Segovia tuvo 155 días de lluvia en 2018, el segundo más húmedo en treinta años

Transeúntes por la Calle Real se protegen de la lluvia con paraguas y otros artilugios. /A. de Torre
Transeúntes por la Calle Real se protegen de la lluvia con paraguas y otros artilugios. / A. de Torre

La capital registró precipitaciones de nieve durante 38 jornadas, concentradas fundamentalmente entre los meses de enero y abril

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La estampa de los embalses del Pontón Alto y Linares del Arroyo lozanos de agua en estas fechas tiene un porqué. Las precipitaciones que se sucedieron poco menos que en cascada durante buena parte del año pasado empaparon la provincia. El responsable de Meteosegovia.es, Adrián Escobar, escurre los datos climatológicos y los tiende de forma que se airee el comportamiento del año 2018 en cuanto a lo meteorológico, y concluye que la capital registró el segundo ejercicio más lluvioso de los últimos tres decenios. Las cifras recabadas por el director del portal especializado dan fe notarial de que el curso que se fue resultó especialmente húmedo. Siete de los doce meses (enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio y noviembre) registraron una pluviometría superior a la normal.

Este ejercicio 2018 que se ha despedido recientemente contrarresta la temporada de sequía que se había prolongado durante los meses anteriores. Y es que 2017, por el contrario, 'secó' literalmente la provincia. Baste recordar la agonía que padecieron algunos pantanos, como el de El Tejo, en El Espinar, que llegó a estar al 13% de su capacidad, o las restricciones en el consumo y empleo de agua en esta población y en otros municipios como El Real Sitio de San Ildefonso al ver cómo el Pontón se vaciaba a la espera de las anheladas lluvias.

A día de hoy, esas postales de la sequía se han quedado anticuadas, pero no olvidadas. El agua –o mejor dicho, los periodos de escasez– seguirán siendo un quebradero de cabeza en muchos puntos del territorio segoviano a falta de una mejor regulación de los acuíferos.

Más allá de las infraestructuras necesarias, el informe de Meteosegovia.es analiza mes a mes cómo se comportó, meteorológicamente hablando, el año 2018. A partir de los datos recogidos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Adrián Escobar extrae que en dicho periodo se contabilizaron en la ciudad del Acueducto 696,2 litros por metro cuadrado. Desde 1989, este nivel de pluviometría anómalo por estas latitudes solo se vio superado en 1997, cuando la capital acumuló algo más de 812 litros por metro cuadrado al cierre del año.

Son valores que se salen de la norma marcada por la curva que dibuja la serie histórica construida a partir de las estadísticas climáticas que definen el tiempo en estos tres últimos decenios. Escobar recuerda en su análisis anual que el promedio de precipitaciones al cabo de doce meses en Segovia es de 479 litros por metro cuadrado.

«Extremos climáticos»

El responsable de Meteosegovia.es subraya a su vez la abismal diferencia en el comportamiento meteorológico de 2018 con respecto a 2017. «En Segovia hemos vivido dos años de extremos climáticos», sentencia. De hecho, 2017 ostenta el dudoso honor de haber sido el ejercicio más seco de la serie climática que discurre desde 1989 hasta el curso pasado 2018. En tres decenios nunca había llovido tan poco. En la ciudad se registraron 314,4 litros por metro cuadrado. Es decir, menos de la mitad que solo un año después.

Adrián Escobar disecciona en su portal las estadísticas de la agencia estatal para destacar la cantidad de días en las que los segovianos tuvieron que sacar el paraguas o la ropa pertinente para protegerse de las inclemencias en forma de lluvia o nieve. De los 365 días, hubo precipitaciones en 155, tal y como recoge en su informe Meteosegovia.es. Ningún mes pasó página en seco. En todos hubo alguna jornada lluviosa. Noviembre fue el más húmedo en cuanto a la persistencia de las precipitaciones, ya que sumó 23 días 'mojados'. Uno más que marzo, que prologó la llegada de la primavera a la capital segoviana con 22 días de precipitaciones, según informa el portal meteorológico. Enero, con diecinueve días, y abril con dieciséis, también resultaron más húmedos de lo habitual.

La gran nevada

Además, las nevadas también acapararon un alto protagonista, sobre todo durante el primer cuatrimestre de 2018. Entre enero y abril incluidos, las precipitaciones en forma de copos se produjeron en mayor o menor medida (y con mayores o menores estragos) durante un total 38 días. Por la cantidad, intensidad, persistencia y perjuicios que ocasionó, destaca la gran nevada del fin de semana festivo de Reyes, con el conocido caos circulatorio que provocó en la autopista AP-6 y los trastornos en la capital. Por su parte, febrero fue el mes del ejercicio pasado más blanco y gélido. Los copos arreciaron en la ciudad durante once días. Marzo sumó a las estadísticas diez jornadas más de nieve.

Adrián Escobar también se hace eco en su repaso de otro fenómeno que ocasionó estragos en alguna zona de la provincia. Son las tormentas y los aguaceros torrenciales de las que tendrán un amargo recuerdo los vecinos de Vallelado. Y es que en septiembre una fuerte tormenta que descargó en este entorno de la Tierra de Pinares causó unas severas inundaciones. En el cómputo global de todo el año, en la capital segoviana se vivieron treinta y tres días de tormenta. Este fenómeno se dio con más frecuencia en mayo, cuando el cielo tronó durante nueve días.

En cuanto a las temperaturas, el año 2018 no tuvo un comportamiento tan extraordinario. De hecho, el balance realizado por Meteosegovia.es señala que la temperatura media registrada a lo largo del ejercicio se situó en 12,6 grados. Esto es, una décima más cálido que la norma que arrojan los valores de los últimos treinta años. En este capítulo sobresale el mes de septiembre, que resultó ser mucho más caluroso de lo que es habitual, con una temperatura media que rozó los 21 grados, 3,1º más que lo que dicta la serie histórica desde 1989.