Segovia agradece a Francisco Peralta su visión para «convertirla en la ciudad del títere»

Clara Luquero charla con la viuda de Francisco Peralta instantes antes de la entrega. /A. de Torre
Clara Luquero charla con la viuda de Francisco Peralta instantes antes de la entrega. / A. de Torre

La familia del maestro marionetista gaditano recoge a título póstumo la Medalla de Oro de la ciudad de manos de la alcaldesa

EL NORTESegovia

La alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, entregó ayer a la viuda del marionetista Francisco Peralta, Matilde del Amo, la Medalla de Oro de la ciudad en agradecimiento por ser «el primero que tuvo la visión de hacer de Segovia una ciudad del títere». Luquero aseguró que la obra y labor de Peralta (Cádiz, 1930 -Sepúlveda, 2018) en pro de Segovia sigue «en el recuerdo y está más viva que nunca». Matilde del Almo estuvo acompañada por sus hijas y nietos, y «muchos amigos» que querían a Peralta, como destacó su nieta Paula. La viuda expresó que la familia Peralta recibe la distinción con «un agradecimiento enorme porque siempre te llena mucho» recibir una condecoración que lleva implícita «tanto cariño». En el discurso de la familia de Francisco Peralta se recordó que el lazo que unía al maestro, nacido en 1930 en Cádiz, con Segovia «era muy fuerte».

Su nieta Paula Conte, de 17 años, aseguró que recuerda con mucho cariño estar presente en el montaje del Museo de los Títeres de Peralta en Segovia «y me fascinaba que pudiera crear algo tan sofisticado y cuidadoso». En este espacio, situado en la Puerta de Santiago, parece que «las marionetas tengan vida. Aún estando quietas parece que se van a echar a andar», explicó la joven. Su abuelo donó a Segovia cerca de 40 piezas para el museo, que se inauguró hace cuatro años.

Para Luquero, el creador de títeres «era la perfección extrema y preconcebida, de meticulosidad, de expresividad, de pasión y de sensibilidad» porque «se dejaba el alma en cada una de sus creaciones».

«Generosidad»

Luquero finalizó su discurso expresando en nombre de todos los segovianos el agradecimiento «a la excelente labor y la absoluta generosidad de Francisco Peralta y su familia» hacia una ciudad que «no le olvida» y «en la que sigue presente». A este acto de reconocimiento, celebrado en el patio de la Casa Consistorial, acudieron los miembros de la Corporación Municipal y numerosos representantes de la vida cultural segoviana, informa Ical.

Encandilado con la ciudad durante su estancia como profesor en cursos de construcción de títeres que impartió en el Colegio Universitario y después como responsable de la asignatura de Modelado en la Escuela de la Casa de los Picos, y a través de Julio Michel y de Titirimundi (en la edición 2010 recibió un homenaje durante el que se estrenó un documental realizado por Gabriel y Simón Fariza sobre su obra y trayectoria), Peralta consideraba que fue «una inspiración y una suerte» que el Ayuntamiento de Segovia se interesara por sus creaciones.

Francisco Peralta fue uno de los mejores marionetistas de España. Le fue concedida la Medalla al Mérito en las Bellas Artes en su categoría de Plata en 1990 y parte de su trabajo como escultor e ingeniero de la marioneta está presente en las salas de la Puerta de Santiago, rehabilitada por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León y destinada en 2013 a ser el contenedor de la obra del artista. El año pasado tuvo más de 6.000 visitas.

La vinculación de Francisco Peralta con Segovia se remonta a los años setenta. Durante el curso 1977-1978 impartió los cursos de construcción de títeres en el colegio Universitario Domingo de Soto, y después (1980-1984) fue profesor en la Escuela de Artes y Oficios de la Casa de los Picos. En aquella época, en un taller experimental con sus alumnos, surgió la producción de una nueva versión del 'Clérigo ignorante', de Berceo que, junto con el 'Romance de la condesita', participaría en el Festival Internacional de Zamora. En 1981 formó oficialmente con su esposa Matilde la compañía Peralta-Del Amo, en la que se integraron también sus cinco hijas, y con la que regresaría en 1985 a Segovia para participar en Titirimundi, festival al que desde aquella primera edición Peralta no faltó ningún año, bien para actuar o para recorrer las calles y escenarios donde se representan los espectáculos de marionetas.

Este vínculo quedó reforzado en noviembre de 2012 con el convenio para crear el Museo de Títeres de Peralta. En el Jardín de los Poetas, al lado del Museo de la Colección Peralta, el artista recibió en 2014 el homenaje del Ayuntamiento de Segovia, que ayer le entró, a título póstumo, la máxima distinción de la ciudad.

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