa de Arroyo de la Encomienda y del equipo cadete NorInver, destaca que se trata de un paso más en favor de la seguridad de los ciclistas y de la concienciación de los conductores, aunque se podría mejorar incrementando la anchura de los arcenes y limpiando las cunetas, «algo que vendría a mejorar la visibilidad en muchos puntos». Domínguez, profesional entre 1994 y 2006, años por los que pasó por equipos de primera línea como el Kelme, Vitalicio, Ibanesto o Fonak, también apunta que todas las medidas ayudan a reducir la siniestralidad, pero al igual que Palacios subraya que las carreteras de Castilla y León son «tranquilas, seguras y educadas en comparación con las de otras comunidades. No nos podemos quejar, aunque todo se puede mejorar».

En la misma línea se pronuncia el presidente del Club Ciclista Dipuleón Bembibre, Avelino Díaz, quien comparte la opinión de Domínguez al señalar la necesidad de mejorar los arcenes, «dado que hay carreteras que ni si quieran los tienen» y que también reclama una ampliación de estas rutas ciclistas seguras. No obstante, considera que se trata de una medida positiva y que ayuda a reducir la siniestralidad,«aunque estamos hablando de un asunto de concienciación en el que todos, también los ciclistas, debemos ir de la mano».

Por su parte, tanto Carlos Sastre, ganador del Tour de Francia en 2008, como su padre, Víctor Sastre, máximo responsable de una fundación que lleva su nombre y que viene trabajando por el ciclismo base desde El Barraco (Ávila) desde 1982, aseguran que se trata de una medida positiva pero reclaman que es necesario poner el acento en la información y en la educación. «No es lógico que buena parte de los conductores desconozcan que para adelantar a un ciclista está permitido pisar la línea continua y esta desinformación lo único que provoca son situaciones peligrosas para todos», afirmó Víctor Sastre. Además, el ganador de la ronda gala reclama que la educación vial se traslade a las autoescuelas y a los colegios.

Falta de información

Precisamente, la falta de información es una de las conclusiones que se extrae del último Barómetro de la Bicicleta es que seis de cada diez españoles no conoce la normativa sobre circulación de bicicletas, incluidos cuatro de cada diez usuarios de bici. La Ley de Seguridad Vial establece que el vehículo que adelante a un ciclista o conjunto de ellos puede rebasar la línea continua, siempre en condiciones de seguridad y guardando una distancia de seguridad mínima 1,5 metros. Es aconsejable también, que antes de adelantar, se reduzca la velocidad a la que el vehículo circula para adelantar al ciclista de forma más segura, evitando así sorprenderle.